Mi canal de Youtube da signos de recuperación

Tras haber caminado por el infierno entre marzo y abril, parece que mi canal de Youtube comienza a recuperarse.

Porque una cosa es caer porque uno está haciendo las cosas mal y otra que te derriben por capricho.

Bueno, mirándolo bien, técnicamente mi canal nunca cayó de manera estricta, sencillamente, su subida se paró casi de golpe.

Nunca paró de aumentar sus subscriptores, excepto en un par de días, y ningún vídeo fue eliminado por Youtube, pese a los más de doscientos desmonetizados.

Claro, bajaron las visualizaciones y los ingresos, pero resistí y seguí adelante.

Y ahora parece que la cosa va recuperándose.

Como siempre, lo importante es adaptarse a las circunstancias y no morirse en los laureles.

Sí, por supuesto, ha sido una muy mala época, y puedo considerar que el 2017 es un año perdido.

Pero, como se dice, lo que no te mata te engorda.

Y mi objetivo es llegar al máximo número de personas que me sea posible.

Como en todo, en última instancia sólo depende de mí y mi conocimiento para realizarlo.

Los vídeos que me gustan ver

Sí, puede sorprender a algunos, pero los vídeos que me gustan ver ahora mismo no son sobre “conspiraciones“.

Porque, básicamente, hay poco ya que me sorprenda en el tema de la búsqueda de la verdad.

Así que, miro vídeos sobre justo lo contrario, y sobre todo en inglés.

Vídeos sobre temas diferentes, vídeos que me muestran otra manera de vivir y otra manera de hacer las cosas.

Porque soy humano y nada humano me es ajeno.

Tomemos, por ejemplo, los vídeos de Casey Neistat, al que sigo desde el verano pasado.

Casey Neistat tiene ocho años menos que yo, es pro-Hillary, vendió su empresa a la CNN, es millonario, vive en Nueva York y se inventó a sí mismo proveniente de una familia desestructurada. 

Una historia vital de película, vamos.

Es decir, tiene una vida prácticamente opuesta a la mía.

¿Y por qué miro sus vídeos?

Pues porque una vez vi una peli de Hong Kong que se llamaba “El luchador novato que aprendió hasta del gato“.

¿Se entiende?

Lo peor que puede hacer uno es encasillarse y revolverse en su burbuja.

Y, en verdad, hace tiempo que tengo ganas de hacer vlogs diarios, incluso antes de descubrir los vlogs de Casey Neistat y otros como él.

Por ejemplo, también el verano pasado hice una serie corta de vídeos familiares con música que publiqué sólo en este vlog en exclusiva.

Y hace unas semanas, probé a hacer unos vídeos cortos basados en Snapchat, que dejé de hacerlos porque a Olga no les gustaron.

Sí, mi familia es la única influencia poderosa sobre mí que puede lograr que deje de hacer algo.

Pues eso, sé que la audiencia actual de mi canal de Youtube no es muy proclive a mis experimentos; es más, cada vez que hago uno se desuscriben en masa.

Pero, lo siento por ellos, porque mi canal nunca ha pretendido ser un canal “conspiranóico” y hago los vídeos que me satisfacen más, gusten o no gusten.

Como siempre he hecho aquí en este blog, también.

Y como siempre hago en todo lo que hago.

Al fin y al cabo, soy un creador multifacético que creo en múltiples plataformas.

Quizás en un par de siglos incluso me hagan un huequecito en la Wikipedia, o la loqueseapedia que haya entonces, quién sabe…

Pues eso, que me he ido por las ramas, que en cuanto me anime, sorprendo con vlogs 180 grados diferentes a los que hago ahora.

Espera lo inesperado.

10 años en Youtube

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Hoy, 11 de mayo de 2017, he cumplido 10 años en Youtube.

Así era Youtube el día en el que decidí apuntarme.

Tardé en decidirme, tras un tiempo mirando qué era eso de “youtube”, y tras apuntarme, tardé incluso más en averiguar qué hacer con mi cuenta.

Para conmemorarlo, acabo de publicar este largometraje (49 mins.) con mis primeros 10 vlogs, publicados en 2012…

5 años tardé en decidirme a grabar vídeos regularmente, aunque en ese tiempo ya había publicado unos cuantos vídeos.

El primero fue éste, subido el 27 de abril de 2008, casi un año después de apuntarme…

Y el segundo, subido el 26 de julio de 2008, fue éste otro…

Bueno, el caso es que ya han pasado 10 años.

Cuando me punté, Google todavía no había comprado a Youtube, y Youtube no era el gigante que es ahora.

Sin duda, el mundo ha cambiado muchísimo en estos 10 años.

En fin, que estos han sido mis primeros 10 años en Youtube, veremos cómo son los siguiente 10 años.

Acabo este post con mi quinto vídeo, subido el 30 de noviembre de 2009 y grabado el 7 de abril de 2008 a 144p, en el que grabé en una conferencia a Richard Stallman, el creador de la licencia libre GNU y de la idea del copyleft. Grabé este vídeo con un Nokia 5200… uf, qué tiempos…

El YoutubeTon, lo que nadie esperaba

El ARTE, con mayúsculas, suele ser incomprensible para quienes no quieren entenderlo.

Su único límite es el que impone su creador.

Siempre me he autodefinido como “creador“. No como youtuber, no como tuitero, no como escritor, no como dibujante de cómics, no como artista gráfico; sino como creador.

Y los creadores creamos por crear sin importar el impacto de nuestras creaciones.

De niño recibí tres premios de dibujo, dos de mi escuela y uno de la ciudad en la que crecí, L’Hospitalet de Llobregat.

Luego, en mi adolescencia y juventud me dediqué a escribir poemas y a dibujar con bolígrafo, obras que divulgué años más tarde en internet.

Más tarde, escribí libros y dibujé cómics, obras que también están disponibles en la red.

Ahora, estoy usando el vídeo en Youtube, como medio de expresión creativa.

Y conozco a la audiencia de mi canal, es bastante conservadora y poco dispuesta a aceptar cosas extrañas.

Por ello, hoy he creado el “YoutubeTon“, palabreja mezcla de “Youtube” y “Maratón“; como esos programas recaudatorios de la televisión.

Por supuesto, he descolocado con estos directos a mi audiencia formal, jejejé.

He comenzado con una hora de una imagen fija por la madrugada:

Luego, he intentado hacer lo mismo por la mañana, pero en veinte minutos los rayos del sol a través de la ventana han calentado tanto mi móvil que se ha apagado solo. He tenido que enfriarlo y recuperarlo. Buf, qué susto, pensaba que me quedaba sin él…

Más tarde, me he puesto a leer las noticias de la mañana en mi agregador de RSS…

Después, he emitido en directo cómo miro vídeos en Youtube, pero me han enviado un aviso de copyright. El vídeo es sin sonido, pero igualmente uno de los canalaes de youtube que he mirado me ha enviado un aviso de copyright; así que he puesto el vídeo como privado y no puedo compartirlo aquí.

Luego, he comenzado a trolear a mi audiencia con este vídeo emitido mientras lavaba los platos…

He seguido aumentando el tono del troleo en el siguiente vídeo donde he comenzado a cocinar unas patatas fritas…

Y la apoteosis final ha sido en este otro vídeo en el que he anunciado que ¿finalizo mi canal?…

Por supuesto, entre tú y yo, no voy a cerrar mi canal, pero voy a dejar las cosas en el filo hasta este próximo 11 de mayo de 2017, fecha del cumplimiento de los 10 años de mi canal.

10 años, ahí es nada. No haré más vídeos en mi canal principal hasta el vídeo de “celebración” de mi décimo aniversario en Youtube. Pero, shhh, eso que quede entre tú y yo, no se lo digas a nadie.

Ah, y una anécdota: los vídeos están en gran parte sin sonido porque hoy mis hijos han invitado a un amigo suyo y mi casa parecía un patio de grillos.

Ahora ya lo sabes.

Ha sido otra creación “anti-gurú” para alterar a mi audiencia que me tiene etiquetado de tal manera que siempre espera lo mismo de mí.

Sin embargo, lo único que permanece es el cambio.

Espera lo inesperado.

Prevee lo imprevisible.

Otro día, más.