La película que los peronistas no quieren que veas

Después del Silencio” es una película argentina de 1956, un año después del derrocamiento de Juan Domingo Perón, filmada para denunciar los crímenes peronistas.

Como recordatorio, en 1955 la armada argentina tuvo que bombardear Buenos Aires, causando más de 300 muertos, para sacar a Perón del poder. Lástima que ahora este tipo de acciones sean mal vistas, pero a Argentina ya no le quedan casi opciones con la población cegada por su ignorancia.

Puesto que parece que los herederos del peronismo van a volver a tomar las riendas del gobierno de Argentina, es el momento de ver esta película.

Al colectivismo ni agua.

Cuando te podías reír de las gordas | Se llamaba humor

Hubo un tiempo, -en realidad, el resto del tiempo pasado de la Humanidad excepto el presente,- en el que…

Te podías reír de los gordos y de los flacos.

Te podías reír de los altos y de los bajos.

Te podías reír de los hombres, de las mujeres y de los niños.

Te podías reír de los enfermos y de los sanos.

Te podías reír de los rubios y de los morenos.

Te podías reír de los individuos de cualquier nacionalidad y pueblo.

Te podías reír de los vivos y de los muertos.

Te podías reír del cura y del gobernante.

Te podías reír de los de izquierda y de los de derecha.

Te podías reír del científico y del literato.

Te podías reír de cualquier cosa que te diera risa.

Porque se llamaba humor y no pasaba na de na.

Bueno, sí. Pasaba que te destornillabas de risa y te alejabas por un rato de las penas.

Oh, qué tiempos aquéllos y qué lejanos que parecen.

La Ramona es pechugona… 😂

Los catalanes somos demonios nazis

¿Somos nosotros los malos?

Los catalanes somos racistas, esclavistas, ladrones, usureros, aprovechados, cobardes, supremacistas y nos empeñamos en hablar un idioma inferior. Menos mal que los condescientes españoles están ahí para salvarnos…

Esto es lo que hace aumentar el número de independentistas catalanes. Un aplauso a los nacionalistas españoles por tirarse piedras sobre su propio tejado.

Ah no, que el plan es justamente ése.

Gracias a Youtube por recomendarme única y constantemente, y sin pausa, vídeos de nacionalistas españoles.

Este mundo futuro es fascinante

Cuando era niño, a la edad en la que este niño Argentino ha ganado 900.000 dólares – sí, novecientos mil, cuéntalos -, trece años, por quedar quinto en un torneo mundial del videojuego Fortnite, apenas estaba descubriendo qué eran los videojuegos, y todavía me faltaba más de un año para que mis padres me compraran mi primer aparato, un Amstrad CPC 464, con cassette y pantalla a color, con el que aprendí a programar Basic y jugaba a unos videojuegos totalmente pixelados.

Y aquí estamos, yo un cuarentón, en este mundo futuro que procede de la imaginación infantil de aquella época: poder ganarse la vida, y muy bien, jugando a videojuegos. Tengo claro que se me pasó la época, y que ni lo intentaré, ya tengo bastante en mi lucha con Youtube, pero la juventud de ahora vive en un mundo verdaderamente fascinante, con sus pros y sus contras, por supuesto.

Muchos lo verán con ojos negativos, pero eso sucede siempre con cualquier tipo de innovación. La idea siempre es adaptarse y aprender qué se puede lograr con las nuevas herramientas. Como escribir estas letras desde mi móvil a las 03:14 de la madrugada, porque se me ha ocurrido hacerlo justo en este instante.

Ah, y como es habitual, ya expliqué en un vídeo hace unos meses que esto iba a ocurrir…

Fascinante.

La subida del salario mínimo mata

Así lo expliqué en su momento…

Quien sabe de economía sabe que el SMI es una medida anti-económica, como ya es evidente…

Pero sus repercusiones son todavía más terribles…

Un hombre murió ahogado en una playa porque no habían socorristas. ¿Y por qué no habían socorristas? Por culpa del aumento del salario mínimo.

Los parásitos políticos, por supuesto, nunca asumirán la responsabilidad de los resultados de sus acciones sin escrúpulos.

Eso sí, como la población ha sido programada para ser ignorante, seguro que ganan un puñado de votos por subir artificialmente los salarios con un puñado de divisas fiduciarias.

Mientras, la realidad va a seguir golpeando, porque sigue siendo la realidad aunque se mire a otro lado.

Al muerto, ninguna legislación lo podrá resucitar. Como decía mi padre: “El vivo al bollo y el muerto al hoyo.”