Es a causa de la calor

No es cosa de ahora.

Me ocurre cada vez que la temperatura supera los treinta.

Mi mente se pone en pausa automáticamente.

Dejo de tener ganas de nada.

Pero parece que con la edad se me amplía el dejar de tener ganas de nada.

Tampoco mi cuerpo funciona como era joven.

Ya soy un cuarentón.

Me queda menos tiempo del que ya viví, estadísticamente.

Aunque es un aspecto de mi cuerpo hipotérmico.

Mi cuerpo no está diseñado para el verano.

Así de sencillo.

Quizás, cuando reúna el dinero suficiente iré saltando de lugar en lugar que no supere los veinticinco grados.

La primavera y el otoño son mis temporadas ideales.

Es una cuestión física.

No soy yo, es a causa de la calor.

Pero es una excusa como otra cualquiera, claro.

Es mi excusa de temporada.

Si sigo atrapado en este lugar, a partir de septiembre deberé arreglar los estropicios que estoy haciendo ahora a causa de la calor.

Paciencia.

Ni un solo camino

Era un día perfecto para la aventura

Uno de los pueblos de al lado es Santa Coloma de Cervelló.

Y uno de los pueblos de al lado de ese pueblo de al lado es Sant Vincenç dels Horts.

Y ahí justo es donde esta mañana mis hijos y yo hemos decidido caminar.

Porque todavía no habíamos llegado ahí caminando para descubrirlo.

Nos gusta caminar por el monte y llegar a sitios nuevos.

La idea era atravesar Santa Coloma de Cervelló y llegar a Sant Vincenç dels Horts.

Pero nos ha sido imposible.

Fuéramos por donde fuéramos no había camino, estaban vallados.

El único recorrido era o ir por la carretera general en coche – quizás por la acera, si hay -, o montarnos en el tren de los FGC.

Quizás sí existe algún desvío que no hemos encontrado, pero ni idea.

Así que, mis hijos han estado jugando en un parque, hasta hoy desconocido para nosotros, y hemos decidido volver atravesando la Colonia Güell, barrio turístico de Santa Coloma de Cervelló.

Al fondo, esos horribles edificios en los que vivimos

Y hemos decidido que otro día iremos en tren a descubrir Sant Vicenç dels Horts.

Son dos paradas desde la parada de la Colonia Güell, porque está en la Zona 2.

En fin, ¿quién es el que va por ahí mintiendo diciendo que no se pueden poner puertas al campo?

Día de lluvia de verano

Aparecen las nubes.

Suenan los truenos.

Llueve cinco minutos.

Algo de viento.

Se van las nubes.

Vuelven las nubes.

Suenan los truenos.

Llueve cinco minutos.

Algo de viento.

Se van las nubes.

Volver a la primera línea.

Excelentes notas

Hoy ha sido el día que teníamos que ir a recoger las notas finales de nuestros hijos.

Así que para allá nos hemos ido esta mañana.

Ha sido una experiencia… bueno… aduladora.

De verdad.

Ambas profesoras estaban encantadísimas con nuestros hijos.

No sólo por las notas escolares, llenas de excelentes.

La profesora de mi hijo menor, que el próximo curso irá a cuarto de primaria, nos ha dicho que no es necesario que compremos cuadernillos de repaso.

Que con que nuestro peque siga leyendo libros en castellano y en catalán este verano es más que suficiente.

Una curiosidad es que sabe que soy youtuber porque una vez se le escapó a mi pequeñín.

Pues vale.

Por el otro lado, la profesora de mi hijo mayor estaba como flotando de emoción; sí, sin exagerar, porque mi hijo ha superado de largo por la parte alta la media de toda Cataluña en los exámenes de Competencias Básicas.

Lo ha llamado “genio” varias veces.

Increíble.

Y, por supuesto, nos ha dicho que deje de estudiar este verano y que se divierta lo máximo posible.

Y el curso que viene, irá al instituto, a cursar ESO (Enseñanza Superficial Ofuscante).

Olga y yo nos hemos reconocido en las diferentes anécdotas que las dos profesoras nos han contado sobre nuestros hijos, porque ambos estuvimos siempre entre los mejores estudiantes de las clases a las que fuimos de niños.

Pero, de verdad, y ya lo he dicho varias veces, con la bajada de nivel en la educación, siempre hemos dado por descontado que nuestros hijos no tendrían problemas.

Es más, les es bastante sencillo destacar.

Por supuesto, no hemos dicho nada de esto a sus profesoras, les hemos agradecido su trabajo durante el curso y les hemos deseado un buen verano.

Sí, puede parecer hipócrita, pero no vale la pena sacar ciertos temas en estos casos.

Dejamos que el agua siga fluyendo y que tengan la imagen que quieran construirse.

Se lo dije a mis dos hijos desde el principio, desde que entraron a los tres años: “la escuela es muy fácil, hacedlo lo mejor posible y tendréis una época de escuela cómoda.”

Sin presiones, porque no son necesarias.

Y así está siendo.

El plan funciona porque es un buen plan.

Sencillo.

Sin sorpresas.

Bueno, en el colegio están convencidos de que el sistema educatvo funciona.

Ah, bien, que sigan creyéndoselo.

Nosotros a la nuestra.

A las tres de la mañana

Sobrevivimos.

No sé si viste mi directo de dos horas de ayer.

Lo acabé a la hora de las brujas, las 00:00.

Ahora está oculto y solo lo puedes ver en Crónicas Subterráneas.

Pero la fiesta del barrio continuó hasta eso de las seis, según Olga.

A las tres me desperté y grabé estos tres minutos.

Luego me dormí y me he levantado a las 10:17.

Ahora son las 12:30 del mediodía y esos subhumanos han vuelto a comenzar el ruído que llaman música y los petardos.

Y seguirán hasta bien entrada la madrugada.

¿Dónde está el ataque nuclear norcoreano cuando se necesita?