Tontitos escoceses

Por supuesto, todo grupo de humanos que decide por su cuenta crear una entidad nueva llamada ‘estado‘, independiente de otros estados, puede hacerlo, haya sido anteriormente una entidad histórica o no.

Pero independizarse, como quieren los escoceses, para perder la independencia inmediatamente, integrándose en la colectivista Unión Europea… les falta un tornillo.

Allá ellos.

Españolistas

El nacionalismo español o españolismo fue un invento creado para homogenizar culturalmente los territorios propiedad de los terratenientes llamados reyes de España.

Generalmente se acepta que sus inicios fueron tras la victoria de los Borbones en la Guerra de Sucesión, como venganza contra los que se les opusieron, hace algo más de 300 años.

Anteriormente, se había mantenido un fino equilibrio entre el poder central y los diferentes territorios.

Pero la mentalidad francesa centralista de los Borbones rompió dicho equilibrio.

Hay que entender que los terratenientes llamados reyes de España obtuvieron sus tierras ilegítimamente a través de matanzas y genocidios. Y que los Trastámara/Austrias entendieron que no debían apretar demasiado a las poblaciones de sus territorios o peligrarían sus conquistas.

Sin embargo, los Borbones fueron a saco y lo único que querían era saciar su sed de venganza. Y, para ello, eligieron la cultura castellana para chafar y pisotear el resto de culturas peninsulares y no peninsulares bajo sus dominios.

Pero, por culpa de su pésima estrategia, lograron perder todos los territorios de ultramar, excepto las Canarias, y se les cayó el Imperio Español, teniendo que contentarse básicamente con la península Ibérica.

En 1975, cuando los Borbones volvieron a tomar posesión de su poder feudal, España acababa de perder Guinea Ecuatorial y el Sahara.

Y en los 42 años siguientes, su exaltado españolismo logró enfadar tanto a los catalanes, gente clave económicamente, que se montaron su propia República de Catalunya a través del resultado de un referéndum el pasado 1 de octubre de 2017.

Mientras, en vez de comprender su error, los defensores de la unidad de España eterna y a toda ultranza, siguieron machacando en su error usando y aumentando la propaganda y las mentiras, usando a la gente que se las cree o españolistas. Están convencidos que, con la violencia y amenazas, podrán mantener lo poco que les queda ya.

Craso error. Les quedan un par de telediarios desinformativos de sus medios de propagación de estupidez.

Al fin y al cabo, España ya no es un estado soberano sino un vasallo de la Unión Europea a todos los efectos, y ha perdido toda su credibilidad.

¿Y que les pasará a estos españolistas cuando se den cuenta de que se han quedado sin su amada España porque la UE la ha fagocitado? Su despertar será durísimo, sin duda.

Desde la República de Catalunya lo veremos allá a lo lejos, en el estado vecino.

La tiranía de la UE supera un nuevo nivel

Cuando el estatismo cree que lo controla todo es el punto álgido en el que comienza su caída libre.

La UE ha vuelto a demostrar su tiranía autoritaria al atacar internet.

La UE es ya un zombi cavando su propia tumba.

Por supuesto, me refiero a la aprobación ayer miércoles de los artículos 11 y 13 sobre el copyright por parte del Comité Legislativo de la UE.

Estos artículos pretenden estrangular cualquier publicación en internet que no se adapte a unas medidas draconianas y absurdas ideadas por los burócratas europeos – en el bolsillo de las grandes corporaciones -, enemigos de la libertad y de cualquier cosa que se escape de su control.

Sin duda, la desobediencia es nuestra arma más efectiva contra este autoritarismo. Aunque, aquí, en la República de Catalunya, ninguna directiva de la UE tiene efecto porque, sencillamente, no formamos parte de la UE. ¡Tómate esa!

Por nuestra protección

¿Que la UE, el estado o el gobierno están para “proteger nuestra privacidad“?

¿Esos criminales que nos obligan por la fuerza a confesarles los detalles más íntimos de nuestra existencia?

LOL.

Este mundo es un gran chiste.