Cuando en Eurovisión no se necesitaban efectos especiales ni importaba la sexualidad de los cantantes

En 1979, Israel ganó Eurovisión cantando en hebreo, con una orquesta en directo y sin efectos especiales.

En aquel momento, yo tenía seis años y, tras todos estos años, todavía me acordaba de la canción.

Y España quedó segunda, con niños y todo, con otra canción que también recuerdo pasados estos años.

Hoy vuelve la cita anual de Eurovisión desde Tel Aviv, Israel, y, como en los últimos años, importará todo menos las canciones. Así ha quedado desvirtuado un festival que ya no es entretenimiento sino adoctrinamiento gay.

Una verdadera pena.

Sí, cualquier pasado fue mucho mejor que este presente distópico.

El ciclo destructor del socialismo


La cosa funciona así…

“Te das cuenta de que el crecimiento crea desigualdad, así que aumentas el salario mínimo, pero crea desempleo y precios más altos, pero eso está bien porque creas programas de bienestar para ayudar a los pobres, pero eso cuesta mucho dinero, pero eso está bien porque siempre puedes poner impuestos a los ricos, pero ellos comienzan a encontrar maneras creativas para evitar pagar impuestos, pero eso está bien porque siempre puedes quitarles sus propiedades por la fuerza, pero los ricos comienzan a cerrar sus negocios y a huir del país, pero eso está bien porque lo nacionalizas todo, pero entonces los ejecutivos corruptos e ineficientes empobrecen a tu pueblo, pero eso está bien porque siempre puedes usar la propaganda para lavar el cerebro a la población para que ame a tu régimen, pero entonces la gente comienza a protestar debido a la escasez de alimentos, pero eso está bien porque puedes aplastarlos con el ejército pero eso podría desacreditar tu ideología, pero eso está bien porque dejó de ser socialismo real y todo comenzó a ir mal.”

¿En qué fase del “socialismo real” se encuentra el lugar en el que vives?

Hay que darse cuenta de que se pueden tardar veinte o setenta años, pero el ciclo siempre acaba por cumplirse.