Hay que aguantar en territorio comanche

La idea últimamente es que hay que abandonar las grandes “redes sociales“.

Craso ERROR.

Ése es justamente el objetivo de los que quieren censurar las ideas inapropiadas para el poder.

Mira que no me gustan mucho esos lugares propiedades de amos colectivistas que se creen con derecho a programar a la masa, pero hay que resistir.

Porque la idea de esos señores de las redes es relegarnos a la inoperancia.

Ejemplo: ahora mismo tengo 3.017 seguidores en Twitter pero 105 en Minds. 20 Subcriptores en DTube pero 41.421 en YouTube.

La diferencia es abismal.

Sí, nos censuran y nos hacen shadowbanning, pero aún así, se llega a mucha más audiencia que en los lugares alternativos.

Esas ideas inapropiadas tienen que estar al alcance de cuantos más individuos, mejor.

Así que, mientras no ocurra que los lugares alternativos alcancen la misma popularidad, hay que mantenerse firme en territorio comanche, mientras se cultivan los nuevos lugares.

Sí, esa popularidad es imprescindible.

Porque difundir ideas al mayor número de individuos posibles para que entiendan que hay otras formas de pensamiento es lo importante, no crearnos una burbuja a gusto.

Incluso es posible que a partir de ahora comience a compartir mis vídeos en mi cuenta de Facebook, el lugar que más aborrezco de todos, pero es que hay que contratacar.

Ya no podemos irnos con chiquitas.

Hay que mantenerse en pie mientras podamos, hasta el último aliento.

No podemos rendirnos sin luchar, somos el último bastión de la resistencia humana.

Y hablo en plural, refiriéndome a nuestra alianza tácita como individuos independientes.

¿Paranoia o quizás no?

En la imagen está el número de subscriptores que, en el momento de escribir estas líneas, hay en mi canal principal de YouTube, 41.308.

Me ha costado casi 11 años de mi vida para alcanzar esta cifra. Sí, soy así de cabezón.

Ahora veamos las visualizaciones de mis últimos seis vídeos…

De antiguo a nuevo…

2.624 de 41.308, el 6,35%.

3.970 de 41.308, el 12,68%.

1.664 de 41.308, el 4,02%.

2.862 de 41.308, el 6,42%.

2.055 de 41.308, el 4,97%.

1.488 de 41.308, el 3,60%.

Por supuesto, entiendo que no todos los subscriptores ven todos los vídeos, eso es normal.

Aunque veo canales de vloggers de Tailandia cuyas visualizaciones de sus vídeos a veces se acercan al 100% de sus subscriptores, qué cosas.

Así que, ¿a un porcentaje tan alto de mis subscriptores no les interesa ver mis vídeos? ¿Para qué se subscribieron? ¿O es que no les llegan las notificaciones?

En un post anterior ya publiqué cómo la media de visualizaciones actual de mis vídeos equivale a las que tenía en julio de 2015.

¿Es a esto a lo que llaman Shadowbanning o censura encubierta? Así, aunque YouTube monetice mis vídeos – aunque a veces con retraso al obligarme a reclamar y perder todo un día o dos de monetización – y parece que no me censura, como igualmente no se ven, trata de mantenerme en la miseria material para desincentivarme.

¿Quiere YouTube que entienda que no importa cuánto me esfuerce no me permitirán avanzar?

¿O son imaginaciones mías? ¿Estoy en modo paranóico?

Tengo que hacer preguntas porque no dispongo de pruebas concluyentes, así están las cosas.