Si no tienes ideas propias, puedes copiar las mías

Éste es el listado de mis ideas de temas para vídeos en mi defenestrado canal de youtube. Las que tienen una ‘H’ ya los he publicado. Las que no, están pendientes.

Puedes copiarme sin problemas porque, como ya sabemos, los que me copian sin mencionarme consiguen miles y miles de visitas, mientras que si hago yo el vídeo, apenas lo ven unos cientos.

Al menos, que se difundan y se propaguen mis ideas, en realidad no tan originales…

Los niños ya no leen cómics
¿Quieres miedo? ¡Toma miedo!
Como ser un vago sin la paguita del gobierno
Más vale ciento volando que pájaro en mano
Los colectivistas aman la tecnología de control
No hay ninguna razón para que haya pobreza
He logrado ver a mis hijos crecer
España es jauja
No podemos perder lo bueno que tenemos
Y ahora que estamos ya en esta distopía, ¿qué?
Terrible
Todo está roto H
Distopía
Economía desastrosa – destruyen la economía H
Fui a comprar (en estado de alarma) H
El sol siempre brilla en la tele
Confinados H
Ya nada es igual H
Se paró el mundo H
Ya llegó H
¿Quién teme a la crisis feroz?
Creemos estar informados, pero no
A mí también me lavaron el cerebro en egb
Bienvenidos a la mega crisis
Esta economía es una tómbola
Lo que los pobres no saben que los ricos sí H
Guarda para los días de lluvia H
¿Quién fue Nelson Sullivan, el primer vloguero?
¿Y si no necesitáramos a los políticos? H
Estudio científico dice
La infalible narrativa oficial
La total sumisión al estado H
¿Por qué no se reconoció a Van Gogh en vida?
Un poco de nihilismo
Cosas de deidades Sobre lo divino y lo humano
Entramos en una nueva época H
El dinero es bueno para la salud H
La verdad te hará sufrir
Si no hay desigualdad, ¿para qué sirve esforzarse?
Tarados anticapitalistas
Hollywood es irrelevante H
Siempre es imposible
Usted no sabe quién soy yo
El brillante futuro de la Humanidad porvenir H
La maléfica dependencia del estado holanda eutanasia H
Los efectos nocivos del salario mínimo H
Contra el voto electrónico
Quien abandona, nunca lo consigue
¿Quién necesita un teléfono de 1000 euros?
Y por fin llegó el Brexit H
Los recursos son ilimitados H
Los subvencionaditos
El arte de estar equivocado
La importancia de los secretos H
Por supuesto que no es fácil H
Ingeniería social a la enésima
Los hipócritas de la lengua española
Volviendo a la casilla de salida
Venezuela: Estado paradójico H
Estado depredador sin ciudadanos
Ya no hace falta quemar libros
Fui hikikomori antes de saber qué era ser hikikomori
El odio irracional contra el capitalismo
La separación economía estado H
¿Por qué prevalece el mal?
¡A las órdenes, camaradas!
Otro golpe a las mentes bienpensantes
Las mentes colectivizadas son incapaces de entenderlo
Filtraciones de una sola dirección H
No guardes tu dinero en el banco
La separación entre la economía y el estado H
El peligro de la democracia H
Veinte años del siglo veintiuno H
Hay Donald Trump para rato H
¿De verdad necesitas que alguien te gobierne?
Habrá Brexit: La victoria de la realidad sobre la virtualidad H
La gran mentira de la última guerra civil española H
Occidentalia H
La moda de ser diferente
Volver a empezar de casi cero
La idiocracia es hoy H
Saquéame otra vez H
Pero qué fácil es manipular a la masa H
Idealismo contra Realidad
¿Pero qué puñetas es una nación?
Medios alternativos de desinformación masiva H
Mi éxito en el fracaso
Ésta ha sido una gran época H
Sólo hay presente
Ropiendo el yugo del cinturón rojo
El poder hispano en EEUU H
Votad Rebaño Votad H
Están escuchando
Por qué te parece que no perteneces
Reflexiones yutuberianas H
Mejor un Imperio que una República H
Preparándonos para un mundo robotizado
Pues justo lo contrario
¿Qué es eso del jalogüín? H
¿Han caducado los estados?
40 Años mintiendo sobre Cataluña da sus frutos
La avaricia llenó el saco
La escasa pluralidad
Cataluña: Ahora ya no toca H
Caos, caos por todas partes H
El caos es lo completo
La mentira de las pensiones
Estúpidos Humanos
Ñordos contra catalufos
Cuestión de proporcionalidad – Grupo de Puebla H
El pensamiento infantiloide colectivista
Lo importante es ofender
Reflexión youtuberiana H
10 Cosas que no me gustan de España
Los que quieren callar nuestras voces
No es el medio, es el contenido
Basta ya de socialismo salvaje
El tiempo en mis manos
Nuevo alzamiento ultracolectivista H
Una explicación sencilla de cómo funciona internet
Demasiado tonto para abandonar
Hispanidad: La tercera vía H
Así se crean los estados H
Juventud, divino tesoro manipulable H
El síndrome del estudiante eterno H
El derecho a equivocarse H
Menudo circo H
La avaricia llenó el saco
El mundo es mío
La cultura subvencionada H

Y hasta aquí las ideas. Las que vaya teniendo a partir de ahora, las mantendré en secreto hasta nuevo aviso. O algo así.

Basta ya de celebrar derrotas (que nunca fueron)

Cuando le expliqué a mi mujer, acostumbrada a los grandes desfiles de la URSS conmemorativos de la victoria de la Gran Guerra Patria, que en la fiesta nacional de Cataluña se celebra una derrota, no se lo podía creer. Y cualquiera con dos dedos de frente también se quedaría incrédulo.

Pero es que la cosa no se queda aquí, va más allá, porque aquella caída de Barcelona del 11 de septiembre de 1714 no fue una derrota de Cataluña sino de los partidarios del archiduque Carlos ante los partidarios del príncipe francés Felipe en la guerra de sucesión española. No de secesión, sino de sucesión – para aclararlo, porque a veces se confunden las dos palabras al tener tan sólo una letra de diferencia.

Lo curioso es que nadie se planteaba una separación de Cataluña del entonces Imperio Español. Sencillamente, el sentimiento antifrancés por el mal recuerdo del período de 1640-1652, en el que Cataluña cayó en manos francesas – por su propio pie -, indujo a las gentes catalanas a ponerse de parte del heredero austríaco contra el heredero francés. Ni más ni menos. De ahí a plantear que Cataluña perdió ante España hay un gran invento manipulador.

En todo caso, puesto que hay que celebrar un día nacional patriotero, siempre es mejor celebrar una victoria que no una derrota. Aunque sea una victoria ficticia de un caballero ante un dragón, tal como se hace el 23 de abril cada año. Es más, siempre queda bien que ese día tenga asociada una bonita tradición como la de la rosa y el libro. Es un día ya aceptado que, creo yo, tendría mucha aceptación.

Por supuesto, se perdería el victimismo enfermizo – que funciona – que ha conducido a un nacionalismo atontador. Lo cierto es que una nación, un país, un estado no es más que un grupo de individuos que decide asociarse y dotarse de leyes y fronteras propias, y cosas así, para diferenciarse de otros grupos de individuos que han hecho lo mismo. No es nada del otro mundo; este mundo está precisamente dividido en entidades de ese tipo. Sin embargo, hay una gran diferencia entre una asociación de individuos libres que buscan mejorar sus vidas y unos pocos manipuladores que engañan a la masa por sus intereses turbios.

Sé que muchos se enfadaron conmigo por mi apoyo – o falta de rechazo – a la República de Catalunya, pero es que hay que entender que los hechos son los hechos. Guste o no guste, estén equivocados o no, hayan sido engañados, más de dos millones de individuos proclamaron un nuevo estado mediante un referéndum el pasado 1 de octubre de 2017. Claro, para proclamar un nuevo estado no se necesitan referéndums, pero necesitaron hacer el teatro y el ruído suficiente para hacerse notar, cosa que consiguieron que, al final, fue lo único que consiguieron. Ya se sabe, mucho ruído para pocas nueces. Porque las cosas no se logran con sonrisitas y lacitos amarillos. Sin embargo, otros estados actuales fueron proclamados con menos parafernalia y ahí están, reconocidos o no.

Así que, hemos llegado a este once de septiembre de 2019 en una especie de limbo en Cataluña. Los políticos van a su bola, únicamente preocupados de mantener sus poltronas y sueldos públicos, y cada vez más gente está con la mosca en la nariz, comprobando cada día que los han metido dentro de un cuento chino, que funciona como círculo vicioso. Y en éstas, que en este lugar se sigue celebrando oficialmente una derrota que no fue realmente como la han explicado durante los últimos ochenta años.

Venga ya, para cuentos, el de Sant Jordi es mucho más bonito y positivo, con caballeros, dragones y princesas. Es hora de que la masa sea manipulada en otra dirección.

 

Ni quito ni pongo rey

… pero no obedezco a ningún señor.

Una cosa es el idealismo y otra es cómo implementarlo para que se haga realidad. Por supuesto, siempre hay que apuntar a las estrellas para alcanzar al menos la Luna.

Pero a veces se llega a un punto en el que comparamos el idealismo y la realidad actual, y decimos: pues me quedo con lo que hay.

Nací durante una dictadura, y dos años y medio después se colocó a un rey como cabeza de estado. Y ahora, está su hijo en su puesto. ¿El resultado? Pues idealmente podríamos ser una república para no ser súbditos, pero la realidad ha resultado ser nada mala. Comparando económicamente la vida de hace cuarenta y seis años y la de ahora, pues podríamos afirmar que se vive mucho mejor. Por supuesto, todo es temporal y no se sabe qué pasará pasado mañana.

La cosa es que, aunque me he pasado años escribiendo cómo se podrían mejorar las cosas, mi ideal sigue siendo la Confederación Helvética, no se puede negar que esta España ha alcanzado un muy buen nivel de vida. Tan buen nivel que los colectivistas tienen como objetivo saquearla, al estilo venezolano. Porque sólo se puede robar donde hay algo que poder robar.

El único problema es que hay una cantidad ingente de tontos útiles que se creen la propaganda de los colectivistas, que por su estupidez podría conducirles a perder todo lo bueno ganado. Ciertamente, hay que seguir intentando que abran sus mentes a la realidad para que dejen de apoyar a los manipuladores. Aunque parezca, a veces, una empresa inútil. Los colectivistas son muy buenos flautistas de Hammelin. Y lo han demostrado una y otra vez.

En esto, ya que es muy complicado avanzar en este ambiente, al menos habrá que conservar lo logrado y evitar los cambios perniciosos. El rey se puede quedar en su sitio, siempre y cuando no moleste al desarrollo individual de sus súbditos. Porque resulta que, paradójicamente, son los izquierdosos que lo quieren destituir los que se dedican a inmiscuirse para controlar la vida privada de los individuos. Esto sí que es intolerable.

Que todo lo bueno se quede donde está. El problema es que si tenemos 100 manzanas y una de ellas está podrida, las 99 buenas no mejorarán a la podrida sino que la podrida estropeará a las 99 restantes. Hay que estar muy atentos a esta minoría colectivista podrida. La única defensa es la cirugía. Estirpar el tumor marxista cultural de cuajo.

Los individuos podemos vivir sin molestar a los demás, podemos vivir infiltrados sin que la masa se entere de nuestra existencia. Sin embargo, las acciones de esa masa suelen alterar nuestras vidas tranquilas. Es por eso, aunque parezca contradictorio, que hay que estar atentos a los movimientos de esas masas manipuladas y tomar las medidas adecuadas para protegernos.

Lo ideal es genial, pero tocar con los pies en la tierra es el camino.

¿Me subvencionará la Junta de Andalucía para que aprenda castellano?

Mi familia materna es andaluza, por lo que se supone que entro en el grupo de descendientes andaluces nacidos en Cataluña que puede ser subvencionado por la Junta de Andalucía para aprender castellano, para luchar contra la inmersión lingüística del catalán. Porque, claro, qué rarito que en Cataluña la gente hable catalán.

Bueno, sí, ya sé que hablo castellano y que he escrito y publicado un montón de libros en castellano, pero si hay guita de por medio, me haré pasar por catalán monolingüe que tiene que ser rescatado del adoctrinamiento nazionalista catalán. Todo sea por la loable iniciativa promovida por VOX, que si no fuera por estos temas españolizantes, sería una formación política casi perfecta, es decir, la menos hipócritas de las que hay en el Congreso de España – ah, sí, he escrito España porque no tengo ningún pudor es decir las cosas por su nombre.

Resulta que en el casal del barrio, local dedicado al populismo colectivista del barrio, donde se realizan bailes, cursos y acontecimientos varios, siempre se oye flamenco, pasodobles y reguetón; nunca sardanas – baile típico catalán, por si alguien la desconoce – ni otro tipo de música con letras en catalán. Sin embargo, según la gente que vive fuera de Cataluña, el castellano está amenazado.

También, me resulta muy curioso que a mis dos abuelos maternos andaluces, que vivieron entre cuarenta y cincuenta años en Cataluña, nunca les oí una miserable palabra en catalán y desarrollaron sus vidas al 100% en castellano, con su dulce acento almeriense y palabras como alpargata y zagal. Pero, según la gente que vive fuera de Cataluña, el castellano está amenazado.

Además, de los siete supermercados más cercanos, sólo uno etiqueta sus productos propios monolingüísticamente en catalán, otro lo hace en castellano y catalán, otro usa las lenguas principales españolas – gallego, vasco, castellano y catalán – y el resto sólo en castellano o junto al portugués, inglés, francés, árabe pero nunca en catalán. El resultado del partido: el castellano aparece en seis, el catalán en tres.

Por otra parte, nunca en mi vida he visto a dos individuos discutir por el idioma con el que hablar – por eso siempre me he preguntado dónde está el supuesto conflicto del que claman tanto desde los diarios de Madrid – ciudad que me encanta con sus gentes amabilísimas, por cierto. Cada cual se acopla al idioma que mejor sabe, o intenta hacerse entender con el otro individuo. Por ejemplo, personalmente, si entro en un comercio suelo dirigirme en el idioma con el que oigo hablar al cliente anterior, o según el idioma en el que tenga el comercio sus etiquetas. Si los propietarios son pakistaníes o chinos, suelo hablarles en castellano el 99% de las veces. Y por la calle, más de una vez he tenido que responder en inglés a turistas desorientados.

¿Y en mi familia? Pues como mi mujer habla ruso, ucraniano y castellano y yo hablo catalán, inglés y castellano, pues nos comunicamos en castellano. Y, entonces, el idioma materno de mis hijos es el castellano y, por supuesto, en el colegio hacen las clases en catalán, hablan con sus amigos en castellano, y también están aprendiendo inglés. Cosa que, como anécdota, fastidia a mi suegra que es rusa monolingüe, y se niega a aprender otra lengua, y le da constantemente la tabarra a mi mujer con que mis hijos no saben suficiente ruso todavía – y sí, vive en ruso al 100% sin problemas desde hace casi veinte años en la zona de Barcelona; mi mujer le hace de intérprete en ocasiones que tiene que tratar con la administración.

En fin, que parece ser que a los que hablamos más de una lengua nos parece absurdo cualquier supuesto conflicto lingüístico porque sabemos adaptarnos, y a los monolingües parece ser que les da taquicardia que otros no hablen su precioso idioma y se niegan a adaptarse. Unido a la lucha de poder del nacionalismo que se enfrenta a otro nacionalismo, que es lo que hay tras esta decisión del parlamento andaluz.

Precisamente, una pregunta que sulfura a los nacionalistas españoles es cómo puede ser que tras más de cuarenta años de democracia, no se puedan hablar todas las lenguas oficiales españolas en los órganos centrales de gobierno españoles. ¿Qué sentido tiene imponer por la fuerza el castellano a estas alturas? ¿Por qué no hay ningún problema en que se hable castellano en el Parlamento catalán pero sí hay problema en que se hable catalán, gallego o vasco en el Congreso y Senado centrales? ¿Qué clase de España es ésta?

Una España, y una Cataluña, donde muchos niños no aprenden como lengua materna ni castellano, ni catalán, ni gallego, ni vasco sino la lengua que sea que hablan en Marruecos. Parece ser que, como no es catalán, eso no es ningún problema.

Ah, los falsos conflictos se suelen inventar para ganancias de pescadores en ríos revueltos. Y la gente normal, algunos caen en las trampas y otros no queremos más que nos dejen tranquilos, que suficientes problemas tenemos para evitar las barbaridades del estatismo colectivista, sean en el idioma que sean.

A ver, ¿dónde puede este pobre catalán adoctrinado descendiente de andaluces apuntarse para aprender castellano y que me llenen los bolsillos? LOL – uy, es un anglicismo, quería decir MPEC o Me Parto El Culo.