La vida es…

Ésta es una de las pocas melodías que recuerdo de mi tierna infancia…

Y 20 años después…

Ya sabemos, la vida es nacer, beber Coca-Cola, y morir.

Acabo de verme entera la serie estadounidense Mad Men.

Excelente, es una de las mejores series que he visto en mi vida.

En todos los aspectos imaginables que tiene que tener un buen producto de entretenimiento.

Una serie que no insulta la inteligencia del espectador.

Cosa que ya es rara.

La he visto, por supuesto, en versión original, aunque con subtítulos en inglés para no perderme nada del script.

Curioso que acaba cuando el protagonista, Don Draper, alcanza la edad que justo tengo ahora.

El fin de la vida del personaje, porque la serie acaba, – no es un spoiler – pero la mía está todavía como si fuera el principio.

Porque la vida es, repito, nacer, beber Coca-Cola, y morir.

No hay nada más.

“Es lo auténtico”, como dice el slogan.

Seguro que muchos no saben lo que es un copywriter, pero sus vidas han sido influenciadas completamente por centenares de ellos.

Un Volkswagen Beetle es un limón, – frase en clave que sólo unos iniciados pueden entender.

Otro día, quizás, explique algunos secretos que hace años aprendí estudiando las técnicas de los copywriters, y que me ha permitido vivir sin jefes y de internet.

O no, quizás hay que dejar que cada cual descubra los misterios de esta vida por sí mismo.

Hey, ni Coca-Cola ni Mad Men me han pagado por escribir este post, porque sigo escribiendo lo que me da la gana siguiendo mi siempre perfectamente acertada intuición.

Es lo que hay, es lo auténtico.

La semilla del mal

Pueblo” es el término colectivista estatista usado para manipular a la masa en beneficio de la élite colectivista. 

Cuando la religión es débil se usa al estado para unir a la gente y manipularla como a idiotas.
Fieles” es el término colectivista religioso usado para manipular a la masa en beneficio de la élite colectivista. 
Cuando el estado es débil se usa a la religión para unir a la gente y manipularla como a idiotas.
Siempre, en uno y otro caso, unos pocos se aprovechan del resto.

Mienten y manipulan, plantan la semilla del mal en su pérfido beneficio.

Además, todo seguidor de un culto es víctima de negarse a enfrentarse a la realidad por sí mismo. 

Prefiere obedecer ciegamente que pensar.
Porque la salida fácil siempre es obedecer.
Y es de esa condición humana de la que sacan partido las élites colectivistas, y colectivizadoras.

La obediencia ciega a un líder, sea religioso o estatal, es una enfermedad mental que se cura pensando por uno mismo.
Por ello, la única defensa, y el mejor ataque, para destruir al colectivismo es no formar parte de la masa, ser un individuo pensante e independiente.
Ser responsable de uno mismo, pase lo que pase; aceptarse a uno mismo tal como es.

La búsqueda siempre es dura e interior.

No hay atajos.

Hoy, nuevo vídeo en Youtube tras una pausa

Tras un perído de pausa de unos quince días, he publicado un nuevo vídeo en Youtube.

Un vídeo hablando precisamente de dicha pausa, cosa de la que ya he escrito en este blog.

Sobre mi semi-desconexión temporal.

Como curiosidad, Olga estaba fuera y los niños en silencio y he aprovechado para grabarlo en la cocina.

También, tras quince días he aprovechado para mirar las estadísticas y en este período de pausa, ¡han mejorado!

Por fin, poco a poco, mi canal continúa remontando tras el descalabro con la crisis de Youtube de febrero-abril.

Pero, para ser justos, no me ha sorprendido.

Porque, pese a que en Youtube parece que uno vale lo que su último vídeo, no es así.

Hay un pequeño truco o secreto.

Y es por eso que muchos de mis vídeos se ven más al cabo de meses que cuando los estreno.

El truco consiste en crear contenido atemporal.

Es decir, una noticia de actualidad tiene un tiempo limitado de importancia, pero una explicación sobre cómo funciona el sistema monetario se puede ver durante meses.

Es lo que llamo hacer un esfuerzo una vez y obtener resultados después.

Y, pese a que mi canal es relativamente pequeño, es por eso que puedo obtener nuevos subscriptores incluso haciendo una pausa no anunciada de quince días.

Y es más, gracias a haber publicado más de 1000 vídeos, esos nuevos subscriptores pueden verlos hasta la llegada de un nuevo vídeo.

A veces hablo de las desventajas de la tecnología, pero sus ventajas están para aprovecharlas también.

Seguimos adelante.

¿Por qué los pobres son los más envidiosos y egoístas y se merecen lo que les pasa?

En la película “En busca de la felicidad“, el personaje que representa el actor Will Smith ve un coche de lujo que aparca y le pregunta a su propietario cómo lo ha conseguido. La  respuesta del conductor es que trabaja como bróker en el edificio de enfrente. Entonces, el protagonista se propone hacer lo que haga falta hasta conseguirlo. Y lo consigue.

Podría haber tenido la reacción de la mayoría de gente pobre: pura envidia y haber maldecido al conductor por su “buena suerte”. Y haberse marchado maldiciendo su “mala suerte“. Pero convirtió su envidia en un incentivo, en deseo, y por eso sí salió de su mala situación económica.

Este pasado verano hice un experimento. Como conseguí una buena comisión en Karatbars, cumplí una promesa a mi familia: nos fuimos dos días con una noche de hotel a Port Aventura, y, además, con pases VIP ilimitados en todas las atracciones. Así, mientras el resto de la gente hacía una hora y media de cola para subir a una atracción, nosotros no tárdabamos más de diez minutos, incluso mucho menos, en subirnos y disfrutarla. Y qué cara ponía esa gente al vernos pasar delante de ellos. Claramente, se morían de envidia.

Curiosamente, luego hice cuentas y con la oferta del hotel más dos días de entradas con pase VIP, nos salió el precio casi igual que los que pagaron únicamente por una entrada normal sin pase VIP. ¿Qué ocurrió? Hice mis deberes y encontré esa oferta. El resto no se molestó y tuvo que hacer una hora y media de cola en cada atracción.

También, mientras estábamos a punto de subirnos a una atracción, escuché una conversación de dos trabajadores. Estaban echando pestes de un compañero porque no estaban contentos con su horario. Es decir, en vez de concentrarse en hacer bien su propio trabajo, estaban centrados en su propio egoísmo. Está claro, que esos dos trabajadores no iban a subir nada en el escalafón de su empresa porque se enfocaban en hacer lo menos posible y cobrar su bajo sueldo. Por supuesto, luego se quejarían de que la vida no les da oportunidades.

Y ahí está una de las claves de por qué las personas pobres se autosabotean a sí mismas. El universo nos da lo que pedimos, y si pedimos envidia y egoísmo, nos devuelve envidia y egoísmo. Si le pedimos incentivos y generosidad, nos devuelve incentivos y generosidad.

Cada cual recibe lo que se merece. Ni más ni menos.

Y no lo digo porque sí. Lo digo porque he hecho la prueba. Porque desde que decidi cambiar mi forma de pensar, el universo me está recompensando con tesoros, no sólo materiales. ¿Por qué? Porque he decidido pedirlos y aceptalos.

Nada en esta vida es cuestión de aptitud, todo en esta vida es cuestión de actitud.

Acabo con este excelente vídeo subtitulado de Jim Rohn, en el que nos muestra uno de los grandes secretos de esta vida…

Las verdaderas intenciones de la élite nunca han estado ocultas

“Hay que tomar medidas draconianas de reducción demográfica en contra de la voluntad de las poblaciones. Reducir la tasa de natalidad se ha revelado imposible o insuficiente. Hay, pues, que aumentar la tasa de mortalidad. ¿Cómo? Por los medios naturales: El hambre y la enfermedad”.

Palabras de Robert McNamara (1916-2009), antiguo presidente del Banco Mundial, antiguo secretario de estado de USA y uno de los instigadores con la fundación Rockefeller, el Banco Mundial y la UNICEF del PEV (Programa ampliado de Vacunación universal de los niños).

Estas palabras en cuestión fueron recogidas en el Nº 2 de “J’ai tout compris” fechado en febrero de 1987, ed. Machiavel.

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Robert McNamara, qué fotogénicos son los criminales