Así roban las ONGs a los viejos

La palabra “solidario” siempre indica una trampa

“Haz tu testamento solidario y deja lo mejor de ti”, dice el cartel.

Como las monjitas que se quedan con las pensiones de los ancianitos que cuidan.

Como los bancos que se quedan con las propiedades de los pensionistas a cambio de un complemento a sus pensiones.

Así es como las ONGs engañan a la gente para quedarse con sus herencias.

¿Se puede ser más criminal y rastrero?

Y la gente sigue cayendo, porque si ponen carteles como éste es que les funciona.

A las tres de la mañana

Sobrevivimos.

No sé si viste mi directo de dos horas de ayer.

Lo acabé a la hora de las brujas, las 00:00.

Ahora está oculto y solo lo puedes ver en Crónicas Subterráneas.

Pero la fiesta del barrio continuó hasta eso de las seis, según Olga.

A las tres me desperté y grabé estos tres minutos.

Luego me dormí y me he levantado a las 10:17.

Ahora son las 12:30 del mediodía y esos subhumanos han vuelto a comenzar el ruído que llaman música y los petardos.

Y seguirán hasta bien entrada la madrugada.

¿Dónde está el ataque nuclear norcoreano cuando se necesita?

La peor noche del año

¡Deleznable!

¡Horrible!

!Terrible!

Me estremezco en pensarlo.

No aguanto esta barbarie.

¡Otra vez noooooooo!

Ya está aquí de nuevo.

La demostración de que vivo rodeado de subindividuos de baja IQ.

¡Han vuelto las espantosas Fiestas del Barrio!

Hechas a coincidir a drede con la Nit de Sant Joan.

Y eso significa lo peor de lo peor…

Significa petardos, gritos y música ruidosa a todo volumen hasta las ¡seis de la mañana!

Y un año más he fracasado y no tenemos a donde huir porque nuestro edificio da justo enfrente del epicentro de la barbaridad!!!

¡Que los dioses de Asgard y del Olimpo nos protejan!

La gente se gasta cientos de euros en petardos para luego ir a la asistente social a exigirle que tiene derecho a todo y obligación de nada.

Lo he visto con mis propios ojos.

Esa gente subvencionada por la beneficencia que nos encontramos borracha tirada en los bancos, día sí y día también.

Esa gente subvencionada por la solidaridad que nos encontramos borracha tirada en los bancos, día sí y día también.
Es lo que uno se encuentra cuando vive en un barrio obrero.

Pero eso sí, ¡a disfrutar las fiestas del barrio!

Pues yo las odio con todo mi ser y me resguardo en casa, pero en esta vivienda con muros de papel es imposible esconderse.

Es como si estuviéramos metidos en el centro del estrepitoso ruído.

Así que, esta noche, si no pasa nada, haré una retransmisión en directo de esta… no sé que nombre ponerle

Una nota de cierre: 

No tengo nada en contra de que la gente haga su fiesta, para mí es uno de los mayores incentivos para largarme de este lugar.

Sólo que, de momento, todavía estoy en el camino; pero pronto, muy pronto…

En tranvía

Entre las varias combinaciones para viajar entre SB y L’H está la de bajarse del tren de los FGC en Cornellá, caminar unos 10 minutos y subirse al tranvía.

Es una opción para los viajes sin prisa, y en los que queremos disfrutar del paisaje urbano.

Y en un domingo caluroso como éste ha sido una buena idea.

Porque mis hijos se han entretenido al romper la monotonía de los negros túneles del tren y del metro.

Y eso ha permitido un viaje tranquilo, que es de lo que se trata.

Es curioso cómo de diferentes se ven las opciones disponibles cuando se tienen​ hijos.

Para la vuelta tomaremos la línea L9 y luego haremos transbordo para montarnos en los FGC.

Ya digo, cuando se viaja sin prisa, las combinaciones son múltiples.

Éste es un aspecto que no está nada mal del cinturón de Barcelona.