¿Qué es dinero? Diferencia entre divisa y dinero

En este texto voy a tratar sobre el tema de qué es el dinero y el valor del dinero que tenemos ahora mismo en nuestras manos. Qué es el dinero y cuál es su valor real.

En realidad, el dinero siempre es fiduciario, depende de nuestra confianza, porque podemos creer o no creer en él. Pero a través de los siglos, el dinero ha tenido tres valores:

  1. El valor del curso legal, lo que puedes comprar ahora.

  2. El valor de el metal.

  3. El valor del coleccionismo

Imagina seis monedas de dos euros, con sus diferentes caras, como por ejemplo, holandesa, francesa, italiana, española, alemana y griega. Entonces, estos doce euros ahora mismo tienen un valor fiduciario y de curso legal actual que les ha impuesto el Banco Central Europeo, que tiene el monopolio aquí en Europa, y podemos comprar productos y servicios por doce euros.

La verdad es que ya no se puede comprar mucho con doce euros, pero bueno, al menos puedes comprar una comida y comer una vez al día, quizás puedes comprar suficiente en el supermercado para un par de días de comida individualmente.

Pues creemos, o nos han hecho creer, en realidad nos obligan a creer esto, y entonces, por ello, es en realidad una divisa fiduciaria y tiene valor de doce euros. El euro no es dinero, es una divisa fiduciaria creada de la nada, sin un respaldo real, por el Banco Central Europeo, y que usamos porque aceptamos la coacción violenta de los Estados europeos.

Con estos doce euros sólo podemos comprar ahora mismo servicios y productos en el lugar donde aceptan los euros, o sea, lo que es la Unión Europea y algunos países como a Andorra, El Vaticano, Mónaco, San Marino, es decir, los países pequeñitos que están alrededor de lo que es la Unión Europea

Y en el momento que estos doce euros dejen de valer, sea porque el euro caiga o porque los mandamases decidan que las monedas éstas ya no sirven, dejarán de tener ese valor de divisa. Entonces tendrán un valor de metal, pero bueno con las aleaciones de metal con las que están fabricadas vas a cualquier parte del mundo y no te va a servir para nada.

Así que, lo único que le quedaría sería el valor de coleccionismo, pero tampoco, al haber acuñado muchas, no van a tener demasiado valor de coleccionismo. Serán como una anécdota para que las vean tus hijos y tus nietos, para que sepan cómo eran los euros.

Entonces, el único valor realmente que tiene el euro ahora es porque creemos que tiene valor, y es en el momento actual. Y en el momento que se decida que ya no son de curso legal, pues, básicamente, sólo serán metal para jugar y hacer ruido.

En contraste, hay unas monedas especiales de doce euros de plata española. Una moneda que tiene una proporción de 925 milésimas, es decir, que por cada gramo hay 925 milésimas de gramo de plata.

Significa ahora mismo que estos doce euros equivalen a las otras seis monedas de dos euros, por lo que podría comprar lo mismo con una sola moneda. Muy práctico, aunque no todos los comerciantes la aceptarían al no estar acostumbrados.

Y ahí está la diferencia entre la divisa y el dinero. Las seis monedas de dos euros son divisas. La moneda de plata de doce euros es dinero. La diferencia fundamental es el metal. El dinero se inventó como metal y su medida es su peso.

Las divisas pierden su valor de dinero en cuanto dejan de circular legalmente, y quizás les quede un valor simbólico numismático. El dinero, oro o plata, se mide en peso y su valor transciende el tiempo.

La moneda de plata de doce euros valdrá su peso en plata años después de que desaparezca el euro como divisa. Porque la plata y el oro son aceptados en todo el mundo, mientras que el euro sólo es aceptado temporalmente en los lugares donde es curso legal.

Es decir, que aunque fuera ahora mismo a Australia con una moneda de doce euros de plata y no me la aceptaran como doce euros, podría ir a un lugar de compra y venta de plata y me pagarían lo que vale el peso de esa plata en el momento que se hiciera el intercambio.

Por lo tanto, podría cambiarla por cualquier divisa, incluso sólo por el peso del metal de la plata.

Las divisas se usan por la coacción del Estado, a las órdenes de los banqueros.  El dinero se usa porque es aceptado entre individuos por su valor en sí.

Las divisas desaparecen y pierden su valor con el tiempo. El dinero traspasa las generaciones conservando su valor.

Unos señores tienen actualmente el monopolio de la fabricación de las divisas, y fabrican lo que les da la gana, y luego nos obligan a utilizarlo o si no te mueres de hambre. O si intentas hacer tus propias divisas, te meten en la cárcel. Así estamos coaccionados.

Y con esto creo que hemos dejado claro qué es el dinero y qué es una divisa, de una manera básica y sencilla, y realmente qué es lo que nos puede sacar del atolladero en el momento que se hundan las divisas. Porque el valor de las divisas, de todas, siempre tiende a cero. No hay ninguna divisa anterior en la Historia que haya sobrevivido. Y las actuales tampoco sobrevivirán. Pero el oro y la plata siguen ahí, y ahí seguirán.

Texto inspirado por el vídeo del mismo título que publiqué en YouTube el dieciocho de septiembre de 2013.

Escrito primero en ‘Caos y desorden’ https://bit.ly/3bhI3Lx

El oro no es una inversión

En este escrito vamos a tratar sobre algo que me estaba encontrando desde hace un tiempo, y es el error de pensar que el oro es una inversión. El oro en realidad no es ni de cerca una buena inversión, sencillamente porque no es una inversión, y confieso que es un error que hasta hace un tiempo también lo cometía yo, puesto que no sabía lo que ahora sé, y que te voy a transmitir.

Tomemos por ejemplo ahora mismo, que es el día 15 de marzo del 2014.

Tomemos por ejemplo el valor ahora mismo, en este día, de un gramo de oro o, bueno, el precio intercambiable, porque ahora veremos realmente si ése es el valor o no lo es.

Si entramos en la página de oro-express punto com, un gramo de oro lo venden a 63 euros. Si entramos en la página de karatbars punto com, un gramo de oro lo venden a 49.5 euros.

Dejando de lado la diferencia de precio, lo que tenemos que entender es, en realidad, la diferencia entre lo que es ‘dinero’ y lo que es ‘divisa’.

El caso es que el oro es en realidad el sistema de intercambio universal, el único dinero.

Sí, ahora mismo, por ejemplo, una onza de oro va, más o menos, a 1.395 dólares su intercambio por esa divisa fiduciaria fraccionaria.

Claro, también hay que saber lo que es dinero fraccionario y lo que es dinero fiduciario, cosa que posiblemente lo explique en otro escrito.

Pues una onza de oro ahora mismo cuesta más o menos unos 1400 petrodólares, que también los petrodólares han palmado, pero eso es lo que pasa siempre con el dinero fiduciario.

El dinero de papel no tiene valor, porque el dinero de papel lo fabrican de la nada, sin ningún respaldo, unos señores que se hacen llamar ‘banqueros’. Incluso ahora ya ni siquiera lo fabrican en masa porque, más o menos, quizás haya un 7% del dinero físico de papel circulante, y el resto son numeritos en los ordenadores.

Lo que hacen estos señores de los 12 bancos de la Reserva Federal, los 12 bancos privados, o el banco privado del Banco Central Europeo, y todos sus satélites, los bancos centrales de la Unión Europea, lo que hacen estos señores es crear unos numeritos, y de repente aparece dinero, un dinero basado en nada, dinero especulativo, creado como deuda.

Entonces, las divisas son especulaciones, y todas, su valor tiende siempre a cero. Son papelitos que te dan una promesa sin tener ningún respaldo de que se harán realidad. Los bonos y acciones, también son papelitos, pero, al menos, las respaldan las empresas que los emiten con los productos y servicios reales que ofrecen.

Pero, en el caso del oro, su valor es estable, siempre lo ha sido. El oro en realidad es el dinero de verdad, y protege tus ahorros y tu poder adquisitivo.

El oro se mide en peso, es decir, en gramos, onzas o kilos.

Un ejemplo, que creo que leí en un libro, hablaba que en la época romana una onza de oro permitía comprar una buena toga, un buen traje de senador romano, y una onza de oro actualmente permite comprar un buen traje, 1400 dólares más o menos.

Hay otro ejemplo, en 1900 con una onza de oro se podía comprar la misma cantidad de pan en Alemania que ahora mismo con una onza. ¿Qué quiere decir esto? Pues que si ahora compras una onza de oro a 1400 dólares y el año que viene esa misma onza te vale dos mil dólares, no es que hayas hecho una buena inversión, es que la inflación ha hecho que lo que ahora puedes comprar con 1400, el año que viene lo puedas comprar con 2000.

Porque el dinero de papel es inflacionario, bueno, la divisa de papel es inflacionaria. El valor de las divisas fiduciarias siempre tiende a cero. El dinero real, el oro, protege el poder adquisitivo, es decir, básicamente, con un gramo de oro hoy podrás comprar lo mismo que dentro de un año.

Así que, entendamos la diferencia, el oro no es una inversión porque el oro es dinero, o sea, lo que estamos haciendo es intercambiar divisa papel fiduciaria, papelitos de colores, que realmente no tienen valor, pero que desde que el señor Nixon en el año 1971 quitó ‘temporalmente’ el patrón oro nos han estado metiendo en la cabeza en Occidente que lo importante son los papelitos de papel y no lo que siempre han usado nuestros antepasados, el oro.

Lo que ha ocurrido es que nos llevan mintiendo a un par de generaciones con este fraude. Nos han hecho creer que el oro era una inversión, y que podía subir y que podía bajar. No, el valor del oro no sube ni baja, se mantiene el poder adquisitivo. Lo que sube y baja es la montaña rusa del fraude económico dinerario en el que estamos en esta época.

En resumen, el oro en sí no es una inversión, es el dinero de verdad, es una protección. Y ahora mismo que viene la inflación y que estamos perdiendo poder adquisitivo, si ahora pones mil euros en el banco, dentro de un año con esos mil euros seguramente no vas a poder comprar ni la mitad de lo que hoy puedes comprar. Pierde su poder adquisitivo.

En cambio, si ahora mismo compras mil euros de oro, quizás el año que viene esos mil euros cuesten dos mil euros, pero compres lo mismo.

No es que hayas ganado, no has hecho una buena inversión que te da un rédito, lo que has hecho es protegerte, y sólo eso ya vale la pena, porque es lo que hace la élite y si ahora podemos hacerlo nosotros pues mejor que mejor estaremos.

Antes estábamos indefensos porque este conocimiento no era común, pero ahora ya podemos tener alguna manera de protegernos.

Pues eso, espero que haya quedado claro: el oro no es una inversión, es una protección, y eso ya vale la pena.

Quitémonos del medio los papelitos de papel con los que nos han estado engañando y hemos perdido nuestra vida trabajando para conseguirlos. Tenemos que luchar por las cosas reales, por la economía productiva y el oro es parte fundamental de la economía productiva.

(Escrito modificado e inspirado por el vídeo que publiqué en YouTube del mismo título.)

Escrito primero en Caos y desorden https://bit.ly/3n0xdw6

Sin manuscritos

Que nadie se preocupe en buscar el manuscrito de mi libro “Ventana al futuro”. No existe. Es un signo de estos tiempos.

Como este escrito, que estoy escribiendo con un teclado de pc conectado a mi móvil, es una gotita de bits perdida en internet.

Por eso, esta época es tan efimera como los segundos que el lector tarde en leer este escrito. Mientras que todavía podemos leer textos inscritos en tablillas de barro de hace seis mil años, nuestra actualidad desaparecerá en cuanto se desconecte internet. Y sí, eso sucederá.

En realidad, buena parte de mi único libro en papel, hasta ahora, es una transcripción de varios vídeos que subí antes a mi canal principal de internet. Youtube tiene una herramienta que convierte la palabra hablada en texto para los subtítulos en ficheros de texto. No tuve más que bajar esos ficheros y adaptar el texto en capítulos de mi libro.

Luego, Amazon publica cada ejemplar independientemente según la demanda. Así que, que cada propietario de un ejemplar que sepa que su ejemplar es un ejemplar único e incomparable.

Es la facilidad de estos tiempos, pero que los convierte en un época olvidable. Este progreso, esta tecnología, nos ha convertido en un tiempo que no perdurará. Como todo, todo tiene sus ventajs e inconvenientes.

Ahora, mi enhorabuena a los que logren conservar uno de los pocos ejemplares de mi libro que firmé de mi puño y letra. Quién sabe, puede que incluso tenga algo de valor al ser un ejemplare totalmente único y sin igual. Quién sabe.

Por cierto, ciertamente es más cómodo escribir con un teclado físico de verdad y no con el dedo en el teclado virtual de la pantalla. Aunque creo que hay ya quien ni tan siquiera usa teclado sino un programa de reconocimiento de voz para escribir directamente. Próximamente, supongo, acabaré igual. Todo sea por la comodidad.

Escrito primero en Caos y desorden https://bit.ly/3w3twKd

El índice de productividad robótica

El capitalismo crea los avances en la sociedad humana, de tal manera que cada vez es más fácil la vida para el ser humano.

Y hay quienes confunden esta comodidad adquirida gracias a la tecnología con debilidad. Pero nada de eso. Es justo lo contrario.

En estos momentos, la robótica está avanzando a pasos agigantados, y ya está substituyendo con gran eficacia al ser humano en los trabajos mas repetitivos. Al menos en los lugares donde no se obstaculiza la innovación.

Por lo tanto, muchos trabajos ya no son necesarios, y los trabajadores de antaño tienen que buscarse otros medios de vida. O puede que ya no sea necesario.

Estamos cerca de llegar a un punto en el que trabajar de las formas tradicionales ya no va ser necesario, y, entonces, que pasará con la gran mayoría de humanos acostumbrados a la servidumbre?

Nos vamos a encontrar, o ya nos estamos encontrando, con millones de humanos que van a pasar toda su vida sin pegar golpe. Pero necesitarán comer, vestirse, comprar cosas… ¿qué clase de sistema monetario va a haber para los no productivos? O, mejor dicho, ¿vamos a acabar con un sistema monetario no productivo para toda la Humanidad?

Y aquí entra el Indice de Productividad Robótica. Si los robots producen menos de lo necesario para el mantenimiento de todos los humanos, todavía se necesitarán humanos que trabajen. Pero, en el momento en el que los robots produzcan más de lo necesario, el trabajo humano ya no será necesario. Y aquí es donde los comunistas ganan la partida. Porque el dinero será repartido aunque el ser humano no produzca nada, la mal llamada ‘renta básica universal’, que ahora no puede funcionar, será la única manera de distribuir el dinero.

Vamos a ver, que nadie se confunda, no me he pasado a las delirantes teorías comunistas que tantas desgracias nos han traído a este mundo estos dos últimos siglos. Pero, ¿no ha sido siempre el objetivo de los humanos combatir el sufrimiento de nuestra existencia? Pues con los robots acaba de llegar esa época. Y, aunque la propagación tardará un tiempo de adaptación para que alcance a todos los humanos del planeta, con su consecuente resistencia, ésta acabará por imponerse. Sin ninguna duda.

El multimillonario Elon Musk ha dicho en una entrevista difundida por Youtube hace un par de días que el futuro de la Humanidad es brillante. Supongo que se estaba refiriendo a esto. Habrá que irse preparando.

¿Será lo de ‘no tendrás nada pero serás feliz’?

Escrito primero en Caos y desorden https://bit.ly/3EJY3kf

En la temperatura perfecta

Ahora mismo hay 11 °C, está lloviendo y estoy en un autobús de la línea L79 en dirección a Barcelona.

Y si alguien se pregunta cómo es que estoy escribiendo más que antes, hay dos factores imprescindibles:

  1. No estoy haciendo vídeos últimamente.

  2. La temperatura es genial para mí.

Pero, sobre todo, el factor temperatura , estar entre lo 10 y los 20 grados centígrados, es el más importante. No sé, pero el calor hace que se me derritan las ideas.

Así que, aprovecho para escribir aquí lo que se me ocurra, cuando se me ocurre. Y, ahora, puede ser en cualquier lugar gracias a mi conexión a internet móvil.

Se podría decir que llevo mi ‘trabajo’ en el bolsillo, literalmente.

Los cristales del autobús están empapados por la lluvia y no puedo ver el exterior. Podría haber elegido ir con tren y metro, pero esta línea me deja en la Diagonal directamente, cerca de donde tengo que resolver unos asuntos. Me acompaña Olga, y a ella le va mejor así. No puedo evitarlo, pero suelo transigir en estos pequeños detalles ante ella.

Muy bien, pues hasta mi siguiente ocurrencia. Que te subscribas para recibir la notificación.

Escrito primero en Caos y desorden https://bit.ly/37zSj0m