¿Puede un peluquero ser capitán de barco? En democracia, sí.

¿Puede un capitán de barco ser peluquero? En democracia, sí.
¿Puede un chef de cocina de 28 años ser presidente del Banco Nación? En Argentina, sí.
¿Puede una cajera de supermercado ser ministro del Reino de España? En España, sí.

Hace unos años escribí un post, creo que en mi blog original de Crónicas Subterráneas, sobre que Belén Esteban, una mujer de la farándula española cuyo mérito era haberse casado con un torero, creo, podría ser Presidente del Gobierno de España si se presentaba y así era elegida. Porque eso es la democracia, un sistema sin restricciones en el que cualquier ciudadano puede presentarse a un cargo público y ser elegido, si tiene la fama y el dinero suficiente. Luego, ese cargo público puede colocar a dedo en otros cargos públicos a familiares, amantes, amiguetes y gente a la que debe favores.

No es ninguna teoría, es la realidad bajo la que estamos viviendo. En este Titanic no se necesita chocar con glaciares para que se hunda el barco, es que el capitán sólo estudió para peluquero.
Con perdón para los peluqueros, que es una profesión tan digna como cualquiera, pero que un barco no se maneja con tijeras.

Para llegar aquí, mejor haberse quedado en la casilla de salida

La nueva bandera de la República Socialista Española

Vaya, esto es increíble.

Estos republicanos me han hecho apreciar lo monárquico.

Estos indepes me han hecho apreciar al españolismo.

Estos europeístas me han hecho apreciar al spexit.

Estos ultracomunistas me han hecho apreciar al capitalismo.

Estos colectivistas me han hecho apreciar al individualismo.

Esta democracia me ha hecho apreciar a la dictadura anterior.

Estos globalistas me han hecho apreciar lo local.

Estos medios de desinformación catalanes me han hecho apreciar a los medios de desinformación de Madrid.

Estas esteladas me han hecho apreciar a la rojigualda.

Estas izquierdas me han hecho apreciar a las derechas.

Estos mossos me han hecho apreciar a la policía nacional y a la guardia civil.

Estos anti-guerra me han hecho apreciar a los ejércitos.

Estos rescatadores de inmigrantes me han hecho apreciar a los autóctonos.

Estos islamistas me han hecho apreciar a los católicos.

Estas feministas me han hecho apreciar la igualdad jurídica.

Me entran ganas de que VOX obtenga la mayoría absolutísima y acabe con todo esto.

Este presente me ha hecho apreciar al pasado.

Para llegar aquí, mejor no haber viajado.

La conspiración unionista para destruir España

“Reina de las Españas”

La propaganda oficialista del actual estado del Reino de España es muy muy fuerte, y apenas deja margen para la reflexión.

Se basa en el desconocimiento de la propia historia de España y de sus orígenes.

España originariamente nunca fue una sino muchas, un conjunto de territorios con sus gentes culturalmente diversas – auténtica diversidad histórica -, unidas para ser más fuertes ante el resto del mundo.

Esas Españas alcanzaron su plenitud con el Imperio Español, en el que se fueron añadiendo nuevos territorios y gentes, no como colonias sino como nuevas provincias, siguiendo la tradición romana.

Y así fue hasta el afrancesamiento napoleónico, con unas dosis de centralismo ya colocadas por los Borbones tras su victoria en la Guerra de Sucesión, unas décadas antes: el tratado de Nueva Planta fue decretado en ese sentido.

Las ideas centralistas francesas rompieron con la tradición española y crearon el nacionalismo español moderno: una lengua común impuesta, una sola cultura, una sola obediencia a un único poder central, etc.

El unionismo centralista es un concepto ajeno a la realidad peninsular.

De esta manera, llegamos hasta nuestros días, en el que la élite dirigente española traicionó a su población, regalando su soberanía a la Unión Europea siguiendo los planes globalistas. Recordemos que la reina Sofía fue parte activa de las reuniones del Grupo Bilderberg.

Las leyes las dirige Bruselas, la economía la dirige el BCE, el ejército obedece a la OTAN, las fronteras son inexistentes. No queda ya ningún elemento real de soberanía española.

En éstas, que a la mayoría de la población, totalmente sometida, se le ha programado para aceptar la disolución de la soberanía en el plan globalista de la UE.

Es una auténtica conspiración en toda regla.

¿Y qué ocurre? Pues que el concepto inicial de las Españas ha sido aplastado y es tratado como separatismo, cuando es todo lo contrario. Las gentes de las naciones que se unieron originariamente están en el proceso de volver a la casilla original.

En esto que la proclamación de la República de Catalunya, con todos sus graves errores, como permitir que el marxismo cultural se la apropiara, es un paso en ese sentido.

Quién sabe, quizás en un futuro las gentes de la Península Ibérica derroquen a las élites actuales y vuelvan a unirse en una Confederación Ibérica, volviendo a marcar su importancia en el mundo.

O quizás no, y los globalistas se salgan con la suya, porque, en este momento, tienen muchos números a su favor.

Es una idea para restablecer las Españas que asombraron al mundo.

Mientras, el nacionalismo oficialista español tiene la violencia estatal de su parte y sigue siendo muy peligroso, como demostró en el siglo XX.

Sin embargo, la Historia siempre se está escribiendo. Nunca hay nada definitivo.