Este Hecho Histórico comprobado destruye a la Memoria Histórica

Este hecho lo cambia todo: las elecciones de 1936 en la Segunda República Española que ganó el Frente Popular fueron amañadas.

Y no es una afirmación que se pueda dudar porque la documentación que lo demuestra ha sobrevivido hasta nuestros días.

Resulta que el Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, guardó las actas auténticas de las elecciones en una caja fuerte que, por diversas circunstancias, llegaron intactas hasta nuestros días.

Es un Hecho Histórico 100% comprobado y corroborado, sin lugar para la duda.

Es un Hecho Histórico que lo cambia todo, y que destruye las base sobre la que construyeron la llamada Memoria Histórica.

Los que lucharon, mataron y murieron por defender la Segunda República Española, lo hicieron el 99,99% por una mentira creada desde el propio gobierno de la República. Seguramente, si la población hubiera sabido de este amaño electoral que favoreció a la izquierda, las cosas habrían sido muy distintas.

Esto demuestra hasta qué punto una gentuza sin escrúpulos puede conducir a una población al desastre.

Y este Hecho Histórico nos lleva a replantearnos el presente que procede de aquellos tiempos y la manipulación actual de la Historia.

En una narrativa oficial que trata a los bandos entre buenos y malos, resulta que es justo al revés de como sucedió.

Increíble, sé que puede ser un shock para muchos, que les va a costar aceptar la verdad de los hechos, porque la propaganda de estos últimos 40 años ha sido muy fuerte. Pero ahí está, por fin delante de nuestras narices.

Que cada cual lo digiera como pueda.

Ni quito ni pongo rey

… pero no obedezco a ningún señor.

Una cosa es el idealismo y otra es cómo implementarlo para que se haga realidad. Por supuesto, siempre hay que apuntar a las estrellas para alcanzar al menos la Luna.

Pero a veces se llega a un punto en el que comparamos el idealismo y la realidad actual, y decimos: pues me quedo con lo que hay.

Nací durante una dictadura, y dos años y medio después se colocó a un rey como cabeza de estado. Y ahora, está su hijo en su puesto. ¿El resultado? Pues idealmente podríamos ser una república para no ser súbditos, pero la realidad ha resultado ser nada mala. Comparando económicamente la vida de hace cuarenta y seis años y la de ahora, pues podríamos afirmar que se vive mucho mejor. Por supuesto, todo es temporal y no se sabe qué pasará pasado mañana.

La cosa es que, aunque me he pasado años escribiendo cómo se podrían mejorar las cosas, mi ideal sigue siendo la Confederación Helvética, no se puede negar que esta España ha alcanzado un muy buen nivel de vida. Tan buen nivel que los colectivistas tienen como objetivo saquearla, al estilo venezolano. Porque sólo se puede robar donde hay algo que poder robar.

El único problema es que hay una cantidad ingente de tontos útiles que se creen la propaganda de los colectivistas, que por su estupidez podría conducirles a perder todo lo bueno ganado. Ciertamente, hay que seguir intentando que abran sus mentes a la realidad para que dejen de apoyar a los manipuladores. Aunque parezca, a veces, una empresa inútil. Los colectivistas son muy buenos flautistas de Hammelin. Y lo han demostrado una y otra vez.

En esto, ya que es muy complicado avanzar en este ambiente, al menos habrá que conservar lo logrado y evitar los cambios perniciosos. El rey se puede quedar en su sitio, siempre y cuando no moleste al desarrollo individual de sus súbditos. Porque resulta que, paradójicamente, son los izquierdosos que lo quieren destituir los que se dedican a inmiscuirse para controlar la vida privada de los individuos. Esto sí que es intolerable.

Que todo lo bueno se quede donde está. El problema es que si tenemos 100 manzanas y una de ellas está podrida, las 99 buenas no mejorarán a la podrida sino que la podrida estropeará a las 99 restantes. Hay que estar muy atentos a esta minoría colectivista podrida. La única defensa es la cirugía. Estirpar el tumor marxista cultural de cuajo.

Los individuos podemos vivir sin molestar a los demás, podemos vivir infiltrados sin que la masa se entere de nuestra existencia. Sin embargo, las acciones de esa masa suelen alterar nuestras vidas tranquilas. Es por eso, aunque parezca contradictorio, que hay que estar atentos a los movimientos de esas masas manipuladas y tomar las medidas adecuadas para protegernos.

Lo ideal es genial, pero tocar con los pies en la tierra es el camino.

La subida del salario mínimo mata

Así lo expliqué en su momento…

Quien sabe de economía sabe que el SMI es una medida anti-económica, como ya es evidente…

Pero sus repercusiones son todavía más terribles…

Un hombre murió ahogado en una playa porque no habían socorristas. ¿Y por qué no habían socorristas? Por culpa del aumento del salario mínimo.

Los parásitos políticos, por supuesto, nunca asumirán la responsabilidad de los resultados de sus acciones sin escrúpulos.

Eso sí, como la población ha sido programada para ser ignorante, seguro que ganan un puñado de votos por subir artificialmente los salarios con un puñado de divisas fiduciarias.

Mientras, la realidad va a seguir golpeando, porque sigue siendo la realidad aunque se mire a otro lado.

Al muerto, ninguna legislación lo podrá resucitar. Como decía mi padre: “El vivo al bollo y el muerto al hoyo.”

Así se desubscriben de mi canal cuando no les gusta lo que cuento

Pues bueno, pues de acuerdo.

Es una mera anécdota que muestro para constatar lo que pasa cuando publico vídeos en mi canal de Youtube que ciertos cerebros no pueden computar 😸

Es una de las consecuencias de mi independencia: no, no voy a publicar vídeos sobre cómo nos van a salvar los extraterrestres. Esos temas los dejo para los manipuladores y sus millones de seguidores.

Mi misión es la búsqueda de la realidad de esta sociedad humana.

Así que las cosas son como son. Mi canal tiene más de 53.000 subscriptores, de ellos un poco más de 1.000 ven mis nuevos vídeos cuando los publico, y de esos 1.000 un puñado se desubscribe porque no conecto con su criterio de lo que creían que es mi canal.

Gajes del oficio.

Y así, sigo en el filo del abismo con un mínimo de gente comprometida que me apoya pase lo que pase.

Por supuesto, gracias a ellos continuaré adelante mientras me queden fuerzas y aliento.