¡Ufff! ¡Qué susto! El intento de un gobierno central español comunista fracasa

Escribo esto minutos después de que el candidato Pedro Sánchez haya perdido de nuevo la votación de investidura para ser proclamado Presidente del gobierno del Reino de España. Una votación que le hubiera sido victoriosa si le hubieran apoyado los comunistas bolivarianos. Y hay que dar gracias al Universo de que no haya sucedido.

¡De la que nos hemos salvado!

Repitamos en voz alta…

¡DE LA QUE NOS HEMOS SALVADO!

Al menos durante un mes más, porque todavía podrían ponerse de acuerdo en agosto, pero cruzo los dedos.

Por supuesto, en mi ámbito personal hago todo lo posible para no depender ni del estado ni de los dioses. Mi obsesión es tener siempre agarradas las riendas de mi propia vida. Sin embargo, estando en esta plantación de esclavos, un gobierno comunista hubiera alterado sí o sí mi forma de vivir.

Al principio, quizás no sería aparente, pero el objetivo de esa gente podemita es destruir todo lo que se les ponga por delante. Al estilo de los gobiernos cubanos y venezolanos.

Esta gente suele atacar a los países ricos para chuparles la sangre, como las viles sanguijuelas que son, hasta dejarlos secos. Las evidencias son históricas y presentes.

Ciertamente hay que respetar las ideologías ajenas, pero hasta cierto límite. Hay momentos en las que no hay que dejar margen a la pura criminalidad. Cuando la amenaza es tan obvia, cuando la amenaza ha sido ejecutada en otros lugares del mundo, cuando tantos millones de individuos han sufrido los desastres causados por esta gente, no hay lugar a las dudas.

Estos son los límites de la democracia, que los que totalitarios la aprovechan para imponer su totalitarismo. Décadas tras décadas, pese a los precedentes, millones de ilusos continúan cayendo en la trampa de los criminales con el argumento de “esto no puede ocurrir aquí“. Lo dijeron en Rusia en 1917, en Cuba en 1959, en Venezuela en 1998. La siguiente iba a ser en España en 2019. Casi.

¡Buff! ¡Qué susto!

Pero no todo está cerrado. Todavía podrían recomponerse los amos de la manipulación y podrían darnos el susto. Hay que estar alerta.

Siempre es mejor este gobierno transitorio ad infinitum, estos presupuestos de hace tres años que se renueven automáticamente, que lo que nos venía encima.

He puesto un rato la televisión en abierto, y en Cuatro estaban dando justo el discurso contrario de lo que estoy escribiendo aquí. Por supuesto, en este momento tienen todo el derecho a expresarse como les guste, porque en un gobierno comunista ellos seguirían expresándose así pero dudo que yo pudiera expresar lo contrario como en este escrito. Ahí está la diferencia, como diría Cantinflas.

En una curiosidad, de los discursos de este pasado lunes, tengo que confesar y con sorpresa que el que más me encantó fue el de Vox. Sí, el de los nacionalistas españoles más acérrimos. Estoy todavía en shock. Porque, quitándole el tufo patriotero, tras las ñoñerías victimistas de los que hablaron justo antes, los bolivarianos, el discurso fue una bocanada de aire fresco. Un discurso que planteó temas que difícilmente se habían planteado abiertamente en el Congreso español. En un sitio como España donde se promueve el dogmatismo, el “estás conmigo o contra mí“, sé que parece extraño coincidir con quienes están obsesionados con implantar el castellano por la fuerza como única lengua en los territorios españoles, pero así es como están las cosas. Económicamente y socialmente están en el camino correcto, a mi parecer.

En fin, que nos hemos salvado por los pelos. En este lugar en el que escribo, que lo llaman Cinturón Rojo de Barcelona porque los socialistas llevan gobernando localmente cuarenta años, al menos este socialismo es un socialismo descafeinado que no ha acabado de ahogarnos, nos ha dejado un margen para poder respirar. Pero el comunismo bolivariano es ya otra cosa, un totalitarismo intransigente que nos provocaría tener que combatirlo desde el inicio para poder atajarlo lo antes posible.

Se esconden llamándose progresistas. Engañarán a muchos, pero no a este menda.

Ha sido un susto que no podemos permitir que se repita. Porque la mala gente siempre va en serio. No ha sido una broma. Ojo avizor.

¿Izquierdas o derechas? Da igual, yo siempre gano

Hace unos años compré acciones para comprobar cómo funciona la bolsa y, tras vender la mayoría, me quedó una acción de Atresmedia sin vender. Así, este pasado diciembre recibí 36 céntimos de euro como dividendo.

Resulta que Atresmedia es la propietarias de Antenatrés y La Sexta, dos cadenas de aparente ideología contraria. Antenatrés tiende a al PPSOE y La Sexta tiende a Podemos. Además, ambas son cadenas españolistas.

Esto es muy bueno, porque la gente discute de política y luego su dinero va a los mismos bolsillos. Genial.

Pues bien, como se puede comprobar, no importa si la gente es de izquierdas o de derechas, que Antresmedia gana igualmente. Es decir, yo gano igualmente.

Así que, cuando disponga de un extra de divisas fiduciarias, voy a comprar más acciones de Atresmedia, sin importarme su precio. Ni sus dividendos. Lo importante es el control y el poder, ganar más cuanto más se pelee la chusma por las derechas o por las izquierdas.

Es más, incluso compraré acciones de Telecinco y el círculo estará prácticamente completo en el mercado audiovisual españolista.

Como se ve, es como si apostara también por el enemigo españolista, pero es como los Rothschild, que siempre financian a ambos bandos en todas las guerras. Hay que aprender siempre de los mejores.

No seamos ilusos, por favor.

Sí, un día de estos George Soros va a ser un aficionado respecto a mí 😁

Así va el despropósito

Se triplica el número de emigrantes que llegan a España cada año

Hay que ser muy estúpido para permitir que vengan otros de fuera a invadir tu casa y destruir tus costumbres, y luego, encima, les des las gracias.

Es más, esos defensores de los invasores serían torturados y masacrados por sus ideas en los países de donde vienen los invasores.

Gays por Islam e Islam por Gays

El multiculturalismo es una trampa porque es imposible encajar cuadrados dentro de círculos. 

Hay culturas incompatibles y culturas mejores que otras.
Es una evidencia que solamente no ven los que se niegan a aceptar las cosas como son.

Porque hay que distinguir entre invasores y emigrantes. 

Los emigrantes se adaptan a las costumbres locales, los invasores las destruyen y las substituyen.
Las culturas de los países pobres empobrecen a las culturas de los países ricos. 

Un país rico no lo es por casualidad, es por su superioridad respecto al resto.
Un país rico lo es porque sus gentes han aprendido a hacer las cosas bien.

Porque sus costumbres son las correctas para poder vivir con comodidad y tranquilidad.

Y un país pobre lo es por justo lo contrario.

Ésa es otra evidencia.

Da igual, la gente puede creerse toda la propaganda mentirosa sobre la diversidad y la multiculturalidad

No les hace compatibles con la realidad.
El problema es que las mentira de la propaganda progre está muy arraigada en los cerebritos de gran parte de la plebe del Reino de España.
En el Reino de España los colectivistas se frotan las manos de lo fácil que les ha sido programar las mentes de la plebe con sus patrañas.
Los colectivistas han usado la falsa democracia para imponer sus ideas destructivas bajo el manto de la progresía.

Y un victimismo artificial y exagerado.

Y la plebe, aplaudiendo.
Así es como se manipula a la masa.

En fin, con Podemos han logrado aplicar la puntilla. 

La destrucción total de una sociedad humana formada a través de siglos de experiencia.
Los colectivistas han sabido aplicar la ignorancia en su beneficio, la estupidez como su lanza. 

Han sabido exprimir a la plebe como nadie.
Así el lavado de cerebro aplicado por los colectivistas es total. 

Y a la plebe hipnotizada es casi imposible desprogramarla. 

Ya no tienen solución
Y los que estamos despiertos sobre estos temas no nos queda más remedio que apartarnos a esperar a que este castillo de naipes caiga por su propio peso.

Enfrentarse directamente es un gran error.

De verdad, enfrentarse abiertamente es una pérdida de tiempo y recursos, es justo lo que los colectivistas quieren para retroalimentarse.

Es mejor actuar por debajo, en las sombras, a ras de suelo.

El conocimiento y la inteligencia están de nuestra parte.