Nunca expliques tus planes

Seguro que recuerdas esa escena en la que el malvado tiene atrapado al superhéroe, lo tiene a punto de eliminarlo y decide contarle sus planes para su conquista del mundo porque “al fin y al cabo no vivirás para verlo.” Y, claro, el superhéroe logra escaparse en el último instante y desbarata los planes del malvado y lo derrota.

Márcatelo con hierro en tu mente: Nunca expliques tus planes.

Nunca digas voy a hacer esto y esto y esto.

Porque tus enemigos harán todo lo posible para que no lo consigas, y tus amigos perderán la confianza en ti si no los realizas.

Además, prácticamente el 100% que te escuche, seguramente familiares, te pondrá trabas, te dirá que es imposible, te invitará a que ni tan siquiera comiences.

Así que, guarda tus planes para ti, ejecútalos en silencio y cuéntalos cuando consigas completarlos.

En vez de decir “voy a hacer esto y esto“, di “he hecho esto y esto.

Ya te digo, lo más importante es ponerse manos a la obra, es la acción.

Y si necesitas gente, sean socios o clientes, para realizar tus planes, lo mejor siempre es que encuentres gente desconocida, gente a la que no importes ni positiva ni negativamente.

Éste es un punto fundamental para llevar tus planes a la realidad.

Luego, si tu plan tiene éxito o no, dependerá de otros factores, pero explicarlo antes de tiempo a la gente inadecuada es el primer paso para no realizarlo.

Siempre, recuerda…

Sedentario digital

De un tiempo a esta parte ha aparecido una nueva clase social, podemos llamarlos nómadas digitales, compuesta por jovenes de veiticinco a treinta y cinco años que obtienen sus ingresos a través de internet y se dedican a viajar por el mundo.

Entre esos nómadas digitales hay quienes viajan de lujo y otros que van con la mochila a cuesta.

Pero los que les distingue es que no tienen las típicas ataduras de los trabajos clásicos.

Precisamente, hace unos quince años, cuando descubrí que se podía ganar dinero en internet, comencé a planear algo parecido, coseguir no depender de un lugar ni un trabajo, que con tener una conexión a la red ya me sería suficiente.

Conseguir obtener los ingresos suficientes de internet para no depender ni de un trabajo ni de un lugar.

A eso se le llama independencia personal, también; cuando el tiempo es tuyo al cien por cien.

Y quince años después, ya digo, lo he conseguido, en parte.

Porque hace quince años no tenía ni idea ni de que conocería a Olga ni de que tendríamos niños.

Asi que, este hecho de la vida, del que me siento feliz y orgulloso, ha modificado en parte mis planes.

En este momento, para conseguir ser un nómada digital, estoy teniendo que esforzarme para que mis ingresos no me cubran a mí sólo, sino también a mi familia. 

Los jovencitos no tienen muchas responsabilidades, y eso está bien, que las disfruten, pero el cuarentón éste que escribe aquí, tiene que adaptarse a sus circunstancias.

He logrado, tras todos estos años, no depender ni de un trabajo ni de un jefe, pero, sin embargo, todavía dependo de vivir en este lugar concreto.

Por ello, ahora mismo pertenezco a una subclase, que puedo llamar sin equivocarme como sedentario digital.

Aunque es cuestión de tiempo, porque cuando supere una cantidad de ingresos determinados, que cubran las necesidades de mi familia, entonces, sí que ya no tendré excusas.

Entonces se me notará, porque pasaré más tiempo en las puertas de embarque que en un lugar en concreto.

Pero tampoco seré ya un jovenzuelo a la aventura de lo desconocido.

Es igual, falta poco, ya casi estoy.