El socialismo es la ideología de los tarados mentales

En este mundo hay individuos humanos más inteligentes que otros.

Hay individuos incapaces de entender asuntos complejos y otros que tienen facilidad para desarrollarlos.

Sí, hay una completa desigualdad entre los individuos, si los comparamos, y el resultado es que hay unos individuos superiores a otros.

Es cómo funciona la naturaleza, el resultado de la evolución de la especie humana.

¿Que algunos se empeñan a llamar a esto ‘supremacismo’ para justificar sus carencias? Pues vale, a la naturaleza le da igual. Las cosas son como son.

Luego, el nivel de pensamiento de cada cual depende, como es evidente, de su inteligencia.

Y aquí llegamos al resultado del entendimiento. Porque del entendimiento procede la ideología.

En este mundo humano hay individuos que vuelan al espacio y otros que todavía circulan con taparrabos.

Hay individuos que son incapaces de sobrevivir fuera de un grupo, y hay individuos que no necesitan pertenecer a ningún grupo porque saben arreglárselas por sí mismos.

Los primeros se han estancado en la tribu, el pueblo. Son incapaces de ver más allá porque su inteligencia no va más allá.

En principio no tendría que pasar nada, porque la libertad es el respeto a la acción del prójimo.

Pero sí pasa, porque los colectivistas tienen esa manía de pensar que nadie puede salirse de su tribu, y que tienen que imponer su visión de las cosas, sobre todo violentamente, a quienes no concuerden con ellos.

Básicamente, odian el concepto de libertad, y odian a quien se sale con la suya fuera de su grupo.

Es un odio visceral, que procede de esa tara mental que los coloca en esa posición inferior. Es una característica de cualquier sabor de colectivismo, sea socialismo, comunismo, nazismo, fascismo, nacionalismo…

Y así estamos, con una minoría de individuos avanzados que tienen que lidiar con una mayoría de incapacitados mentales. Y la masa es muy poderosa porque no tiene límites en su maldad, tal como está demostrado en la Historia.

Qué le vamos a hacer.

¿Qué eres un colectivista y estás sulfurado con lo que has leído aquí? Tranquilo, no te molestes en comentar porque eres incapaz de articular un argumento plausible e inteligente.

No pasa nada. Cada cual es como le ha hecho la naturaleza. Tú por tu camino lleno de gente; y yo por mí camino vacío y solitario, escribiendo este tipo de cosas para que haga ‘click’ en ciertos cerebritos.

Sólo para molestar, jejejé, porque para un colectivista es impensable que alguien pueda escribir esto. Mentes limitadas.

Mente colectivizada, mente desactivada

Esta mañana me ha dado por tuitear lo siguiente…

Los que ignoran el funcionamiento del sistema económico y social neofeudal actual son los que caen en las garras de los colectivizadores.

El único marxismo que se basa en la realidad y no en una fantasía manipuladora es el de Groucho Marx.

No hay lugar en el que se engorden mejor los cerdos que en una granja colectivizada. Ya lo avisó George Orwell en “Rebelión en la Granja“.

¿Por qué existen el Partido Socialista y el Partido Comunista pero no el Partido Capitalista? Habrá que arreglar esta injusticia.

El colectivismo es el opio para la plebe, se llame estado o religión. La masa, unida, siempre será mejor manejada y controlada.

No son mensajes gratuitos.

Estamos ante un peligro real.

Los flautistas de Hammelin ya han entrado en la fase de dirigir a la población insospechada al barranco.

Por supuesto, la población engañada y manipulada cree que está actuando por su propia voluntad.

No hay nada más lejos de la realidad.

Estamos antre un “síndrome de Estocolmo” de proporciones masivas.

Las víctimas adoran y defienden a sus opresores.

Pero no estamos indefensos, hay salida: no tenemos más que pensar realmente por nosotros mismos, ser auténticos individuos.

Porque una mente colectivizada es una mente desactivada.

Ésa es justo el objetivo de los Señores Neofeudales, y por eso es tan importante darnos cuenta lo antes posible.

No es mi intención convencer a nadie, simplemente dejarlo escrito para que cada cual decida. Lo contrario sería seguir el juego de los colectivizadores. La existencia de líderes que dirigen a la masa es el principal síntoma de que algo va muy mal.

El mundo al revés

Anoto unas reflexiones, quizás inconexas, que se me han pasado por la cabeza hoy…

Qué pena por todos los bichitos microscópicos que piso sin darme cuenta cada vez que doy un paso 😨😱:'(😰

¿Es la naturaleza una cuestión? El pez grande se come al chico. Fin de la cuestión.

¿Es cuestión de sentirme culpable porque un escarabajo se colocó bajo mi pie sin darme cuenta y lo aplasté?

¿En qué plano del karma están las amebas?

¿Las amebas no son conscientes? ¿Cómo lo sabemos? ¿Hemos sido acaso alguna vez una ameba?

Fijémonos en la historia tras esta imagen…

image

Un pueblo de África pidió a esta cazadora que matara a esta girafa que le faltaba poco para morir para que su carne no se echara a perder. Los conservacionistas se echaron las manos a la cabeza, preferían que las personas del pueblo africano se murieran de hambre antes que cazaran a la girafa. Si los humanos hubieran muerto, ¿a quién le afectaría peor el karma?

Es complicado, ¿verdad?

¿Es malo ese karma por cazar a la girafa o bueno por ayudar a personas hambrientas?

¿Y si el karma de la girafa provocó que la cazaran? ¿Y si su caza era necesaria para continuar con su ciclo inmortal? ¿Cómo lo sabemos?

El vaso medio vacío también está medio lleno.

“Ego” significa “yo”. Es antinatural ir en contra de uno mismo, al contrario debemos aceptarnos tal como somos.

Pero vamos a ver, ¿no vemos que nos han llenado de conceptos que nos dejan indefensos ante el status quo? Los que dominan con la violencia quieren que seamos pacifistas para tenernos a su merced. Los que son ricos quieren que seamos pobres y por eso difunden esos rumores sobre lo malo que es el dinero. Los dictadores quieren tenernos entretenidos con falsas democracias. Y los David Rockefeller del mundo disfrutan viendo cómo nos preocupamos del karma. Vaya, parece que a David Rockefeller le funciona el karma de fábula, ¿verdad?

Ya sé lo que se me puede responder, pero quisiera que reflexionáramos más allá de lo que creemos que es cierto para aceptar que no son paradojas sino que es posible que tengamos que replantearnos nuestros más profundos cimientos.

Quien sabe manejar su ego quiere que tú no tengas ego para manejarte como a un corderito.

Yo opto por que cada cual piense por sí mismo. Cada persona tiene aptitudes diferentes, ¿cómo podría yo enseñar a pensar a otro ser con un cerebro diferente? Me parece pretencioso.

¿Cómo se puede enseñar a pensar?

Ah… Cómo nos complicamos la vida… La vida es bella y sencilla, fluyamos con ella 🙂

Lo que para mí es un forma válida de pensar puede no serlo para otro, lo que para mí es algo útil para mi vida puede no serlo para otro.

Intentar enseñar a pensar de una manera es imponer nuestra visión de qué es pensar.

También podemos cambiar de tema y descubrir por qué el karma adora a David Rockefeller. Y en cambio desprecia a tantas personas “humildes” y “buenas” de este mundo. Aquí hay gato encerrado.

Vive y deja vivir. Pero nos encontramos en este mundo en el que las cosas no parecen funcionar de ese modo. Por ejemplo, la paz sólo llega cuando destruyes a tus enemigos. Ése era el concepto de la Pax Romana, y sigue funcionando.

Cuando destruyes a tus enemigos ya no hay oposición a tu voluntad y te llega la paz.

Entonces el que destruye al otro prevalece. El que vence siempre
escribe la historia porque no queda nadie para contradecirle. El que vence es el “bueno” porque así lo decide él mismo.

Eso lo sufrimos en nuestras carnes. Los mayores criminales, los que más asesinaron, ganaron las guerras y su visión es la única que nos ha llegado. Los perdedores desaparecieron y fueron denominados como monstruos.

Por ejemplo, en un libro de historia de Carroll Quigley, éste explica que nos llegaron los textos de los filósofos griegos que apoyaron a la aristocracia, como Platón, etc, etc, pero no los textos de los que apoyaron a los demócratas. Las guerras en la antigua Grecia las ganaron los aristócratas y ésa es la única visión que nos llegó.

¡El mundo al revés! ¿O no?