La película que los peronistas no quieren que veas

Después del Silencio” es una película argentina de 1956, un año después del derrocamiento de Juan Domingo Perón, filmada para denunciar los crímenes peronistas.

Como recordatorio, en 1955 la armada argentina tuvo que bombardear Buenos Aires, causando más de 300 muertos, para sacar a Perón del poder. Lástima que ahora este tipo de acciones sean mal vistas, pero a Argentina ya no le quedan casi opciones con la población cegada por su ignorancia.

Puesto que parece que los herederos del peronismo van a volver a tomar las riendas del gobierno de Argentina, es el momento de ver esta película.

Al colectivismo ni agua.

La peli que más aman las feministoides

Por supuesto, el título lo he escrito con sarcasmo. Me refiero a la película estadounidense “Siete novias para siete hermanos”.

El argumento es bastante sencillo: un macho humano baja de las montañas para encontrar a una hembra humana con la que aparearse y crear una familia. Y lo consigue en unas pocas horas. Pasa el tiempo y sus seis hermanos deciden que quieren hacer lo mismo. Así que bajan al pueblo y secuestran a seis hembras que les gustan. Y el lío está servido.

Recuerdo que de niño un familiar mío me llevó a ver esta película en uno de los cines de barrio que todavía existían en L’Hospitalet de Llobregat. Esos de doble sesión en los que se podía ver la misma película varias veces con la misma entrada.

Es una película muy natural, aunque rodada toda en interiores con paisajes pintados, allá en los años ’50 del siglo pasado, cuando nadie se hubiera imaginado el nivel histriónico de la estupidez a la que se ha llegado actualmente. Incluso en Hollywood.

Tiene canciones bonitas:

Y excelentes coreografías:

Siete novias para siete hermanos” es una película entretenida de sábado por la tarde para disfrutar del arte cinematográfico que sabían hacer en otras épocas donde la gente se complicaba menos la vida.

Bueno, si eres una feministoide, pues no la veas.

Una tarde en el cine

Nos tocaba ir al cine.

Acabó el colegio, comenzó el verano.

Es nuestra cita de temporada con un cubo de cartón lleno de palomitas dulces y unos refrescos de cola tan aguados que apenas se nota el sabor de la cola.

Ah sí, y una peli, que, por supuesto, eligen mis hijos.

Esta vez ha sido “Gru3“.

Bueno, y la estúpida tanda de anuncios de propaganda buenista previos a la película.

La peli, divertida, entretenida; hemos pasado un buen rato.

Los niños se lo han pasado bien.

Y si mis hijos se lo pasan bien, pues yo también.

Nada más que pedir.

Es genial cuando la vida está llena de este tipo de cosas sencillas y sin complicaciones.