Hoy sábado, se reemprende el espectáculo en París

Imagen del espectáculo del sábado pasado en París

El sábado pasado, me recosté cómodamente en mi sofá para contemplar el espectáculo televisivo de París, retransmitido, por supuesto, por canales rusos por YouTube. Claro, porque a los rusos les interesa este caos en Europa pero, ése es otro tema.

Y hoy, sábado, está preparada la siguiente escena, a ser posible superior a la anterior. Con más pasión y fuego y emoción.

Al fin y al cabo, el gobierno francés dice que ha desplegado a 89.000 policías contra las manifestaciones de hoy. La clave está en ver en dónde recae la lealtad de estos policías. En su gobierno o en sus conciudadanos.

Y, por supuesto, la revuelta va de sábado en sábado porque los revolucionarios tienen que trabajar durante los días laborables. Qué niñitos más bien educados 😀

En todo caso, echando un vistazo a las exigencias de los Chalecos Amarillos – sí, el amarillo es un color -, nos damos cuenta que la masa está totalmente colectivizada. Sus mentes son incapaces de ir a la raíz del problema, y se dedican a exigir demandas maquilladas del estado del bienestar.

Excepto las exigencias de que Francia salga de la UE y de la OTAN, el resto no son más que peticiones del esclavo a su amo para que no apriete tanto sus cadenas. No son exigencias de libertad, ni mucho menos.

En fin, que preparemos las palomitas de maíz para disfrutar de este nuevo capítulo de esta vistosa teleserie.

Las soluciones son siempre individuales, nunca colectivas.

Esto me fascina enormemente

No sé como describirlo, pero ver a la gente del siglo XIX viva, moverse a su antojo por la calle, me fascina enormemente.

Me quedo embobado mirando las imágenes de las calles ocupadas por carros con caballos, el asfalto, si hay, sin esas líneas pintarrajeadas para dirigir el tráfico, los individuos cruzándolas sin semáforos que les ordenen cuándo cruzarlas.

Estas películas son el ejemplo de que hubieron épocas que desaparecieron, y son el ejemplo de que esta época desaparecerá como cualquier otra. Nada es eterno, aunque el momento nos lo parezca.

París.

Nueva York.

Londres.

Ver a los niños jugar y desenvolverse por las calles sin la supervisión de un adulto es, hoy en día, como ver ciencia ficción.

Parece, parece, me atrevo a decirlo, que el control mental no estaba tan avanzado hace más de un siglo. Sigo pensando que el siglo XX fue totalmente nefasto y habría que hacerlo desaparecer.

Quizás tenemos más llenas nuestras barrigas, pero me da la sensación de que hemos perdido algo muy importante.