En una sociedad en red

Ahora veremos qué grado de estatismo tendrá esta nueva República.

Porque llaman “democracia” a un sistema electoral amañado de listas cerradas en el que los partidos con más dinero siempre ganan. 

Sí, por supuesto.

Eso de “pueblo” y “popular” es un invento para manejar a la masa obediente. 

La fuerza está en el individuo, por ser impredecible y libre.

Cierto que cuando muchos individuos se sincronizan y tiran en la misma dirección son imparables, pero sin perder sus objetivos individuales.

Ésta es la oportunidad para crear algo nuevo y no probado, una sociedad en red en la que cada nodo es igual de importante, pero no igualitario.

Cada individuo es distinto y es un grave error intentar forzar una falsa igualdad entre individuos porque destruye su esencia individual.

Es precisamente la diferencia entre individuos la que crea la fuerza de la red, porque donde no llega uno llega el otro, y cada cual aprende de los otros.

Por ello el colectivismo siempre fracasa, porque no es un sistema compensado, es piramidal y unos pocos se creen superiores artificialmente.

En una red no hay representantes ni líderes, pueden haber nodos más tirantes que otros temporalmente, cada cual se representa a sí mismo.

Es decir, que en una sociedad en red no hay nodos imprescindibles, pero cada nodo puede ejercer su poder e influencia temporal.

Ésta es mi idea base de una sociedad en red. 

No pretendo convencer, sólo plantearla. 

Que quede aquí escrita hasta que los bits dejen de ser.

La semilla del mal

Pueblo” es el término colectivista estatista usado para manipular a la masa en beneficio de la élite colectivista. 

Cuando la religión es débil se usa al estado para unir a la gente y manipularla como a idiotas.
Fieles” es el término colectivista religioso usado para manipular a la masa en beneficio de la élite colectivista. 
Cuando el estado es débil se usa a la religión para unir a la gente y manipularla como a idiotas.
Siempre, en uno y otro caso, unos pocos se aprovechan del resto.

Mienten y manipulan, plantan la semilla del mal en su pérfido beneficio.

Además, todo seguidor de un culto es víctima de negarse a enfrentarse a la realidad por sí mismo. 

Prefiere obedecer ciegamente que pensar.
Porque la salida fácil siempre es obedecer.
Y es de esa condición humana de la que sacan partido las élites colectivistas, y colectivizadoras.

La obediencia ciega a un líder, sea religioso o estatal, es una enfermedad mental que se cura pensando por uno mismo.
Por ello, la única defensa, y el mejor ataque, para destruir al colectivismo es no formar parte de la masa, ser un individuo pensante e independiente.
Ser responsable de uno mismo, pase lo que pase; aceptarse a uno mismo tal como es.

La búsqueda siempre es dura e interior.

No hay atajos.

Mente colectivizada, mente desactivada

Esta mañana me ha dado por tuitear lo siguiente…

Los que ignoran el funcionamiento del sistema económico y social neofeudal actual son los que caen en las garras de los colectivizadores.

El único marxismo que se basa en la realidad y no en una fantasía manipuladora es el de Groucho Marx.

No hay lugar en el que se engorden mejor los cerdos que en una granja colectivizada. Ya lo avisó George Orwell en “Rebelión en la Granja“.

¿Por qué existen el Partido Socialista y el Partido Comunista pero no el Partido Capitalista? Habrá que arreglar esta injusticia.

El colectivismo es el opio para la plebe, se llame estado o religión. La masa, unida, siempre será mejor manejada y controlada.

No son mensajes gratuitos.

Estamos ante un peligro real.

Los flautistas de Hammelin ya han entrado en la fase de dirigir a la población insospechada al barranco.

Por supuesto, la población engañada y manipulada cree que está actuando por su propia voluntad.

No hay nada más lejos de la realidad.

Estamos antre un “síndrome de Estocolmo” de proporciones masivas.

Las víctimas adoran y defienden a sus opresores.

Pero no estamos indefensos, hay salida: no tenemos más que pensar realmente por nosotros mismos, ser auténticos individuos.

Porque una mente colectivizada es una mente desactivada.

Ésa es justo el objetivo de los Señores Neofeudales, y por eso es tan importante darnos cuenta lo antes posible.

No es mi intención convencer a nadie, simplemente dejarlo escrito para que cada cual decida. Lo contrario sería seguir el juego de los colectivizadores. La existencia de líderes que dirigen a la masa es el principal síntoma de que algo va muy mal.