Nunca he leído un libro de Ortega y Gasset

Mi confesión es en realidad ésta: “He leído muchos menos libros de los que aparento haber leído.

La realidad es que suelo llegar a conclusiones por mi cuenta que, luego, resulta que mentes ilustres del pasado ya habían llegado a ellas.

Las respuestas correctas las tenemos ahí, delante de nuestras narices, escritas y publicadas hace décadas, siglos, incluso milenios. Hubo un tiempo en que sí había algo nuevo bajo el Sol. Ahora, ya no.

Pero esas respuestas están tapadas por lo inmediato, por lo ‘siempre es nuevo’, por una propaganda que aparenta ser eterna pero es efímera.

Esas ideas que parecen ser tan novedosamente revolucionarias son tan viejas como el espíritu humano. Porque, como se dice, caminamos sobre los hombros de gigantes, pero, hemos llegado tan altos gracias a ellos que la altitud nos ha hecho olvidarnos de la base.

Si esos libros correctos hubieran llegado a mis manos en mi juventud, ¡cuánto tiempo me hubiera ahorrado! Sin embargo, nunca es tarde cuando la dicha es gorda. Y, pese a los desvíos, saber que por fin logré hacer un agujero en la capa de porquería ideologizada, ya me vale.

En fin, que dejo aquí esta pequeña reflexión porque, por alguna razón, me llegó la inspiración nocturna para escribirla.

Cataluña, ayer: un guión preparado

Diarios españoles: Los catalanes comen gatitos para desayunar.

Diarios catalanes: Los españoles comen gatitos para desayunar.

Oh, vaya…

Ninguna sorpresa sobre lo que está ocurriendo hoy (ayer) en Cataluña. Los actores de una y otra parte ya se sabían sus discursos, preparados desde hace días. Es un teatro bien organizado y coordinado, en el que la población cae como corderitos.

La libertad siempre es individual, nunca colectiva. Quienes se llenan la boca con palabras como ‘pueblo’ o se apropian de los gentilicios, no son más que manipuladores que necesitan a la masa descerebrada para ocultar y justificar sus crímenes.

Los colectivistas siempre llaman a la ocupación de la calle, pero es mucho más efectivo no pagar impuestos. Pero claro, eso efectuaría un cambio real que iría en contra de los colectivistas que se alimentan de robar a la población con los impuestos.

Sólo el individuo soberano puede acercarse a la idea de libertad. La masa seguidora de los flautistas de Hammelin están muy lejos del concepto.

Ciertamente, los políticos del procés engañaron a la población. Por eso no aplicaron la República proclamada, unos se entregaron a la justicia y otros se exiliaron. Está claro que el plan no tenía nada que ver con la ‘independencia’. Quizás algún día lo sepamos.

Unos se quejan que es una sentencia muy dura, otros que es muy blanda. Cada cual a su bola.

Ciertamente un estado tiene que proteger su integridad territorial, pero alimentar el victimismo de quienes usan el victimismo para justificarse no parece una buena estrategia.

El estado, esa asociación en la que naces sin que te pregunten si quieres pertenecer y que luego no te permite que no quieras pertenecer. Curioso.

De verdad, ¿alguien se traga los discursos vacíos de los políticos? La narrativa oficial es propaganda pura.

Escuchar a un político con su discurso ultra-correcto políticamente, alterando la gramática para justificar una falsa ‘inclusión’ hace daño a los oídos, sea en el idioma que sea que se pronuncie.

Ah, sí. Esa ‘caja de solidaridad’ que paga las multas de los políticos. No hay nada como regalar el dinero a los ‘enemigos’. Patético.

Si la República de Catalunya se convierte en un bastión del marxismo cultural, provocaré una escisión para crear un estado libre y próspero. Es una promesa.

La libertad es incompatible con el marxismo cultural y con el colectivismo. No sé si muchos han reflexionado sobre este aspecto.

Los profesionales de la manifestación, los activistas de izquierda preparados para crear el caos, ahora mismo en Cataluña, están como peces en el agua.

Juventud, divino tesoro manipulable para ser los tontos útiles de los colectivistas.

Y como es normal, los políticos no están en primera fila, sufriendo los porrazos de su propia policía. La gente ‘normal’ debería hacérselo mirar. Borregos.

La gente que usa el término ‘fascista’ en vano para denominar a cualquiera que no piensa como ella, será incapaz de reconocer a un verdadero fascista ni que lo tenga subido en su nariz.

En Irak han habido más de 100 muertos en protestas antigubernamentales. En Ecuador unos 6 muertos. Turquía está bombardeando a los kurdos con centenares de muertos. Bah, no es nada.
En Cataluña alguien se rompió una uña… ¡Violencia!

Quieren un estado propio pero son incapaces de entender cómo funciona un estado. Están en el jardín de infancia en cuestión de RealPolitik. Quizás, esta gente no merece tener su propio estado todavía.

Cataluña y Hong Kong no son comparables en absoluto. Cataluña está en manos de los marxistas culturales liberticidas y en Hong Kong están protestando los que buscan su libertad individual anti-totalitarios.

Cuando la RepCat esté por fin consolidada, me pido la embajada de Suiza. ¡Porque yo lo valgo!


En fin, que esto de arriba es lo que publiqué ayer en mi cuenta de twitter, mientras ocurrían los acontecimientos que, repito, ya estaban preparados de antemano.

Este próximo jueves han avisado a mi hijo mayor que habrá una huelga de estudiantes en su instituto y que luego, seguramente el viernes, una huelga general. Los alumnos están muy contentos porque tienen fiesta por saltarse las clases, y que aprovecharán para jugar a videojuegos.

Atentos a los siguientes capítulos de la obra.