Los tres primeros

Bueno, pues ya hay tres individuos en este mundo que van a disfrutar en papel de la lectura de “Ventana al futuro“. ¡Genial!

Enhorabuena a estos tres lectores por su sabia decisión.

Tengo que decir que a mi madre le ha gustado un montón, y que mi hijo mayor, que lo está leyendo, me dice que se está divirtiendo enormemente.

Por supuesto, eso está bien, pero mi objetivo es que millones de lectores lo disfruten también.

El obstáculo que tengo que eliminar es lo poco conocido que soy relativamente. Ése es mi desafío.

Porque sé que cuanta más gente me conozca, más gente tendrá la confianza de comprar mi libro, más gente lo disfrutará y más gente lo recomendará a otra gente.

Estos tres ejemplares vendidos son el principio de un largo camino. Porque “Ventana al futuro” es un libro como no hay otro, y merece que sea leído por el máximo número de lectores posibles.

Vaya, parece como si yo fuera el autor, ¿verdad? 😉

202 Lectores

Estaba probando el acceso a través de Firefox en un miniportátil Acer Aspire One que tengo desde hace unos años, y me he dado cuenta de que ahí fuera ya sois 202 individuos interesados en las actualizaciones de este blog, sea por correo electrónico o por el propio seguimiento de WordPress.

Es curioso, porque suelo seguir las estadísticas de mi canal de YouTube, pero las de este blog no las suelo mirar. Y eso que suelo tenerlas delante de mis narices.

Y es más curioso, porque llevo años escribiendo en este espacio y todavía no había alcanzado en todo este tiempo ni este par de cientos de lectores interesados por este blog.

Bueno, pues me toca agradecerte que estés ahí recibiendo lo que publico aquí, porque sé que este blog no es el blog más accesible de la blogoesfera. Es más, ya sabes que es justo lo contrario, difícil de encontrar y, muchas veces, complicado de digerir. Por eso tu seguimiento es un mérito del que estoy enormemente agradecido.

Por otro lado, normalmente suelo escribir desde mi móvil, con una pantalla de 5 pulgadas y un teclado virtual pequeñísimo para mis gruesos dedos. Es una cambio hacerlo desde un teclado adecuado. Puede que me acostumbre a encender de vez en cuando este miniportátil y escriba otras veces desde aquí.

Pues ya está, una actualización en una tarde de sábado lluviosa y tranquila para constatar este hecho estadístico.

Otro rato, más.