Mis reflexiones de hoy, miércoles 12 diciembre 2018

Mis reflexiones de hoy en https://gab.com/jmgoig

Votad, estúpidos, votad.

No somos iguales. En absoluto. El concepto de igualdad es elevar la estupidez a su máxima potencia.
Cada humano es único e irrepetible, libre para ser lo que quiera ser.

Las mentes vacías socialistas creen que pueden centralizar y regular la economía, poner salarios mínimos, subvenciones, pensiones e impuestos a su antojo. Pero claro, son las mentes vacías socialistas. No se puede esperar otra cosa más que el desastre.

Estamos en una guerra abierta en internet provocada por los gurús de Silicon Valley. Las primeras víctimas han caído de la parte de los defensores de la libertad de expresión, pero sólo estamos en el principio del conflicto. Nadie puede prever la magnitud de lo que puede acabar siendo.

Mis reflexiones de hoy, martes 11 diciembre 2018

Mis reflexiones de hoy en https://gab.com/jmgoig

Martes, 11 de diciembre de 2018. He tardado 11 años y siete meses exactos en conseguir esto…

Como el estado tiene el monopolio de las armas, está claro que no tiene ningún sentido enfrentarse directamente sin armas, sería una masacre. Hay que encontrar otros medios más efectivos.

Quizás, lo que hay que hacer es que los manifestantes reunan dinero y contraten a mercenarios bien entrenados con la misma o superior capacidad que la policía. Entonces, serán los policías los que tengan el miedo, y la narrativa oficial caerá por su propio peso.

Mis reflexiones de hoy, lunes 10 diciembre 2018

Mis reflexiones de hoy en https://gab.com/jmgoig

Cuando caiga la distopia actual habrá un período de caos tipo Mad Max, en el que las habilidades y conocimientos individuales marcarán la diferencia entre los que sobrevivan o no. Y después, un período de tranquilidad que volverán a corromper.

En esta época muchos saben leer. O eso creen, porque entienden el significado individual de cada palabra, pero son incapaces de entender el significado del conjunto del texto. En este contexto parece casi imposible poder transmitir mensajes complejos.

En tiempos de mentiras, como los actuales, la verdad siempre es atacada y destrozada.

Los Rothschild de principios del XIX lo entendieron muy bien: no hace falta derrocar a los gobiernos, sólo hay que enriquecerse tanto que acaben comiendo de tu mano.

Así estupidizan y adoctrinan a los niños en las escuelas públicas: obligándoles a leer libracos feministoides. Pero, claro, los padres no tenemos derecho a quejarnos de esta basura ideológica.