Esta Historia no me la explicaron en la escuela

Si no hubiera sido por el apoyo económico y militar del Imperio Español, y las grandes hazañas de Bernardo de Gálvez, las trece colonias norteamericanas de Inglaterra nunca se hubieran convertido en los Estados Unidos de América.

Toma ésa.

Por supuesto, un siglo después dichos Estados Unidos traicionarían a España y le robarían sus últimos territorios de ultramar – Cuba, Puerto Rico, Filipinas, Guam.

Y dos siglos después, dicha Historia ni tan siquiera se contaría en casi ninguna parte. Y menos en las escuelas.

Menos mal que ahora existe internet, y Youtube, y podemos recuperar el conocimiento de lo que pasó realmente.

Hasta que lo hagan desaparecer de nuevo.

No hubieron bebés robados en España

Pues resulta que la mujer que denunció el robo masivo de bebés en España ha encontrado a su madre biológica, y ésta le ha explicado que la dió legalmente en adopción. Y el castillo de naipes de la trama se ha derrumbado.

Será por eso que nunca se encontraron pruebas en ninguna causa judicial abierta por las denuncias. El caso era culpar al malvado franquismo siguiendo la estela de la trama argentina. Los diarios de desinformación masiva de la izquierda se dedicaron a realizar grandes reportajes, culpando con nombres y apellidos a doctores y a curas y a monjas. Por supuesto, en este momento las disculpas y compensaciones al honor de las personas falsamente manchadas brillan por su ausencia en dichos medios.

No hubieron bebés robados masivamente en España, y eso debería hacernos respirar con alivio. Aunque nunca hay que dejar caer la guardia.

Siguiendo con los bulos difundidos a bombo y platillo, que se están destapando en estas últimas semana, aparece el caso del Bar España. Ese caso truculento de abusos a menores en el levante peninsular ibérico por gentes de la élite española, incluso con asesinatos ocultos y cultos extraños, que los medios alternativos de paranoia masiva tomaron como suyo. Pues ná de ná. Los autores del bulo han confesado cómo se inventaron el bulo, y cómo se construyó una bola gigante de falsas pruebas que durante años lo convirtieron en un caso plausible de alta conspiración. Hala, pues a buscarse otra paranoia.

Ha pasado como con la trola de Ummo, en la que su creador explicó por activa y por pasiva en varias entrevistas que se lo había inventado. Pese a ello, cierto canal millonario de subscriptores insiste e insiste. Pues que insista, que eso no hace que vaya a cambiar la verdad de su falsedad.

Como ya he dicho alguna vez, mi estrategia es creérmelo todo a primeras. Y luego, contrastarlo para comprobar su veracidad o no. Doy crédito hasta que ya no lo tiene. Así es como siempre he hecho las cosas para romper los límites. Pues Sherlock Holmes ya decía que, tras deshechar todo lo que no es, lo que queda, por muy extraño que aparezca, es la verdad. En todo eso, un gran porcentaje acaba demostrándose como falso. Pero hay que comprobarlo, y ensuciarse y equivocarse si es necesario.

Mientras, se acusa al presidente de EEUU, Donald Trump – hombre naranja malo malo -, de racista por arremeter contra cuatro congresistas invitándolas, porque las cuatro son mujeres – qué sorpresa -, a irse del país si tanto odian a EEUU.

Trump ya ha comenzado su campaña. Este circo que ha montado atacando a las cuatro “damas comunistas” demócratas odiadoras de EEUU para que le llamen racista no ha sido más que una estrategia para poner de relieve que el partido demócrata ha sido infiltrado por comunistas, y el resultado ha sido que los demócratas están discutiendo entre ellos. Si no cambian mucho las cosas, y los demócratas no dejan de actuar como tontos útiles, tenemos a Trump para rato. Porque luego pondrán a su hija rubiales, Ivanka, como candidata. Será una nueva dinastía real imperial como las de los Bush y los Clinton.

Y volviendo a las Españas, una gravísima desgracia está a punto de caernos encima. La gravedad del asunto es tal que ninguna alarma es poca: la entrada de los criminales comunistas bolivarianos en el gobierno central, que si no hay nada que lo impida se hará efectivo esta próxima semana. Lamentablemente, el ejército español no es el que era y es prácticamente imposible que nos salve de la desgracia – como el ejército chileno salvó a Chile en 1973. Lo único posible es que la oposición se ponga las botas y haga todo lo que esté en su mano para que este nuevo gobierno no dure demasiado. Es mejor no tener ningún gobierno a que los comunistas nos desgracien la vida, tal como saben hacer tan bien, que a crear catástrofes nadie les gana.

Y para finalizar este conjunto de palabras, recordemos que se celebran los quinientos años de la vuelta al mundo de Elcano y Magallanes. Así era el Imperio Español, nada de teorías científicas. ¿Que hay que demostrar que la Tierra es redonda? Pues nos montamos en un barco cascanuez a la aventura, sin saber qué desgracias nos pueden acontecer y, hala, a girar el mundo. Y encima nos sale bien. Pobres atontaos terraplanistas, ejem ejem.

 

 

Hay que aprovechar el caos en Nueva Granada para recomenzar el Imperio

Ahora que la parte del territorio de Nueva Granada que algunos llaman “Venezuela” está en un completo caos, es el momento para que el Reino de España aproveche esta estupenda oportunidad para volver a expandirse en las Américas.

Hay que enviar una misión militar, que no creo que necesite exceder en más de 300 efectivos, que desembarque fuera de la influencia de Caracas y que vaya reconquistando el territorio por zonas.

Por ejemplo, en la primera zona en la que se desembarque añadiremos el apoyo de su población otorgándoles pasaportes españoles, que seguro serán muy apreciados dado las enormes desventajas del desastroso gobierno venezolano actual, ambos, los narcos de Maduro y los opositores de Guaidó.

Además, los 300 militares españoles podrán ampliar su número atrayendo a los más de 1.000 militares venezolanos que se encuentran en el territorio de “Colombia” y que desertaron de las garras del régimen bolivariano.

No concibo casi ninguna oposición armada puesto que el Parlamento español, coordinado con la acción, declararía al territorio reconquistado como la décimo octava autonomía de España, y autorizaría inmediatamente una partida presupuestaria para la población del lugar, sacándoles de la pobreza comunista.

En esto, claro, que las potencias mundiales pondrían hipócritamente el grito en el cielo dando pataletas en la inútil ONU. Da igual, que les zurzan. En este momento, España volvería al lugar mundial del que nunca debió salir.

Además, en ese momento, en el resto de territorios de la América hispana se pondrían también en acción los movimientos regeneracionistas, que no se tragaron la traición de los llamados “próceres” o “libertadores“, que no fueron más que agentes del Imperio Británico para destruir el Imperio Español, cosa que lograron.

Poco a poco, y sin dudarlo demasiado, la población hispano-americana se iría re-uniendo a la tan querida madre patria. Desde la Patagonia a los grandes lagos del norte, como fue antaño.

Aprovechando la ocasión, el nuevo Imperio Español abandonaría sus actuales lazos con la Unión Europea, de la que ya no necesitaría formar parte porque, al fin y al cabo, el resto de los países europeos son sus enemigos ancestrales que se inventaron la estúpida Leyenda Negra.

Y así, el mundo se encontraría con una reunificación de casi 600 millones de individuos que se liberarían del yugo anglosajón de las divisas fiduciarias y de la esclavitud de la falsa deuda. Que conformarían de nuevo una civilización poderosa a tener en cuenta.

Vamos, que es una idea a desarrollar, de esas que vienen con la calor del verano, y de no tener límites en una imaginación sin lo políticamente correcto.

¿Una sonrisa, por favor?

 

El desastre de los Borbones


Ya lo había comentado varias veces de cómo la llegada de los Borbones al trono de las Españas significó el fin del Imperio y el principio de la decadencia de la sociedad española en su conjunto.

He encontrado en la red este resumen en el que queda bien plasmada la evidencia, aunque hay fechas que se podrían mover de un monarca a otro.

Los Borbones han sido Caballos de Troya, instalados por los enemigos de las Españas y, así, consiguieron sus objetivos.

Lamentablemente, el pasado ya no puede volver y lo hecho, hecho está. La nostalgia por un pasado glorioso no sirve de nada. Quizás habría que preocuparse de no perder las migajas que quedaron, no sé.

A estas alturas, es complicado quitar a los Borbones y colocar a otra casa real leal a la población, y tratar de convencer a los otros territorios de las Españas, allende los mares, de volver a juntarnos, que no unirnos. ¿Una confederación de repúblicas hispanas no estatistas ni colectivistas?

Quién sabe. En el mundo pretenden hacernos creer que hay dos bloques, el anglo-sajón y el chino; pero existe una tercera vía hispana latente que podría sorprendernos.

Ah, que nadie me haga caso, son elucubraciones mías para tener algo que escribir bajo este intenso calor de verano peninsular.