Troleo para molestar a los defensores de la Gran Castilla

Un poco de troleo lingüístico para molestar a los defensores de la Gran Castilla, si todavía queda alguno por aquí: Hoy he escuchado a Jiménez Losantos que está en contra del bilingüísmo, pues estoy de acuerdo. Por eso, en Cataluña, ya que el estatismo impone lenguas oficiales, el único idioma oficial tiene que ser el catalán, excepto en la Val d’Aran, que tiene que ser el aranés. Por supuesto, si alguien no entiende un comunicado oficial en catalán, podrá pedir una traducción a su idioma favorito. Y, por supuesto, el castellano tiene que ser única lengua oficial en las Castillas.

Ese intento de confundir España con la Gran Castilla está ya pasado de rosca. El Reino de España es un puzzle (rompecabezas) y cuando una pieza se cree mejor que el resto, el puzzle se rompe. Pero cuando las piezas del puzzle aceptan las diferencias del resto del puzzle, el puzzle camina unido y coordinado, siendo mucho más fuerte. Todo este “debate” sobre qué idioma hablar o no hablar es una estrategia infantiloide para romper el puzzle. Todos los idiomas que hablamos en España son idiomas españoles. Y, aunque el más fuerte es el castellano, nombrado como español fuera de nuestras fronteras, y es uno de los tres idiomas más importantes del mundo junto al mandarín y el inglés, imponerlo a quienes tienen otra lengua materna diferente no es una buena idea porque crea rechazo. Y todo esto lo digo siendo el castellano mi lengua materna. Así que, los defensores de la Gran Castilla, que se hacen pasar por nazionalistas españoles, que se lo hagan mirar, porque lo que está ocurriendo en Cataluña es, como mínimo, un 50% culpa suya.

Ah, pero tranquilos, que mientras discutimos qué puñetero idioma hablamos, acabo de leer que el Consejo Islámico exige que se enseñe Islam en las escuelas públicas. En una generación o dos ya no discutiremos si hablamos en castellano o en catalán porque la gente hablará lo que hablen en Marruecos. Nuestros antepasados tardaron 800 años en vencerles, ¿cuánto tardarán nuestros descendientes, si quedan?

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¿Me subvencionará la Junta de Andalucía para que aprenda castellano?

Mi familia materna es andaluza, por lo que se supone que entro en el grupo de descendientes andaluces nacidos en Cataluña que puede ser subvencionado por la Junta de Andalucía para aprender castellano, para luchar contra la inmersión lingüística del catalán. Porque, claro, qué rarito que en Cataluña la gente hable catalán.

Bueno, sí, ya sé que hablo castellano y que he escrito y publicado un montón de libros en castellano, pero si hay guita de por medio, me haré pasar por catalán monolingüe que tiene que ser rescatado del adoctrinamiento nazionalista catalán. Todo sea por la loable iniciativa promovida por VOX, que si no fuera por estos temas españolizantes, sería una formación política casi perfecta, es decir, la menos hipócritas de las que hay en el Congreso de España – ah, sí, he escrito España porque no tengo ningún pudor es decir las cosas por su nombre.

Resulta que en el casal del barrio, local dedicado al populismo colectivista del barrio, donde se realizan bailes, cursos y acontecimientos varios, siempre se oye flamenco, pasodobles y reguetón; nunca sardanas – baile típico catalán, por si alguien la desconoce – ni otro tipo de música con letras en catalán. Sin embargo, según la gente que vive fuera de Cataluña, el castellano está amenazado.

También, me resulta muy curioso que a mis dos abuelos maternos andaluces, que vivieron entre cuarenta y cincuenta años en Cataluña, nunca les oí una miserable palabra en catalán y desarrollaron sus vidas al 100% en castellano, con su dulce acento almeriense y palabras como alpargata y zagal. Pero, según la gente que vive fuera de Cataluña, el castellano está amenazado.

Además, de los siete supermercados más cercanos, sólo uno etiqueta sus productos propios monolingüísticamente en catalán, otro lo hace en castellano y catalán, otro usa las lenguas principales españolas – gallego, vasco, castellano y catalán – y el resto sólo en castellano o junto al portugués, inglés, francés, árabe pero nunca en catalán. El resultado del partido: el castellano aparece en seis, el catalán en tres.

Por otra parte, nunca en mi vida he visto a dos individuos discutir por el idioma con el que hablar – por eso siempre me he preguntado dónde está el supuesto conflicto del que claman tanto desde los diarios de Madrid – ciudad que me encanta con sus gentes amabilísimas, por cierto. Cada cual se acopla al idioma que mejor sabe, o intenta hacerse entender con el otro individuo. Por ejemplo, personalmente, si entro en un comercio suelo dirigirme en el idioma con el que oigo hablar al cliente anterior, o según el idioma en el que tenga el comercio sus etiquetas. Si los propietarios son pakistaníes o chinos, suelo hablarles en castellano el 99% de las veces. Y por la calle, más de una vez he tenido que responder en inglés a turistas desorientados.

¿Y en mi familia? Pues como mi mujer habla ruso, ucraniano y castellano y yo hablo catalán, inglés y castellano, pues nos comunicamos en castellano. Y, entonces, el idioma materno de mis hijos es el castellano y, por supuesto, en el colegio hacen las clases en catalán, hablan con sus amigos en castellano, y también están aprendiendo inglés. Cosa que, como anécdota, fastidia a mi suegra que es rusa monolingüe, y se niega a aprender otra lengua, y le da constantemente la tabarra a mi mujer con que mis hijos no saben suficiente ruso todavía – y sí, vive en ruso al 100% sin problemas desde hace casi veinte años en la zona de Barcelona; mi mujer le hace de intérprete en ocasiones que tiene que tratar con la administración.

En fin, que parece ser que a los que hablamos más de una lengua nos parece absurdo cualquier supuesto conflicto lingüístico porque sabemos adaptarnos, y a los monolingües parece ser que les da taquicardia que otros no hablen su precioso idioma y se niegan a adaptarse. Unido a la lucha de poder del nacionalismo que se enfrenta a otro nacionalismo, que es lo que hay tras esta decisión del parlamento andaluz.

Precisamente, una pregunta que sulfura a los nacionalistas españoles es cómo puede ser que tras más de cuarenta años de democracia, no se puedan hablar todas las lenguas oficiales españolas en los órganos centrales de gobierno españoles. ¿Qué sentido tiene imponer por la fuerza el castellano a estas alturas? ¿Por qué no hay ningún problema en que se hable castellano en el Parlamento catalán pero sí hay problema en que se hable catalán, gallego o vasco en el Congreso y Senado centrales? ¿Qué clase de España es ésta?

Una España, y una Cataluña, donde muchos niños no aprenden como lengua materna ni castellano, ni catalán, ni gallego, ni vasco sino la lengua que sea que hablan en Marruecos. Parece ser que, como no es catalán, eso no es ningún problema.

Ah, los falsos conflictos se suelen inventar para ganancias de pescadores en ríos revueltos. Y la gente normal, algunos caen en las trampas y otros no queremos más que nos dejen tranquilos, que suficientes problemas tenemos para evitar las barbaridades del estatismo colectivista, sean en el idioma que sean.

A ver, ¿dónde puede este pobre catalán adoctrinado descendiente de andaluces apuntarse para aprender castellano y que me llenen los bolsillos? LOL – uy, es un anglicismo, quería decir MPEC o Me Parto El Culo.

La auténtica diversidad europea

Hace unos años me pregunté cuántos idiomas se hablan en Europa, y cuando encontré la respuesta me quedé estupefacto.

Pese a la propaganda de los estados y la imposición violenta de unos pocos idiomas oficiales estatales, la diversidad lingüística europea es asombrosa, como demuestra el mapa.

Es decir, la realidad que las élites sangrientas y homogeneizadoras nos quieren ocultar es que la mayoría de europeos somos, como mínimo, bilingües. Hablamos el idioma estandarizado impuesto estatal y el idioma original de nuestra localidad.

Durante el pasado siglo XX, estas élites organizaron un genocidio lingüístico contra las lenguas no oficiales mediante su expulsión de los medios de comunicación, haciéndo ver que eran dialectos antiguos inútiles sin ningún futuro.

¿Dialecto inútil, por ejemplo, el occitano, idioma que usó Dante Allighieri para componer su Inferno? Porque en su época no existía el italiano, idioma de la zona florentina – Italia no existía como estado.

Todavía hay quienes ignoran la diferencia entre dialecto e idioma.

De esa propaganda proviene algo que escuchaba de niño, cuando el catalán volvió a la escuela, que era una mezcla de español – castellano – y francés – lange d’oïl. ¡Menuda gilipollez! Y menudos gilipollas ignorantes los que se lo creían.

Pero no sólo en el estado español, en el resto de estados europeos también se usaron medidas difamatorias para intentar eliminar los idiomas diferentes al de los vencedores, y eliminar a sus hablantes físicamente. Muchos tuvieron que emigrar para que no los asesinaran, como pasó en Cataluña.

En la península Ibérica se habla euskara, gallego, leonés, portugués, mirandés, catalán, aranés, barranqueño, castellano, extremeño, inglés, asturiano y aragonés.

Así pues, pese a los enormes y apabullantes obstáculos, llegamos a hoy en día donde, gracias al todavía libre internet, esta diversidad lingüística europea poco a poco va refloreciendo. Por ejemplo, tengo una app llamada RadioDroid con la que puedo escuchar emisoras de radio en un montón de idiomas que hasta ahora desconocía. Sí, no me entero de nada, pero los escucho.

Y Youtube también es otro lugar en el que encontrar vídeos en estos diversos idiomas europeos. Porque ésta es la auténtica diversidad europea que tenemos que defender y no la invasión de gente de otros continentes, diseñada por la élite para continuar con su eliminación, su puntilla.

En el futuro no muy lejano, el mapa político europeo debería concordar con este mapa lingüístico y cultural.

En fin…

Acabo con este vídeo donde una experta italiana habla sobre Dante y el occitano, para los lectores con poca fé, y que no se creen mis afirmaciones sin pruebas…

1/2 – Makoto Kawamoto

Ésta es una de mis canciones preferidas en japonés…

Y ahora, un poco de polémica…

Ah, sí, como no es una canción en catalán nadie me pedirá que la traduzca, ¿verdad?

Digo yo, porque hablar en cualquier otro idioma está bien, pero hablar en catalán, uy, es una falta de respeto…

601 euros de multa por hablar en catalán a un policía español en Barcelonahttp://actualidad.rt.com/actualidad/234077-601-euros-multa-hablar-catalan

Volvemos atrás como los cangrejos. Supongo que tendremos que volver a Cuba para poder hablar en catalán, ya que en Cataluña es un crímen.

(Para quien no lo sepa, fue en Cuba donde se redactó la Constitición de la República Catalana y donde se diseñó la “Estelada”, la bandera independentista catalana, a principios del siglo XX.)

¿Alguien se imagina que en Castilla fuera un crímen hablar en castellano? Claro, me parece que no…

Xavier Casanovas, un profesor de la Universitat Politècnica de Catalunya, se disponía a tomar un avión y al entregar su pasaporte en el control de seguridad saludó al agente en catalán. El policía entonces le advirtió de que hablarle en catalán era “una falta de respeto” y le reprochó su “poca estima” a España.

El mismo agente del control y otro policía, le abordaron cuando ya estaba en la cola de embarque. Tal como explica el diario ‘Público, “los agentes le pidieron el pasaporte y lo llevaron a un punto de información para tomarle la filiación y recriminarle una vez más su mala educación. Según Casanovas, cuando les preguntó por los motivos de su actuación, los dos policías nacionales le respondieron que estaba obligado a ‘hablar en castellano’ con ellos y que así lo establecía la Constitución”.

Por su parte, Casanova intentó que los agentes se identificaran, pero obtuvo, siempre según su versión, respuestas aún más chulescas: uno de ellos le dijo que no llevaba el número porque “no le cabía en la camisa”, y el otro que tenía un número difícil de leer “para evitar denuncias tontas que nos ponen”. Casanovas también contó que los dos policías nacionales se despidieron con tono amenazante, hasta el punto en que uno llegó a decirle: “Sé donde vives”.

Recuerdo como hace 20 años, cuando declaré ante un juez de L’Hospitalet por mi insumisión al ejército, quise hacerlo en catalán, pero el imbécil del juez me dijo que no “porque necesitaría un traductor“, y cambié al castellano para no hacer una bola de nieve, y porque lo intenté como experimento, para comprobar que pasaría.
Pasa el tiempo, pero esa intolerancia de los nacionalistas españolistas sigue vigente. Y luego se preguntan por qué aparecen nuevos independentistas catalanes como las setas cada día. 

Me anoto hacer un vídeo para trolear a la gente boba sobre los idiomas.
Ah, ya lo tenía anotado…

😎