Si de verdad quieres a los tuyos

Si de verdad quieres a los tuyos, no esperarás ninguna pensión sino que crearás tu propio flujo de efectivo.

Si de verdad quieres a los tuyos, no trabajarás por horas sino por resultados.

Si de verdad quieres a los tuyos, no te limitarás con un salario sino que buscarás un mínimo de siete ingresos ilimitados.

Si de verdad quieres a los tuyos, aprenderás a distinguir entre dinero y divisas fiduciarias.

Si de verdad quieres a los tuyos, leerás los libros adecuados para subir tu nivel de desarrollo personal.

Si de verdad quieres a los tuyos, no te importará si el gobierno es de derechas o de izquierdas.

Si de verdad quieres a los tuyos, te adaptarás a las tecnologías de la información y las usarás en tu beneficio.

Si de verdad quieres a los tuyos, no te pondrás excusas limitadoras y expandirás tus horizontes.

Si de verdad quieres a los tuyos, sabrás usar Karatbars para enriquecerte y protegerlos con oro.

Si de verdad quieres a los tuyos, dejarás atrás todo lo que te impida avanzar.

Si de verdad quieres a los tuyos, imitarás las actitudes de los que ya están donde quieres estar.

Si de verdad quieres a los tuyos, harás todo lo necesario que tengas que hacer sin desfallecer.

Si de verdad quieres a los tuyos, te darás cuenta de que vives en un mundo de abundancia.

Si de verdad quieres a los tuyos, desaprenderás lo que te programaron para no ser el protagonista de tu vida.

Si de verdad quieres a los tuyos, romperás tu burbuja de comodidad.

Si de verdad quieres a los tuyos, apreciarás el lujo de tener tiempo en exceso para querer a los tuyos como se merecen.

Sólo me interesa el oro

Gracias al oro que acumulé en mi última época de abundancia estoy yendo pa’lante en esta época de quietud.

Porque lo importante es el flujo de efectivo – ya trataré de ello en otro post. Y por eso me compré ayer una edición en papel de “El cuadrante del flujo del dinero“, para reforzarme los conceptos.

Para que mi próxima, y cercana, nueva época de abundancia sea más abundante, y esforzarme en que sea ya permanente.

Y por eso, de Karatbars sólo me interesa el oro, y más concretamente sus Classic Karatbars de 1 gramo, 2.5 gramos y 5 gramos. Y nada más.

Porque hace unos meses Karatbars realizó una ICO, y puso en funcionamiento una criptomoneda centralizada. Desde mi punto de vista fue un grave error, y por eso no he querido saber nada de dicha moneda virtual, y no sé cómo funciona la cosa. Porque ni me interesa.

Y digo que es un grave error porque esa shitcoin – todas las monedas virtuales centralizadas lo son – ha desenfocado a mucha gente que, en definitiva, nunca le importó el oro y creen que hay que ir por el negociete fácil.

Espero, de verdad, que Karatbars sepa lo que hace, y no acabe metiendo la pata. Porque este tipo de humo acaba siempre esfumándose – hemos visto estos últimos meses como todas estas monedas virtuales centralizadas han acabado en su valor real: cero patatero.

De momento, Karatbars sigue siendo el mejor sitio para conseguir oro a partir de cero, pues fue una genialidad que unieran el oro a un negocio de afiliación. Esto es algo real y tangible. Y que siga así por muchos años.

Mientras, sólo me ocupo de acumular oro físico, que es el único dinero, y de sacar provecho al sistema de negocio basado en el oro. Todo lo demás me resbala.

Porque, repito, es gracias al oro que acumulé en mi última época de abundancia que estoy yendo pa’lante en esta época de quietud.

Si hubiera dependido de las criptomoneditas, ahora estaría buscando comida en los contenedores de basura. Menos más que fui más inteligente y traspasé mis divisas sobrantes a oro.

¡La solución!

Vaaale, es broma porque lo hago yo y no se me tomaría en serio.

Pero hace poco vi el documental Wild Wild Country y aluciné cómo de bien se lo montó Osho para tener miles de seguidores fieles millonarios dispuestos a regalarle hasta Rolls Royces y relojes con diamantes.

Sólo con su mente y su inteligencia hizo una fortuna. Aunque metió la pata en su aventura en EEUU, se lo montó genial.

Por cierto, me gusta el modelo Phantom de Rolls Royce, por si eres un billonario crédulo y quieres regalármelo… Vaaale es broma… ¡Por queeeeé! 😔

No, nada, que no sé montármelo genial como hizo Osho, vaya.

Aunque tengo que decir que este tipo, Osho, llegó a muchas conclusiones idénticas a las que llegué yo por mi cuenta antes de saber de su existencia. Alucino de lo buenas que son sus respuestas, que se pueden ver en vídeos subidos a YouTube.

¿Qué pasaría si acogiera a discípulos de pago como hizo Osho? Porque, al fin y al cabo, mi nivel filosófico no es muy diferente y podría abrir los ojos a muchos desorientados.

Pero yo soy anti-gurú y anti comunas y… ¡pero qué bien se lo montó este tal Osho! ¿Por qué tengo que ser como soy y no me hago gurú? ¿Quizás porque soy catalán y no indio? ¿Debería dejarme más larga mi barba? Mmm…

Pero está claro que a Osho no le llegaron cartas amenazándole con cortarle la luz porque ha acumulado tres meses de impago. Y del gas. Y del agua. Y del móvil. Y no tenía niños que alimentar. Es para pensárselo.

En fin…

Sigo con mi brainstorming.

Ésta es la lógica: más es menos

Continuando con las alucinantes estadísticas de mi canal de YouTube…

Comparemos las visualizaciones de febrero y marzo:

Febrero, 28 días y 115.047 visualizaciones, es decir, 4.108 visualizaciones diarias.

Marzo, 31 días y 119.615 visualizaciones, es decir, 3.858 visualizaciones diarias.

Resultado: 250 visualizaciones diarias menos en marzo que en febrero. ¿Qué ha pasado? ¿Perdí subscriptores e interés en marzo?

Pues no…

… en marzo mi canal ganó 583 subscriptores más, casi 19 más al día. Y ningún día perdí subscriptores.

Lógica de YouTube para mi canal: cuantos más subscriptores, menos visualizaciones.

Entonces, ¿es que publiqué menos vídeos en marzo que en febrero?

Pues no…

Mirando los gráficos azules de las visualizaciones, comprobamos que cada pico es un vídeo publicado, porque resulta que si pasan dos días sin publicar un vídeo, las visualizaciones caen en picado. Así, pues, vemos que en marzo publiqué más vídeos que en febrero.

Lógica de YouTube para mi canal: cuantos más vídeos nuevos, menos visualizaciones.

Por lo que la deducción es clara: El mensaje de YouTube para mi canal es “no importa cuánto te esfuerces, que no te permitiremos avanzar.” Al menos, en este momento.

Y entonces, ¿qué hago? Porque mi flujo de efectivo es tan mínimo que no me cubre ni las facturas mensuales de los servicios.

Pues nada, a seguir publicando nuevos vídeos hasta que se me acaben las reservas y perezca en el intento – junto a mi familia. Es lo contraproducente y es lo que no tiene ninguna lógica. Pero, ¿para qué sirve la lógica ya? Pues para nada, nada, nada, por lo visto.

Ahora mismo, no tengo muchas ganas de nada 😔