Kylie Jenner no tiene este problema

La gente está donando dinero a Kylie Jenner, una de las Kardashian, para que se convierta en la billonaria – con mil millones de dólares – más joven.

Sí, eso es, le faltan 100 millones de dólares y la gente se está poniendo en marcha para recaudarlos y regalárselos. Porque Kylie Jenner es maravillosa.

Las comparaciones no son odiosas, sencillamente ponen a cada cual en su sitio.

Porque tras un mes de abrir mi página de financiación apenas he alcanzado los 15 euros.

Kylie Jenner no tiene el problema de que le digan que “lo siento, pero es que no puedo.” Porque Kylie Jenner sabe atraer a la gente adecuada y yo no.

También, a Kylie Jenner nadie de dice que se busque un trabajo. Y nadie se alegra porque las cosas no le van tan bien como deberían.

Kylie Jenner no está rodeada de gente con la mente pobre y pequeña, y respira el aura de la gente con la mente rica y grande. Y eso se nota. Muchísimo.

Y, la verdad, me alegro por Kylie Jenner, porque me alegro por la gente a la que le salen bien las cosas. Me alegro por los que están en el nivel económico por el que lucho por estar. Porque es un ejemplo de que se puede conseguir.

Me alegro por Kylie Jenner porque la envidia es para los estúpidos. ¡Bien por ella!

Bien por ella porque, con la mitad de edad de la que yo tengo, ha hecho realidad lo que yo todavía sueño. Ha aprendido lo que a mí todavía me falta por aprender.

Agradezco todo lo que tengo, por supuesto, pero todavía me falta mucho camino. Kylie Jenner encontró la vía rápida mientras que yo sigo dos pasos adelante, uno y medio atrás.

A Kylie Jenner la financian sin tener que pedirlo. Enhorabuena, Kylie Jenner, porque José Manuel Goig tiene que luchar por cada céntimo. Supongo que es porque los esclavos nunca permiten que uno de ellos se pueda escapar dejándolos atrás.

José Manuel Goig está haciendo todo lo posible por salir de ese círculo vicioso.

Kylie Jenner no tiene ese problema, y es genial. Me alegro que el mundo sea bueno con algunos. Aún se puede hacer algo, es el ejemplo de que es posible.

7.500 mil millones de humanos no quieren que siga este blog

Bueno, lo que en realidad pasa es que 7.500 mil millones de humanos, si es que la estimación de la cantidad de la población mundial no es un bulo, no tienen ni idea de que este blog existe.

Es normal, cuando ni tan siquiera permito el acceso a las arañas de los buscadores.

¿Quizás es ya hora de volver a abrir este blog al mundo?

Quizás.

Pero lo que sí es una novedad es que a partir de ahora escribiré posts exclusivos a los que solamente podrán acceder mis financiadores.

Por supuesto que, si me apoyan económicamente, tengan privilegios sobre el resto.

Más adelante iré añadiendo más servicios exclusivos, porque es muy importante su apoyo para que pueda seguir publicando.

Puede que miles de millones no sepan nada de este lugar, pero estoy encantado de que seamos los que somos. Y, la verdad, si somos unos cuantos más, mucho mejor.

Sí, voy a abrir el blog a las arañas para que puedan encontrarme. Y voy a volver a activar la compartición en las redes sociales. Más que otra cosa, es una cuestión de necesidad.

Estar escondido del mundo mundial ha sido una época interesante, pero poco práctica.

Vamos a ver qué pasa.

Re-hola, mundo.