Cuando en Eurovisión no se necesitaban efectos especiales ni importaba la sexualidad de los cantantes

En 1979, Israel ganó Eurovisión cantando en hebreo, con una orquesta en directo y sin efectos especiales.

En aquel momento, yo tenía seis años y, tras todos estos años, todavía me acordaba de la canción.

Y España quedó segunda, con niños y todo, con otra canción que también recuerdo pasados estos años.

Hoy vuelve la cita anual de Eurovisión desde Tel Aviv, Israel, y, como en los últimos años, importará todo menos las canciones. Así ha quedado desvirtuado un festival que ya no es entretenimiento sino adoctrinamiento gay.

Una verdadera pena.

Sí, cualquier pasado fue mucho mejor que este presente distópico.

Una imagen que no les gusta a los inventores de extremismos

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Mujeres musulmanas orgullosamente grabando la actuación de sus hijos que están cantando canciones de navidad en catalán, y también en inglés, en el festival de la escuela, junto a sus compañeros.

Y no pasa ná de ná.

Vaya, no hay conflicto religioso.

Vaya, no hay conflicto lingüístico.

Vaya, todos aplauden, disfrutan y se lo pasan bien.

Esta es la auténtica Cataluña de hoy, lunes 21 de diciembre de 2015 según el calendario occidental impuesto.

Cualquier otra cosa es una patraña inventada para crear cizaña donde no la hay.