48.000

Hace unos pocos días mi canal de Youtube alcanzó los 47.000 subscriptores, y ahora ya va por los 48.000.

¿Qué ha pasado? Pues esto…

Que ha repercutido en el número de subscriptores…

Y todo gracias a un solo vídeo al que se me ocurrió colocar las palabras “crisis” y “colapso” juntas en el título…

Bueno, me alegro un montón de acertar para variar; pero, como siempre…

Vamos, que se acercan los 50.000 ya!!!

Por cierto, ¿tienes ya tu ejemplar de mi genial libro “Ventana al futuro“?

46.000

Pasito a pasito, gotita a gotita, mi canal principal de YouTube continúa adelante.

Y para mí es una satisfacción cada vez que alcanzo un nuevo escalón.

Es un momento para saborear el buen resultado de tantos sinsabores.

La trampa de la transparencia

Youtube me ha desmonetizado mi penúltimo vídeo tras una semana de su publicación, ya lo he enviado a revisar.

Pero… ¡No importa!

A nadie le importa las dificultades de los demás.

Ser transparente y mostrar aspectos negativos es un obstáculo para el crecimiento.

Estamos en una época de arco iris, unicornios, sonrisitas y gatitos bonitos.

Por ello, mucha de la información que he transmitido debería habérmela callado.

Mucha gente se asusta y deja de seguirme en las redes sociales, y eso no es bueno para mi negocio, basado en compartir mis creaciones, a quién vamos a engañar.

El silencio es nuestro mejor amigo en esta época de censura y gente envidiosa pendiente de tergiversar las palabras publicadas en cualquier momento.

Lo opaco, lo limitado y lo exclusivo es lo que realmente funciona.

Tomemos un ejemplo de personajes tecnológicos.

Steve Jobs, Linus Torvalds, Bill Gates, Richard Stallman.

Si sabes quiénes son estos cuatros personajes ¡felicidades!

Pero seguramente, la mayoría conocen los nombres de Steve Jobs y Bill Gates, pero no les suenan ni Linus Torvalds ni Richard Stallman.

Veamos…

Steve Jobs, fundador de Apple.

Bill Gates, fundador de Microsoft.

Linus Torvalda, creador del kernel Linux.

Richard Stallman, creador de la licencia libre GPL.

Los dos primeros usaron código propietario y su modelo de negocio se enfocó en lo secreto, lo limitado y en la exclusividad. Y se hicieron millonarios.

Los dos últimos liberan su código y su modelo de negocio se basa en la transparencia. Y sólo son conocidos por los entendidos en la materia.

Éste es un hecho innegable.

Así funciona este mundo, y los humanos.

Lo que es de libre acceso no se valora, por muy bueno que sea. Eso me pasó cuando trabajé de jefe de informática y usaba software de código libre. La gente ignorante creía que lo hacía porque era gratis.

Lo que es exclusivo siempre triunfa, sólo hay que ver las colas formadas por el culto de Apple cuando lanzan un nuevo producto. Nunca he visto ninguna emoción así cuando se anuncia una nueva distribución de un sistema operativo con el kernel Linux.

La verdad, ya no soy tan joven como antes y me estoy cansando de la actitud que he tenido todos estos años. Tengo que cambiar mi modo de hacer las cosas.

Más gatitos bonitos.

Ésta es la última vez que mostraré las desmonetizaciones de Youtube y otros obstáculos que se me presenten.

Los superaré en silencio.

Tengo que esforzarme en cambiar mi actitud al respecto.

Lo privado, lo opaco, lo oculto, lo exclusivo… es lo bueno.

Es una realidad incontestable.

Por cierto, y para acabar, una vez, hace muuuchos años, asistí a una conferencia de Richard Stallman…

Qué le vamos a hacer.