Separatistas catalanes ¡todos a la cárcel!

En el vídeo, CaixaBank – financiando a dos bandas.

En las escuelas de la élite, como las que hay privadas en Suiza, suelen haber clases de oratoria y debate en las que los alumnos tienen que elegir una de las partes, a favor o en contra, sobre un tema establecido. Da igual si están de acuerdo o no con la parte que les toca, tienen que buscar los argumentos para ganar el debate. Puede que a alguien que está de acuerdo con Karl Marx tenga que defender la posición de Ludwig von Mises, o viceversa.

Esto lo hacen así porque no saben en el futuro cuál será su posición política oficial en su plantación de esclavos. Por ejemplo, el actual Líder Supremo de Corea del Norte, Kim Jong Un, asistió a la escuela internacional Liebefeld de Berna (Suiza) desde 1998 hasta el año 2000 con una identidad falsa. Allí, siendo estudiante se llevó bien incluso con otros alumnos de países enemigos, que ahora se vería obligado a fusilar si pusieran pie en el territorio del país comunista que gobierna– por decir algo.

Recuerdo también un episodio del programa de televisión, emitido por TV3, llamado “El convidat” (“El invitado“) en el que el presentador, muy catalán y muy del Barça, se fue a Madrid a entrevistar al humorista, también catalán, Pedro Ruíz. Allí, el humorista le instó a jugar un partido de fútbol vistiendo la camiseta del Real Madrid con jugadores veteranos del mismo equipo madridista. El presentador sudó de lo suyo, en incluso se dejó una camiseta del Barcelona bajo la del Madrid, mientras Pedro Ruíz le comentaba que había que dejar atrás las rivalidades absurdas.

Hey, he encontrado el programa…

Bueno, ¿y toda esta entrada a qué viene con el título que he colocado a este escrito?

Como he escrito y dicho multitud de veces, todos los conflictos son creados interesadamente. Y el actual enfrentamiento entre nacionalistas catalanes y nacionalistas españoles es otro más de ellos.

Durante mucho tiempo estuve observando la creación de esta polarización interesada. Debido a que conozco los dos idiomas empleados para crear dicha polarización, y a disponer de los medios para entender a las dos partes, asistí, casi asombrado, a la generación artificial de la situación actual.

Por supuesto, alucinaba al escuchar a los nacionalistas españoles desde Madrid, con la enorme cantidad de mentiras sobre Cataluña que disparaban por sus bocas de manera industrial sin inmutarse.

Pero es que por la parte catalana las mentiras estaban al mismo nivel:

  • Que si era condición sine qua non hacer un referéndum no violento para declarar la independencia.
  • Que si el resultado del referéndum sería aceptado inmediatamente por el Reino de España porque es un país democrático, y que no usaría la fuerza.
  • Que si las pensiones estaban garantizadas, y que la nueva República de Catalunya continuaría en el euro, la UE y la OTAN.
  • Que si todo estaba preparado y bien preparado para el día después de la proclamación de la independencia.
  • Que si los países del mundo reconocerían a la nueva república de inmediato-
  • Y que si patatín y que si patatán.

Ciertamente, el tiempo ha hecho que las mentiras de las dos partes cayeran por su propio peso, aunque todavía hay millones de individuos que se las han aprendido y se las han hecho su verdad dogmática. Qué le vamos a hacer, así está el mundo.

Así, las dos partes se retroalimentaron.

Y, creando un espectáculo bochornoso para la galería, un puñado de políticos y activistas catalanes se dirigieron por su cuenta a la boca del lobo, Madrid, para ser capturados y encarcelados para aumentar el nivel del victimismo catalán. Tal como estaba en el plan.

Y, creando un espectáculo bochornoso para la galería, un puñado de políticos y activistas catalanes se exiliaron por su cuenta fuera de España, en lugares de Europa no extraditables, para aumentar el nivel del victimismo catalán. Tal como estaba en el plan.

Porque sí, creo que ya no quedan más evidencias para declarar a ciencia cierta que todos estos movimientos han sido diseñados como un plan muy bien diseñado.

Y en el medio estamos nosotros, el que escribe y el que lee, como meros peones atónitos a los absurdos acontecimientos, meros espectadores de los palos que nos caen.

Sí, por supuesto, los separatistas catalanes merecen estar todos con sus huesos en la cárcel, pero también estar acompañados por los otros actores que desde el otro lado, desde Madrid, favorecieron las montañas de mentiras manipuladoras, y que ahora están fuera de los focos porque cambiaron a las marionetas del gobierno español.

Unos y otros han montado este tinglado, y unos y otros deberán pagar las consecuencias, como cobardes representantes de sus amos que son. Y los amos, bueno, ya sabemos, están escondidos y son intocables. ¿O no, como muestra el primer vídeo?

Y nosotros debemos girar esta página, y dejar de pelearnos entre nosotros por meras chorradas que nos desenfocan nuestras vidas en esta plantación de esclavos. Sí, ya sé, los habitantes de la caverna siempre luchan por defender las apariencias que creen que son reales. Pues no lo son.

Ahora, mata al mensajero.

Harto de la previsible tomadura de pelo, finalizo la “Opción Troll”

Porque, como soy de clase no baja sino subterránea, se me obligará por la fuerza a tener una “nacionalidad”; pues elegiré la peor opción de las dos.

Elegiré la Opción Troll.

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Imagen que creé para trolear en las “redes sociales”, y mucha gente se sulfuró, claro.

Esto de arriba lo escribí el 20 de septiembre de 2017, unos días antes del referéndum del 1 de Octubre que proclamó la República de Catalunya.

Y, sin duda, fue la peor opción de las dos, la opción perdedora; tal como había previsto.

Porque incluso los nacionalistas españoles saben que los catalanes son cobardes, tal como escuché hace unos días al demonizado en el cinturón rojo de Barcelona, el impetérrito y locuaz locutor, y escritor, españolista Jiménez Losantos. Al que, por cierto, llevo unas semanas disfrutando de sus programas matutinos radiados.

Sí, disfrutando, porque me he sorprendido coincidiendo con sus opiniones en un alto porcentaje. Qué cosas más extrañas ocurren cuando uno comienza a escuchar al otro lado por curiosidad. No hay nada más saludable que romper la propia burbuja de dogmas inquebrantables.

Lo único que me sigue diferenciando es esa manía que tienen los nacionalistas españoles de defender el centralismo jacobino españolista y de atacar a todos los idiomas peninsulares que no sean el castellano. Por ahí no paso, ¿de momento?

El caso es que mi decisión de acabar con la Opción Troll está más con la tomadura de pelo que es el acto del procés que con alguna influencia del lado contrario. Vamos, que los líderes de la parte catalana son unos traidores, como no se podía esperar otra cosa, unos botiflers de tomo y lomo.

Y es que hace unos días se votó en el Parlament una ILP (Iniciativa Legislativa Popular) para proclamar una DUI (Declaración Unilateral de Independencia) y fue tumbada por la negativa de los señoritos de ERC (Esquerra Republicana de Catalunya). ¿Comorrr?

Esos listillos siguen insistiendo en que tiene que haber un nuevo referéndum… ¿Qué? Ya se hicieron tres referéndums en los que voté en los tres (2010, 2014, 2019), y el único resultado es que la gente ha trabajado gratis para ellos mientras se han embolsado millones de euros. ¿Qué eso de aportar donaciones para pagar multas y fianzas para no ser encarcelados? Y sus adeptos obedientes vaciándose sus bolsillos por la causa. Supongo que ése ha sido el objetivo principal.

¿Y estos últimos patéticos actos del supuesto President en el exilio, Puigdemont? ¿Quedarse a kilómetros de la frontera francesa, dentro de Alemania, para que no lo capturen? Habrase visto. Decididamente, esta gente no merece ni un ápice de confianza.

Pero es que estas actitudes confirmadas actuales ya se veían venir desde el primer momento, cuando, tras la declaración oficial de independencia, ningún político del supuesto bando de la recién República abandonó su cargo oficial español, ni tan siquiera en el Congreso de Madrid. Y, no sólo eso, sino que siguieron cobrando por su posición priviligiada en sus poltronas del país vecino.

Ya he dicho, por pasiva y por activa, sobre todo en algunos de mis vídeos – esos vídeos que me han costado subscriptores – que no tengo nada contra el Reino de España ni en contra de sus gente. ¿Por qué tendría que tenerlo si he pasado toda mi vida en él? Sólo he afrmado mi preferencia de que, si tengo que vivir en un estado, la organización de la Confederación Helvética es la que más me gusta. Que los estados, cuanto más pequeños mejor. Y si no hay estado y prima el individuo, pues muchísimo mejor; es lo ideal.

Sin embargo, otra tomadura de pelo más acumulada es esa obsesión de la parte catalana por el marxismo cultural. De verdad, no sé si a esa masa manipulada les llega la sangre al cerebro para poder pensar.

¿Qué es eso de que la Generalitat pida perdón a México por la Conquista Española? ¿De verdad? ¿Están tarados o qué? Porque ni México ni España, tal como los entendemos ahora, existieron en el siglo XV.

¿Qué estupidez es ésa de sesiones del Parlament solamente para mujeres? Parecen acólitos obedientes de la Open Society.

Que no, que ya me he hartado. Que ya se ha derramado el agua del vaso. Que hay cosas por las que no paso. Que sí, que eran previsibles y que se veían venir. Pero quería que se evidenciaran por los hechos. Y eso es justamente lo que ha ocurrido.

Cosa que, quizás, fue contraproducente por mi parte, pues los españolistas se me echaron encima como lobos esteparios. Y, ahora, al finalizar mi apoyo a los separatistas catalanes – tal como los denominan los nacionalistas españoles -, seguro que también es contraproducente, pues esa otra parte hará lo mismo.

Da igual, siempre he dicho que no soy de nadie sino de mí mismo. Y mis posiciones varían en cuanto más información dispongo para procesar y desvelar los asuntos. En eso consiste mi coherencia.

Quién sabe, quizás dentro de cien años los habitantes de la península Ibérica, en lo que quede que se llame España, o ya no se llame así, se den cuenta del desastre al que hemos permitido que nos lleven las élites bilderberguianas.

Quién sabe, quizás dentro de unas décadas más, los habitantes de esta península, un lugar destacado en el mundo, un paraíso en la Tierra según muchos hispano-americanos, se den cuenta de cómo son manipulados como corderitos y den el paso para ser individuos libres. O puede que no, porque ya llevamos siglos con las mismas trifulcas entre nosotros, las cuales han sido aprovechadas por nuestros enemigos para destruirnos , y ahora mismo parece que no nos damos cuenta. Seguimos peleándonos por asuntos que, si lo pensamos bien, son someras chorradas. C-H-O-R-R-A-D-A-S.

Que en fin, que acabo con la Opción Troll. Que sigo siendo como siempre, independiente pero no neutral, es decir, seguiré diciendo lo que me parece de cada asunto, guste o no guste. Seguiré tomando partido por lo que me parece lo correcto en cada momento, sabiendo que el que siempre caerá seré yo mismo.

Ciertamente, así es la vida. Uno se equivoca, y se vuelve a equivocar otra vez. Como tiene que ser.

Nota final.- Gracias a los financiadores de este blog he podido comprar un aparato que me permite escribir mucho más cómodamente. Considera unirte a ellos para apoyarme y mejorar este lugar perdido en la red. 

 

Hay que aprovechar el caos en Nueva Granada para recomenzar el Imperio

Ahora que la parte del territorio de Nueva Granada que algunos llaman “Venezuela” está en un completo caos, es el momento para que el Reino de España aproveche esta estupenda oportunidad para volver a expandirse en las Américas.

Hay que enviar una misión militar, que no creo que necesite exceder en más de 300 efectivos, que desembarque fuera de la influencia de Caracas y que vaya reconquistando el territorio por zonas.

Por ejemplo, en la primera zona en la que se desembarque añadiremos el apoyo de su población otorgándoles pasaportes españoles, que seguro serán muy apreciados dado las enormes desventajas del desastroso gobierno venezolano actual, ambos, los narcos de Maduro y los opositores de Guaidó.

Además, los 300 militares españoles podrán ampliar su número atrayendo a los más de 1.000 militares venezolanos que se encuentran en el territorio de “Colombia” y que desertaron de las garras del régimen bolivariano.

No concibo casi ninguna oposición armada puesto que el Parlamento español, coordinado con la acción, declararía al territorio reconquistado como la décimo octava autonomía de España, y autorizaría inmediatamente una partida presupuestaria para la población del lugar, sacándoles de la pobreza comunista.

En esto, claro, que las potencias mundiales pondrían hipócritamente el grito en el cielo dando pataletas en la inútil ONU. Da igual, que les zurzan. En este momento, España volvería al lugar mundial del que nunca debió salir.

Además, en ese momento, en el resto de territorios de la América hispana se pondrían también en acción los movimientos regeneracionistas, que no se tragaron la traición de los llamados “próceres” o “libertadores“, que no fueron más que agentes del Imperio Británico para destruir el Imperio Español, cosa que lograron.

Poco a poco, y sin dudarlo demasiado, la población hispano-americana se iría re-uniendo a la tan querida madre patria. Desde la Patagonia a los grandes lagos del norte, como fue antaño.

Aprovechando la ocasión, el nuevo Imperio Español abandonaría sus actuales lazos con la Unión Europea, de la que ya no necesitaría formar parte porque, al fin y al cabo, el resto de los países europeos son sus enemigos ancestrales que se inventaron la estúpida Leyenda Negra.

Y así, el mundo se encontraría con una reunificación de casi 600 millones de individuos que se liberarían del yugo anglosajón de las divisas fiduciarias y de la esclavitud de la falsa deuda. Que conformarían de nuevo una civilización poderosa a tener en cuenta.

Vamos, que es una idea a desarrollar, de esas que vienen con la calor del verano, y de no tener límites en una imaginación sin lo políticamente correcto.

¿Una sonrisa, por favor?

 

El desastre de los Borbones


Ya lo había comentado varias veces de cómo la llegada de los Borbones al trono de las Españas significó el fin del Imperio y el principio de la decadencia de la sociedad española en su conjunto.

He encontrado en la red este resumen en el que queda bien plasmada la evidencia, aunque hay fechas que se podrían mover de un monarca a otro.

Los Borbones han sido Caballos de Troya, instalados por los enemigos de las Españas y, así, consiguieron sus objetivos.

Lamentablemente, el pasado ya no puede volver y lo hecho, hecho está. La nostalgia por un pasado glorioso no sirve de nada. Quizás habría que preocuparse de no perder las migajas que quedaron, no sé.

A estas alturas, es complicado quitar a los Borbones y colocar a otra casa real leal a la población, y tratar de convencer a los otros territorios de las Españas, allende los mares, de volver a juntarnos, que no unirnos. ¿Una confederación de repúblicas hispanas no estatistas ni colectivistas?

Quién sabe. En el mundo pretenden hacernos creer que hay dos bloques, el anglo-sajón y el chino; pero existe una tercera vía hispana latente que podría sorprendernos.

Ah, que nadie me haga caso, son elucubraciones mías para tener algo que escribir bajo este intenso calor de verano peninsular.