Este Hecho Histórico comprobado destruye a la Memoria Histórica

Este hecho lo cambia todo: las elecciones de 1936 en la Segunda República Española que ganó el Frente Popular fueron amañadas.

Y no es una afirmación que se pueda dudar porque la documentación que lo demuestra ha sobrevivido hasta nuestros días.

Resulta que el Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, guardó las actas auténticas de las elecciones en una caja fuerte que, por diversas circunstancias, llegaron intactas hasta nuestros días.

Es un Hecho Histórico 100% comprobado y corroborado, sin lugar para la duda.

Es un Hecho Histórico que lo cambia todo, y que destruye las base sobre la que construyeron la llamada Memoria Histórica.

Los que lucharon, mataron y murieron por defender la Segunda República Española, lo hicieron el 99,99% por una mentira creada desde el propio gobierno de la República. Seguramente, si la población hubiera sabido de este amaño electoral que favoreció a la izquierda, las cosas habrían sido muy distintas.

Esto demuestra hasta qué punto una gentuza sin escrúpulos puede conducir a una población al desastre.

Y este Hecho Histórico nos lleva a replantearnos el presente que procede de aquellos tiempos y la manipulación actual de la Historia.

En una narrativa oficial que trata a los bandos entre buenos y malos, resulta que es justo al revés de como sucedió.

Increíble, sé que puede ser un shock para muchos, que les va a costar aceptar la verdad de los hechos, porque la propaganda de estos últimos 40 años ha sido muy fuerte. Pero ahí está, por fin delante de nuestras narices.

Que cada cual lo digiera como pueda.

Esta Historia no me la explicaron en la escuela

Si no hubiera sido por el apoyo económico y militar del Imperio Español, y las grandes hazañas de Bernardo de Gálvez, las trece colonias norteamericanas de Inglaterra nunca se hubieran convertido en los Estados Unidos de América.

Toma ésa.

Por supuesto, un siglo después dichos Estados Unidos traicionarían a España y le robarían sus últimos territorios de ultramar – Cuba, Puerto Rico, Filipinas, Guam.

Y dos siglos después, dicha Historia ni tan siquiera se contaría en casi ninguna parte. Y menos en las escuelas.

Menos mal que ahora existe internet, y Youtube, y podemos recuperar el conocimiento de lo que pasó realmente.

Hasta que lo hagan desaparecer de nuevo.

Cataluña, ayer: un guión preparado

Diarios españoles: Los catalanes comen gatitos para desayunar.

Diarios catalanes: Los españoles comen gatitos para desayunar.

Oh, vaya…

Ninguna sorpresa sobre lo que está ocurriendo hoy (ayer) en Cataluña. Los actores de una y otra parte ya se sabían sus discursos, preparados desde hace días. Es un teatro bien organizado y coordinado, en el que la población cae como corderitos.

La libertad siempre es individual, nunca colectiva. Quienes se llenan la boca con palabras como ‘pueblo’ o se apropian de los gentilicios, no son más que manipuladores que necesitan a la masa descerebrada para ocultar y justificar sus crímenes.

Los colectivistas siempre llaman a la ocupación de la calle, pero es mucho más efectivo no pagar impuestos. Pero claro, eso efectuaría un cambio real que iría en contra de los colectivistas que se alimentan de robar a la población con los impuestos.

Sólo el individuo soberano puede acercarse a la idea de libertad. La masa seguidora de los flautistas de Hammelin están muy lejos del concepto.

Ciertamente, los políticos del procés engañaron a la población. Por eso no aplicaron la República proclamada, unos se entregaron a la justicia y otros se exiliaron. Está claro que el plan no tenía nada que ver con la ‘independencia’. Quizás algún día lo sepamos.

Unos se quejan que es una sentencia muy dura, otros que es muy blanda. Cada cual a su bola.

Ciertamente un estado tiene que proteger su integridad territorial, pero alimentar el victimismo de quienes usan el victimismo para justificarse no parece una buena estrategia.

El estado, esa asociación en la que naces sin que te pregunten si quieres pertenecer y que luego no te permite que no quieras pertenecer. Curioso.

De verdad, ¿alguien se traga los discursos vacíos de los políticos? La narrativa oficial es propaganda pura.

Escuchar a un político con su discurso ultra-correcto políticamente, alterando la gramática para justificar una falsa ‘inclusión’ hace daño a los oídos, sea en el idioma que sea que se pronuncie.

Ah, sí. Esa ‘caja de solidaridad’ que paga las multas de los políticos. No hay nada como regalar el dinero a los ‘enemigos’. Patético.

Si la República de Catalunya se convierte en un bastión del marxismo cultural, provocaré una escisión para crear un estado libre y próspero. Es una promesa.

La libertad es incompatible con el marxismo cultural y con el colectivismo. No sé si muchos han reflexionado sobre este aspecto.

Los profesionales de la manifestación, los activistas de izquierda preparados para crear el caos, ahora mismo en Cataluña, están como peces en el agua.

Juventud, divino tesoro manipulable para ser los tontos útiles de los colectivistas.

Y como es normal, los políticos no están en primera fila, sufriendo los porrazos de su propia policía. La gente ‘normal’ debería hacérselo mirar. Borregos.

La gente que usa el término ‘fascista’ en vano para denominar a cualquiera que no piensa como ella, será incapaz de reconocer a un verdadero fascista ni que lo tenga subido en su nariz.

En Irak han habido más de 100 muertos en protestas antigubernamentales. En Ecuador unos 6 muertos. Turquía está bombardeando a los kurdos con centenares de muertos. Bah, no es nada.
En Cataluña alguien se rompió una uña… ¡Violencia!

Quieren un estado propio pero son incapaces de entender cómo funciona un estado. Están en el jardín de infancia en cuestión de RealPolitik. Quizás, esta gente no merece tener su propio estado todavía.

Cataluña y Hong Kong no son comparables en absoluto. Cataluña está en manos de los marxistas culturales liberticidas y en Hong Kong están protestando los que buscan su libertad individual anti-totalitarios.

Cuando la RepCat esté por fin consolidada, me pido la embajada de Suiza. ¡Porque yo lo valgo!


En fin, que esto de arriba es lo que publiqué ayer en mi cuenta de twitter, mientras ocurrían los acontecimientos que, repito, ya estaban preparados de antemano.

Este próximo jueves han avisado a mi hijo mayor que habrá una huelga de estudiantes en su instituto y que luego, seguramente el viernes, una huelga general. Los alumnos están muy contentos porque tienen fiesta por saltarse las clases, y que aprovecharán para jugar a videojuegos.

Atentos a los siguientes capítulos de la obra.

Troleo para molestar a los defensores de la Gran Castilla

Un poco de troleo lingüístico para molestar a los defensores de la Gran Castilla, si todavía queda alguno por aquí: Hoy he escuchado a Jiménez Losantos que está en contra del bilingüísmo, pues estoy de acuerdo. Por eso, en Cataluña, ya que el estatismo impone lenguas oficiales, el único idioma oficial tiene que ser el catalán, excepto en la Val d’Aran, que tiene que ser el aranés. Por supuesto, si alguien no entiende un comunicado oficial en catalán, podrá pedir una traducción a su idioma favorito. Y, por supuesto, el castellano tiene que ser única lengua oficial en las Castillas.

Ese intento de confundir España con la Gran Castilla está ya pasado de rosca. El Reino de España es un puzzle (rompecabezas) y cuando una pieza se cree mejor que el resto, el puzzle se rompe. Pero cuando las piezas del puzzle aceptan las diferencias del resto del puzzle, el puzzle camina unido y coordinado, siendo mucho más fuerte. Todo este “debate” sobre qué idioma hablar o no hablar es una estrategia infantiloide para romper el puzzle. Todos los idiomas que hablamos en España son idiomas españoles. Y, aunque el más fuerte es el castellano, nombrado como español fuera de nuestras fronteras, y es uno de los tres idiomas más importantes del mundo junto al mandarín y el inglés, imponerlo a quienes tienen otra lengua materna diferente no es una buena idea porque crea rechazo. Y todo esto lo digo siendo el castellano mi lengua materna. Así que, los defensores de la Gran Castilla, que se hacen pasar por nazionalistas españoles, que se lo hagan mirar, porque lo que está ocurriendo en Cataluña es, como mínimo, un 50% culpa suya.

Ah, pero tranquilos, que mientras discutimos qué puñetero idioma hablamos, acabo de leer que el Consejo Islámico exige que se enseñe Islam en las escuelas públicas. En una generación o dos ya no discutiremos si hablamos en castellano o en catalán porque la gente hablará lo que hablen en Marruecos. Nuestros antepasados tardaron 800 años en vencerles, ¿cuánto tardarán nuestros descendientes, si quedan?

Escrito en mi grupo oculto de Telegram el cual tiene en el momento de publicar este post abierta las inscripciones de manera temporal: https://t.me/joinchat/ACjawEzKVcFMh5lb9zhURw

Basta ya de celebrar derrotas (que nunca fueron)

Cuando le expliqué a mi mujer, acostumbrada a los grandes desfiles de la URSS conmemorativos de la victoria de la Gran Guerra Patria, que en la fiesta nacional de Cataluña se celebra una derrota, no se lo podía creer. Y cualquiera con dos dedos de frente también se quedaría incrédulo.

Pero es que la cosa no se queda aquí, va más allá, porque aquella caída de Barcelona del 11 de septiembre de 1714 no fue una derrota de Cataluña sino de los partidarios del archiduque Carlos ante los partidarios del príncipe francés Felipe en la guerra de sucesión española. No de secesión, sino de sucesión – para aclararlo, porque a veces se confunden las dos palabras al tener tan sólo una letra de diferencia.

Lo curioso es que nadie se planteaba una separación de Cataluña del entonces Imperio Español. Sencillamente, el sentimiento antifrancés por el mal recuerdo del período de 1640-1652, en el que Cataluña cayó en manos francesas – por su propio pie -, indujo a las gentes catalanas a ponerse de parte del heredero austríaco contra el heredero francés. Ni más ni menos. De ahí a plantear que Cataluña perdió ante España hay un gran invento manipulador.

En todo caso, puesto que hay que celebrar un día nacional patriotero, siempre es mejor celebrar una victoria que no una derrota. Aunque sea una victoria ficticia de un caballero ante un dragón, tal como se hace el 23 de abril cada año. Es más, siempre queda bien que ese día tenga asociada una bonita tradición como la de la rosa y el libro. Es un día ya aceptado que, creo yo, tendría mucha aceptación.

Por supuesto, se perdería el victimismo enfermizo – que funciona – que ha conducido a un nacionalismo atontador. Lo cierto es que una nación, un país, un estado no es más que un grupo de individuos que decide asociarse y dotarse de leyes y fronteras propias, y cosas así, para diferenciarse de otros grupos de individuos que han hecho lo mismo. No es nada del otro mundo; este mundo está precisamente dividido en entidades de ese tipo. Sin embargo, hay una gran diferencia entre una asociación de individuos libres que buscan mejorar sus vidas y unos pocos manipuladores que engañan a la masa por sus intereses turbios.

Sé que muchos se enfadaron conmigo por mi apoyo – o falta de rechazo – a la República de Catalunya, pero es que hay que entender que los hechos son los hechos. Guste o no guste, estén equivocados o no, hayan sido engañados, más de dos millones de individuos proclamaron un nuevo estado mediante un referéndum el pasado 1 de octubre de 2017. Claro, para proclamar un nuevo estado no se necesitan referéndums, pero necesitaron hacer el teatro y el ruído suficiente para hacerse notar, cosa que consiguieron que, al final, fue lo único que consiguieron. Ya se sabe, mucho ruído para pocas nueces. Porque las cosas no se logran con sonrisitas y lacitos amarillos. Sin embargo, otros estados actuales fueron proclamados con menos parafernalia y ahí están, reconocidos o no.

Así que, hemos llegado a este once de septiembre de 2019 en una especie de limbo en Cataluña. Los políticos van a su bola, únicamente preocupados de mantener sus poltronas y sueldos públicos, y cada vez más gente está con la mosca en la nariz, comprobando cada día que los han metido dentro de un cuento chino, que funciona como círculo vicioso. Y en éstas, que en este lugar se sigue celebrando oficialmente una derrota que no fue realmente como la han explicado durante los últimos ochenta años.

Venga ya, para cuentos, el de Sant Jordi es mucho más bonito y positivo, con caballeros, dragones y princesas. Es hora de que la masa sea manipulada en otra dirección.