Es imposible

Hace más de veinte años escribí un poema contra esa cosa nueva llamada internet.

Creo que está en uno de mis libros de poemas.

Y, además, estaba orgulloso de no tener móvil.

Pero ahora, me es imposible desconectarme al cien por cien.

Haga lo que haga, dependo de una conexión a internet.

Aunque sea solamente para añadir un post cada día a este blog.

Pese a todo, he conseguido ya en casi una semana no mirar mi feed de noticias.

¿Ha explotado ya el mundo?

Ni idea, pero si sigo respirando, supongo que no.

También, como mínimo ya no miro cada día ni mi correo personal ni el correo del oro.

Sé que responder un correo o un mensaje en más de veinticuatro horas se considera poco educado.

Pues que me consideren grosero!!!

Me da igual.

Son pequeñas cosas para alejar mi mente de mis ocupaciones habituales.

¿Por qué lo hago?

Tanta conexión nos ha llevado a un punto en el que se ha exagerado la importancia de todo.

Hemos convertido pequeñas anécdotas en enormes categorías.

Nos enemistamos o nos gustamos a causa de pequeños impulsos de bits.

Es increíble.

Oh sí, qué grandes aquellos tiempos en los que escribí con bolígrafo sobre papel aquel poema contra internet, en los que ni usaba el teléfono fijo.

Qué tranquilidad entonces.

Ahora es imposible, es el sino de estos tiempos.

Aunque por mi parte caí de pleno, por decidir ganar mis lentejas sólo a través de la red.

Mmm… tengo todavía pendiente enviar mis correos de agradecimiento a las personas que últimamente me han enviado aportaciones de paypal.

No es que los haya ignorado, nada de eso.

Un día de estos.

Menos mal que mi portátil me está ayudando, porque hace ya dos días que no le da la gana encenderse.

De nuevo a oscuras

Gracias a los 137 lectores que seguís este blog por correo porque sois los únicos que sabéis cuando publico un nuevo post (bueno, quizás no los únicos, porque el RSS está activado, pero no sé cuántos lo siguen por ese medio).

De nuevo he aplicado la opción de “Disuade a los motores de búsqueda de indexar este sitio”, por lo que será complicado que quien no sepa la dirección directa de este blog pueda encontrarlo.

Ya se sabe, los adoradores del SEO afirman que “si no te encuentran los buscadores, sobre todo Google, entonces no existes“.

Pues entonces, este blog ya no existe (otra vez) 😀

Pese a ello, su acceso es público y, por lo tanto, estará escondido delante de las narices de todos.

Esto no significa que cambie un ápice el contenido futuro de este blog, y, de momento, estoy cómodo con su funcionamiento y apariencia.

¿Demasiados cambios en poco tiempo?

Jejejejé… soy constante en ser inconstante.

No sé qué va a pasar dentro de un rato…

¿Cerraré mi cuenta de Twitter, que abrí en abril de 2009?

¿Intentaré eliminar de nuevo mi cuenta de Facebook?

¿Publicaré algún día un nuevo vídeo público en Youtube?

¿Volveré a publicar fotos artísticas en Instagram creyendo falsamente que les interesará a la masa?

¿Me decidiré a dibujar una segunda parte de “Historias del PPSOE“?

¿Por fin publicaré un nuevo libro en Amazon tras dos años sin hacerlo?

El devenir es un misterio ciertamente, como lo es el capricho humano.

La vida es un flujo al que le sigue un reflujo al que le sigue un flujo…

Ahora mismo parece que estoy en reflujo, haciendo una retirada estratégica para reflexionar cuál será mi próximo movimiento.

Y como éste es mi blog personal, aquí lo dejo escrito para que lo sepan mis biógrafos (vale, es una pretensión de mi vanidad banal la de pensar en tener biógrafos, al fin y al cabo, ya he publicado ocho libros y más de mil vídeos y no tengo ni una miserable reseña en la Wikipedia; vaya, ahora que lo pienso… ¡soy un creador maldito! ¡Ésa también es una buena referencia!)

En fin…

Permanescan atentoz a ezte blog canal!!!

(Es curioso, si me pongo a escribir puedo dar vueltas sin sentido y sin parar uniendo palabras tras palabras alargando un texto por alargarlo. Recuerdo una profesora de literatura en el instituto – oh, aquellos viejos tiempos, ¡hace ya 25 años! – que le asombraba mi facilidad para crear textos largos que en realidad no decían nada. Puedo concatenar palabras por el mero hecho de concatenarlas, como estoy haciendo ahora. Bueno, como este post ha superado ya las 400 palabras, lo dejo, lo dejo… aquí lo dejo.)