Así hacen perder el tiempo a la gente

Están apareciendo estos carteles desde hace unas semanas en el barrio en el que vivo.

Así es como engañan y hacen perder el tiempo a la gente. Porque, como ya sabemos, los gobiernos son los creadores de los problemas y es una tontería exigirles que los solucionen.

Pero, también sabemos, que el objetivo de los defensores de este sistema es justamente desinformar y tener a la gente entretenida en asuntos irrelevantes.

Que la gente no sepa esto:

A la gente, en vez de seguir creyéndose a los flautistas de Hammelin, no les queda más remedio que tomar el toro por los cuernos y ocuparse de sí mismos.

Porque lo que nos están viniendo no es una simple crisis, sino algo que va a parecerse a un colapso. Y eso es muy gordo.

Y los que saben están hablando precisamente de esto:

En este podcast, Robert y Kim Kiyosaki hablan con Ron Paul sobre el colapso económico que nos está viniendo: Rich Dad Radio Show: In-Your-Face Advice on Investing, Personal Finance, & Starting a Business: FIND OUT WHAT TO DO AFTER A FINANCIAL COLLAPSE—Robert & Kim Kiyosaki featuring Ron Paul http://richdadradio.libsyn.com/find-out-what-to-do-after-a-financial-collapserobert-kim-kiyosaki-with-ron-paul

Pongámonos las pilas de una vez, y dejemos de dar crédito a los artistas del entretenimiento estatal.


¿Qué 5 peligros nos traería la Renta Básica Universal?

En primera instancia, decir que la Renta Básica Universal tiene toda la apariencia de una buena idea. Básicamente consiste en poner en circulación el dinero desde la base de la pirámide social y no desde la cúpula, como se hace ahora.

Pero primero comprendamos cómo se crea y distribuye el dinero actualmente.

En un resumen rápido, el dinero se está creando de dos formas.

Los bancos centrales crean dinero de la nada que traspasan como deuda a los gobiernos.

Y los bancos comerciales crean el dinero de la nada como préstamos a los ciudadanos mediante el sistema fraccionario.

Técnicamente, ambos dineros son realmente deuda y no dinero.

Eso significa que la población sufre una doble esclavización. Por una parte tienen que sufrir impuestos por parte de los gobiernos para pagar la llamada “deuda soberana” a los bancos centrales, y por otra parte sufren el pago con intereses de los prestamos que han contraído con los bancos comerciales.

Eso hace que aquéllos que están en la parte alta de la sociedad, aquéllos que son responsables de la creación del dinero de la nada se lleven la mayor parte del dinero sofocando al resto de la población.

Luego, esta gente en la cúpula se deshace rápidamente de este “dinero” adquiriendo activos reales que los convierten en señores feudales de facto.

Porque este dinero-deuda pierde su valor a marchas forzadas debido a que no está sostenido ni limitado por un patrón como el oro – el dinero universal – ni por la economía real.

Entonces, ante la situación actual de que el dinero es fiduciario y está controlado por el monopolio de los bancos centrales, ¿con qué peligros nos encontraríamos si se comenzara a distribuir una Renta Básica Universal (RBU) en el Reino de España?

Supongamos que se decidiera que la RBU mensual fuera igual al salario mínimo interprofesional actual, unos 658€. Y supongamos que se distribuyera a los 47 millones de habitantes aproximados que hay en España. Eso equivaldría a una distribución de 30.926.000.000 € mensuales, 371.112.000.000 € anuales.

Estos son los cinco peligros principales que veo…

Primer peligro: ¿quién fabricaría ese dinero y en qué estaría basado?  Bien, supongamos que el gobierno de España se otorga el poder de crearlo fiduciariamente. ¿Abandonaría España la compra de deuda soberana entonces? ¿Sería dinero limpio al que no se necesitaría imponer impuestos? En principio podría serlo, pero ¿cómo se financiaría el gobierno? ¿Se atrevería el gobierno a robar con impuestos el dinero que da por otro lado haciendo perder el sentido de la RBU?

Segundo peligro: si es dinero fiduciario, este dinero seguiría siendo como dinero del monopoly. ¿Cómo se controlaría que la inflación no se coma el poder adquisitivo de estos ingresos? Si el gobierno comenzara a controlar los precios al estilo de los “precios justos” venezolanos, este control destruiría el comercio y la “libre” empresa. ¿Tendría el gobierno que aumentar la RBU cada mes para acoplarla a la inflación, aumentando el círculo vicioso?

Tercer peligro: ¿Con qué medio distribuiría el gobierno este dinero? No podría hacerlo a través de los bancos normales porque estos se frotarían las manos al recibir dinero gratis para disminuir su ratio fraccionario. ¿Crearía el gobierno unas tarjetas prepago electrónicas para pagar la RBU? Entonces, el gobierno de turno podría decidir quién vive y quién muere dando acceso o restringiendo la capacidad de estas tarjetas electrónicas. ¿Se convertirá la RBU en la forma más eficaz de control del gobierno sobre la ciudadanía? No hay que ser iluso y creer que el objetivo de un gobierno es “cuidar” de la ciudadanía. ¿Se perpetuaría el gobierno de turno en el poder amenazando que otro gobierno retiraría la RBU?

Cuarto peligro: La RBU aumenta la dependencia del estado. Claro, ya existe una cultura de la vida dependiente. Existe una mentalidad arraigada de la vida fácil y mucha gente se cree muy lista porque vive de las subvenciones y pensiones sin dar golpe. La RBU podría mermar la productividad de la sociedad. ¿Quién querría emprender y progresar si ya tiene todo lo necesario para existir con la RBU? La RBU puede convertirse sin duda en la matenedora de la pobreza para siempre.

Quinto peligro: ¿La RBU sería realmente “universal“?  En ese caso nos encontraríamos con el efecto llamada más eficaz que puede haber. Aumentaría descontroladamente la emigración, pensando que se atan los perros con longanizas. ¿Qué provocaría ese hecho en la población autóctona si los precios suben y escasean los recursos como los alimentos debido a la baja productividad del cuarto peligro?

En definitiva, las cabezas pensantes que proponen la RBU tienen que sopesarlo y planearlo muy bien si quieren aplicar la RBU. Porque “papá estado” se podría convertir en el señor feudal total – y los que dominen el estado se creerán no menos que dioses – , y podrían aparecer más problemas que los que pretende solucionar la RBU.

La RBU tiene la pinta del pan gratis que se repartía en la antigua Roma para que la plebe no molestara. Ya sabemos, “panem et circenses“. El estatismo es la religión indiscutible, el opio auténtico del “pueblo“.

En fin, que a veces, las ideas que aparentan ser buenas, en la práctica no lo son tanto.

A veces, las ideas parecen funcionar en un principio pero a la larga crean más caos que orden.

A veces, no hay que inventarse la sopa con ajos sino cocinar mejor la sopa con ajos que ya está inventada.

Porque la dependencia del estado esclaviza, y la dependencia total esclaviza totalmente.

Con este artículo no pretendo decir que me oponga a un sistema diferente de la creación y distribución del dinero actual, al contrario, el actual es un desastre. Sin embargo, antes de aplicar ningún plan de RBU hay que eliminar el sistema actual de creación del dinero de la nada. La historia nos demuestra que el dinero fiduciario destruye sociedades, empresas y personas.  Se distribuya desde la parte de arriba o desde la parte de abajo.

Pero, si eliminamos la fabricación del dinero de la nada, ¿de dónde sacaría el estado el dinero para repartirlo como RBU? ¿Tendría que robarlo mediante impuestos y tasas a los productores para repartirlo entre los no productores? ¿Valdría de algo esforzarse? Estamos en las mismas.

Todos aquéllos que se creen que pueden controlarlo todo acaban por no controlar nada. Por ello una sociedad en red, no controlable, en la que cada individuo es un nodo, siempre será más justa que una controlada por un organismo centralizado que se cree con el poder de hacer y deshacer.

¿Y si por fin nos planteáramos que el dinero procediera de la productividad de cada cual y no de un organismo central? Los monopolios siempre acaban siendo perjudiciales y cualquier monopolio de la creación del dinero acaba siendo siempre, siempre de los peores. Porque el dinero es el auténtico poder que mueve a este mundo.

Ya lo dijo un Rothschild hace mucho tiempo, algo así como: “El Imperio Británico domina el mundo, y yo tengo el monopolio de la fabricación del dinero que controla al Imperio Británico“.

Ahí está la clave, y no realmente en cómo se distribuye el dinero.

 

Los rojos lo llaman solidaridad y los azules beneficencia

Pero da igual como lo llamen, sólo quieren decir dependencia paternalista.

Ambas actitudes en vez de resolver el problema, lo que consiguen es mantenerlo. Porque ése es justo su objetivo: mantener el status quo del sistema que les beneficia a ambos.

Esta situación crea un círculo vicioso en el que cada parte depende de la otra para sentirse realizada: El benefactor depende del beneficiario y el beneficiario depende del benefactor.

Por supuesto, a veces no es suficiente “enseñar a pescar” porque hay momentos en los que si no hay pescado no se puede continuar vivo para aprender a pescar. Sin embargo, regalar pescado sin ningún otro propósito que regalarlo no trae más que pan para hoy y hambre para mañana para el que lo recibe.

El beneficiario acaba acostumbrándose a la limosna, y su único objetivo en la vida es perfeccionar el arte de conseguirla. Por ejemplo, grandes zonas de población de África perdieron el antiguo conocimiento del cultivo de sus tierras porque les resultaba más fácil recibir la “ayuda internacional“. Cosa que benefició a los grandes terratenientes y los poderes dictatoriales, por cierto.

Por otra parte, las entidades benefactoras, las llamadas “organizaciones sin ánimo de lucro“, las que son genuinas, no como otras creadas sólo para desestabilizar países, acaban convirtiéndose en meras máquinas de acaparar subvenciones y ayudas de todo tipo, sin ningún objetivo real de solucionar las situaciones para las que oficialmente fueron creadas.

¿Y cómo solucionamos esta situación entonces?

Muy fácil: Eliminando a las ONG’s actuales.

¡Oh no, qué he dicho! ¡Qué insensible que soy!

Vamos con la explicación…

Eso no priva de que hayan organizaciones que se ocupen de ayudar, pero no en la forma que tienen actualmente de actuar.

Estas organizaciones tendrían que estar limitadas en el tiempo. Con unos objetivos claros y concretos para un período concreto de tiempo, no más de cinco años, y que fueran disueltas automáticamente si en ese período han fracasado en sus objetivos; o que ese tiempo fuera prorrogado si consiguen los resultados esperados.

Porque no se pueden ayudar a las personas necesitadas sin más. El dinero por sí mismo no ayuda realmente. En este momento muchas de las ONG’s son un saco monetario sin fondo en el que sus organizadores son los únicos que sacan partido.

Los planes de ayuda tienen que consistir en dos partes:

  1. La ayuda urgente para sacar del agujero al ayudado.
  2. Un sistema para que el ayudado pueda valerse por sí mismo, y no necesite más ayuda.

Es decir, la ayuda o es un sistema de propulsión, una chispa para encender el motor de la independencia personal y colectiva, o no es ayuda.

Además, la ayuda no puede ser interesada. No puede ser que entidades religiosas usen las ONG’s para evangelizar a los necesitados como contrapartida. No puede ser que partidos políticos usen las ONG’s para obtener votos en unas elecciones. No puede ser que los países creen ONG’s para derrocar regímenes de otros países o las usen como arma arrojadiza de guerra silenciosa.

Porque realmente, las ayudas actuales son caballos de Troya

Hay que tener muy presente que a caballo regalado hay que mirarle el dentado. Esta situación de crisis artificial en la que los poderes económicos nos metieron han logrado uno de sus objetivos clave: debilitar a grandes sectores de la población mundial.

Y tras crear el problema, suelen presentarse con la solución; esa solución que la población que ya está en las últimas se ve obligada a aceptar porque está entre la espada y la pared. Esa solución que es presentada como beneficencia o solidaridad, y que no tiene ningún objetivo más que ahondar el debilitamiento causado.

Ante esto, incluso en los períodos de más dificultad en nuestras vidas es imprescindible estar alerta. Porque una cosa es pasar, eso es, un período de escasez y salir del agujero, que aceptar un cebo cuyo objetivo consiste en que no salgamos nunca del agujero.

Recordemos cómo en la antigua Roma el poder regalaba pan y tenía entretenida a la gente con el circo. Barrigas llenas y entretenimiento contínuo, la combinación perfecta para que la mayoría no se cuestione nada.

Como siempre, las cosas no suelen ser como aparentan.

Publicado originalmente en: http://blog.jmgoig.org/2014/04/los-rojos-lo-llaman-solidaridad-y-los-azules-beneficencia.html

Hoy en día, el riesgo es el lugar más seguro

No es algo que me esté inventando, es el mensaje que nos está enviando el mundo en el que vivimos hoy.

Hace unos años, mucha gente estudiaba y se esforzaba para tener una carrera y un buen currículum, y con ello entraba a trabajar en una empresa con un contrato fijo, y su intención era permanecer trabajando en el mismo lugar hasta su retiro.

Quizás eso le funcionó a nuestros padres y abuelos, cuando al estado le interesó usar la jubilación como zanahoria, como cebo para tener a una gran parte de la población ocupada.

Sin embargo, en la actualidad, día sí y día también hay manifestaciones y protestas de trabajadores que fueron despedidos incluso teniendo esos puestos “fijos y seguros“.

Lamento ser el portador de malas noticias, pero esos tiempos no van a volver.

¿Y cuál es el lamento repetitivo de todas esas personas? Algo así como “tengo 50 años, he estado trabajando treinta en esta empresa y no sé hacer nada más, ¿qué va a ser de mí?”

Pese a todo, sí hay una salida. Y es una salida que requiere esfuerzo, por supuesto, sobre todo en el aspecto psicológico. Porque la diferencia está en sus mentes.

Esta salida consiste en darse cuenta de que no hay lugar más seguro que en el riesgo.

Fijémonos en cómo todas esas miles de personas que pensaban que su futuro estaba asegurado por tener un trabajo fijo se equivocaron. ¿Y en que consistió su error? En confiar en que dependiendo de una empresa ajena estaban seguros.

En cambio, si esas miles de personas se dieran cuenta de que en realidad tomando las riendas de sus propias vidas, usando sus propias experiencias, y aprendiendo constantemente nuevos conocimientos podrían solventar su situación, ¿qué les impediría hacerlo?

El único obstáculo son ellas mismas.

Porque cuando uno depende de sí mismo, no existe el no como respuesta. No hay límites a los que se puede llegar. Y todo es cuestión de probabilidades: si el éxito no llega en este momento es porque no se ha fracasado lo suficiente. Y ese éxito siempre llega a quienes se vuelven a levantar, aprenden de la experiencia y continúan arriesgándose.

Esto sí que es 100% seguro.

Publicado originalmente en: http://blog.jmgoig.org/2014/04/hoy-en-dia-el-riesgo-es-el-lugar-mas-seguro.html