Somos diversidad

El estatismo colectivista tiene convencida a la masa ignorante que la riqueza es mala para usarla de carne de cañón a su antojo en sus conflictos que crean artificialmente.
No seas masa, no seas pobre, no seas ignorante.

Los atontados socialistas suelen insultar llamando “nazis” a la gente que atacan, pero nazis = nacionalSOCIALISTAS. Ah, bueno, una demostración más de sus cerebros vacíos 🤔

Todos estos años de estupidez sin límites de la izquierda ha obtenido el resultado deseado: el aumento de votantes de la derecha. Son unos genios y figuras.
En realidad, izquierda y derecha se complementan para mantener el estatismo con el que parasitan al resto.

La narrativa oficial del estatismo tiene como objetivo empobrecer las mentes de la gente para atraparla en una dependencia artificial. Esa dependencia la usan para justificar su existencia parásita. Ignorar dicha narrativa es la solución más práctica y efectiva.

Básicamente, hay dos tipos de riqueza: la riqueza parasitaria (banqueros, políticos, burócratas) y la riqueza productiva (creadores, emprendedores, empresarios). Los primeros se enriquecen robando, los segundos se enriquecen ofreciendo productos y servicios.

Estos párrafos de arriba son reflexiones que se me ocurrieron escribir en twitter.

Dicen que el 95% de la plebe no lee ni un libro al año. No seas plebe y lee “Ventana al futuro” 😁

¿Por qué las élites usan el colectivismo?

El pueblo unido siempre será vencido.

Más que nada porque el “pueblo” es una entelequia, una idea falsa.

Ya expliqué cómo funciona esta plantación de esclavos en un escrito anterior, no hace falta que me repita.

Y aun así, parece que es difícil de entender para muchos la trampa del colectivismo.

El colectivismo siempre equivale a una masa que es guiada por una minoría, que da la apariencia que sabe lo que es “bueno para la mayoría“.

Pero no son más que flautistas de Hammelin que conducen plácidamente a esa masa hacia el abismo.

El colectivismo fue creado por la élite por una sencilla razón: porque no se puede manejar ni dirigir individuo a individuo, más cuando somos millones. Es, sencillamente, una tarea imposible.

En cambio, dirigir a una masa previamente “educada” en un mismo sentido es totalmente factible.

Por ejemplo, para poder crear guerras, y controlar el crecimiento de la población, se necesita que dos masas se consideren enemigas mutuamente. Que dos o más masas se consideren mutuamente excluyentes para que se maten entre ellas.

No hay nada más fácil, y la élite no esconde cómo lo hace, sólo que la verdad es tan diferente a la propaganda que se cree la masa, que si alguien de esa masa se topa con dicha verdad la rechaza como ¡propaganda! Así de fuerte es su programación.

Por ello, la única vacuna al control impuesto es pensar por uno mismo y recuperarse como individuo.

La riqueza del ser humano se apaga, y se destruye, cuando es convertida en parte de un colectivo. La mentalidad colmena no es parte natural del ser humano, es un factor inducido por aquéllos parásitos que quieren deshabilitar la naturaleza humana para aprovecharse en su propio beneficio, con el engaño de que “es bueno para todos“.

Seguiré insistiendo en el tema porque es fundamental para parar los pies a dichos parásitos que están controlando a la Humanidad como a un rebaño obediente. Pese a que soy consciente de que es muy difícil, casi imposible, desprogramar a las mentes ya colectivizadas.