La vida es…

Ésta es una de las pocas melodías que recuerdo de mi tierna infancia…

Y 20 años después…

Ya sabemos, la vida es nacer, beber Coca-Cola, y morir.

Acabo de verme entera la serie estadounidense Mad Men.

Excelente, es una de las mejores series que he visto en mi vida.

En todos los aspectos imaginables que tiene que tener un buen producto de entretenimiento.

Una serie que no insulta la inteligencia del espectador.

Cosa que ya es rara.

La he visto, por supuesto, en versión original, aunque con subtítulos en inglés para no perderme nada del script.

Curioso que acaba cuando el protagonista, Don Draper, alcanza la edad que justo tengo ahora.

El fin de la vida del personaje, porque la serie acaba, – no es un spoiler – pero la mía está todavía como si fuera el principio.

Porque la vida es, repito, nacer, beber Coca-Cola, y morir.

No hay nada más.

“Es lo auténtico”, como dice el slogan.

Seguro que muchos no saben lo que es un copywriter, pero sus vidas han sido influenciadas completamente por centenares de ellos.

Un Volkswagen Beetle es un limón, – frase en clave que sólo unos iniciados pueden entender.

Otro día, quizás, explique algunos secretos que hace años aprendí estudiando las técnicas de los copywriters, y que me ha permitido vivir sin jefes y de internet.

O no, quizás hay que dejar que cada cual descubra los misterios de esta vida por sí mismo.

Hey, ni Coca-Cola ni Mad Men me han pagado por escribir este post, porque sigo escribiendo lo que me da la gana siguiendo mi siempre perfectamente acertada intuición.

Es lo que hay, es lo auténtico.

Un par de anécdotas comunistas

En la Campaña de las Cien Flores, Mao Zedong invitó a que la gente expresara abiertamente sus opiniones y tuvieran debates libres. Una vez sucedido, fue tras los que habían dicho las cosas equivocadas.

La Coca-Cola Blanca fue una variante no clasificada que Coca-Cola desarrolló para que pareciera vodka para el Comandante Soviético Zhukov, a quien Dwight Eisnhower le introdujo la Coca-Cola durante la Segunda Guerra Mundial pero no quería que se le viera bebiendo un símbolo del Imperialismo Americano durante la Guerra Fría.


¿Qué hace una bandera de la URSS ahí?

Da igual cómo se hagan llamar los colectivistas: comunistas, socialistas, fascistas, nazis, antifas… todo régimen colectivista siempre busca el beneficio de unos pocos a costa del resto.

Y la culpa de que eso suceda siempre es de ese resto que permite a esa minoría creerse por encima de ellos.

Nadie es oprimido ni esclavizado sin su propio consentimiento.
Pensar por uno mismo es la única defensa.