Cataluña, ayer: un guión preparado

Diarios españoles: Los catalanes comen gatitos para desayunar.

Diarios catalanes: Los españoles comen gatitos para desayunar.

Oh, vaya…

Ninguna sorpresa sobre lo que está ocurriendo hoy (ayer) en Cataluña. Los actores de una y otra parte ya se sabían sus discursos, preparados desde hace días. Es un teatro bien organizado y coordinado, en el que la población cae como corderitos.

La libertad siempre es individual, nunca colectiva. Quienes se llenan la boca con palabras como ‘pueblo’ o se apropian de los gentilicios, no son más que manipuladores que necesitan a la masa descerebrada para ocultar y justificar sus crímenes.

Los colectivistas siempre llaman a la ocupación de la calle, pero es mucho más efectivo no pagar impuestos. Pero claro, eso efectuaría un cambio real que iría en contra de los colectivistas que se alimentan de robar a la población con los impuestos.

Sólo el individuo soberano puede acercarse a la idea de libertad. La masa seguidora de los flautistas de Hammelin están muy lejos del concepto.

Ciertamente, los políticos del procés engañaron a la población. Por eso no aplicaron la República proclamada, unos se entregaron a la justicia y otros se exiliaron. Está claro que el plan no tenía nada que ver con la ‘independencia’. Quizás algún día lo sepamos.

Unos se quejan que es una sentencia muy dura, otros que es muy blanda. Cada cual a su bola.

Ciertamente un estado tiene que proteger su integridad territorial, pero alimentar el victimismo de quienes usan el victimismo para justificarse no parece una buena estrategia.

El estado, esa asociación en la que naces sin que te pregunten si quieres pertenecer y que luego no te permite que no quieras pertenecer. Curioso.

De verdad, ¿alguien se traga los discursos vacíos de los políticos? La narrativa oficial es propaganda pura.

Escuchar a un político con su discurso ultra-correcto políticamente, alterando la gramática para justificar una falsa ‘inclusión’ hace daño a los oídos, sea en el idioma que sea que se pronuncie.

Ah, sí. Esa ‘caja de solidaridad’ que paga las multas de los políticos. No hay nada como regalar el dinero a los ‘enemigos’. Patético.

Si la República de Catalunya se convierte en un bastión del marxismo cultural, provocaré una escisión para crear un estado libre y próspero. Es una promesa.

La libertad es incompatible con el marxismo cultural y con el colectivismo. No sé si muchos han reflexionado sobre este aspecto.

Los profesionales de la manifestación, los activistas de izquierda preparados para crear el caos, ahora mismo en Cataluña, están como peces en el agua.

Juventud, divino tesoro manipulable para ser los tontos útiles de los colectivistas.

Y como es normal, los políticos no están en primera fila, sufriendo los porrazos de su propia policía. La gente ‘normal’ debería hacérselo mirar. Borregos.

La gente que usa el término ‘fascista’ en vano para denominar a cualquiera que no piensa como ella, será incapaz de reconocer a un verdadero fascista ni que lo tenga subido en su nariz.

En Irak han habido más de 100 muertos en protestas antigubernamentales. En Ecuador unos 6 muertos. Turquía está bombardeando a los kurdos con centenares de muertos. Bah, no es nada.
En Cataluña alguien se rompió una uña… ¡Violencia!

Quieren un estado propio pero son incapaces de entender cómo funciona un estado. Están en el jardín de infancia en cuestión de RealPolitik. Quizás, esta gente no merece tener su propio estado todavía.

Cataluña y Hong Kong no son comparables en absoluto. Cataluña está en manos de los marxistas culturales liberticidas y en Hong Kong están protestando los que buscan su libertad individual anti-totalitarios.

Cuando la RepCat esté por fin consolidada, me pido la embajada de Suiza. ¡Porque yo lo valgo!


En fin, que esto de arriba es lo que publiqué ayer en mi cuenta de twitter, mientras ocurrían los acontecimientos que, repito, ya estaban preparados de antemano.

Este próximo jueves han avisado a mi hijo mayor que habrá una huelga de estudiantes en su instituto y que luego, seguramente el viernes, una huelga general. Los alumnos están muy contentos porque tienen fiesta por saltarse las clases, y que aprovecharán para jugar a videojuegos.

Atentos a los siguientes capítulos de la obra.

Más estupidez catalana NIVEL DIOS

En el tuit, con “Mas” se refieren al ex-presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas – para quien sea foráneo y no lo sepa.

Lo cierto es que esto es alucinante. Habiendo nacido catalán podrá parecer que me tiro piedras a mi propio tejado últimamente, pero es que hay cosas que superan cualquier sentido común – si es que hay sentido común.

Porque con Caixa de Solidaritat están hablando de una caja de solidaridad tipo crowdfunding que las asociaciones pro-independencia se montaron para salvar a los parásitos políticos supuestamente corruptos de las garras de la justicia española.

Supongo que la idea es: “Sí, son corruptos, pero son nuestros corruptos.” Y, además, pagar las multas y fianzas de la gente normal del lado correcto, detenidas por las fuerzas policiales españolas, para decir: “No solamente salvamos el culo a los políticos, a la gente normal, también.

Pero apartémonos de la propaganda, y miremos el asunto un poco de cerca. Frotémonos los ojos para darnos cuenta de lo que verdaderamente está ocurriendo: Hay gente que pone dinero de su bolsillo no sólo para salvar el culo de despreciables politicuchos aprovechados sino que ESTÁN REGALANDO SU DINERO A SU ENEMIGO.

Es que, vamos a ver dónde se ha visto esto. Están pagando multas y fianzas impuestas por los que quieren destruir el motivo que dicen defender. Están financiando las porras de las que luego se quejan que les pegan. ¡Vamos ya!

Es que es increíble. Pero tiene que ver con la victoria del marxismo cultural sobre unos cerebros lavados desde hace décadas. El supuesto seny catalán, que hace que muchos se crean más listos porque creen saber diseñar estrategias y estratagemas ultra-inteligentes, no es más que una fantasía creada para manipularles hasta el tuétano de sus huesos.

Vaya, pero esto ya viene de lejos. Recuerdo como las élites catalanas consiguierno miles y miles de trabajadores gratis -esclavos- para los Juegos Olímpicos de 1992. Los llamaban “voluntarios“. Por eso exactamente me negué a ser voluntario y participar en ese engaño, pese a que muchos de mis compañeros de clase del instituto de bachillerato sí se ofrecieron. Será que, de alguna manera, estoy vacunado desde niño para detectar este tipo de cosas.

Volviendo al asunto de la caja de solidaridad, neolengua buenista – porque los buenos nombres hacen que la propaganda sea efectiva -, el hecho de que la gente haya caído en esta trampa nos hace ver que en Cataluña la estupidez circula por niveles todavía no alcanzados en otras partes del planeta. Porque hay quienes se lo creen y lo defienden con argumentos pintorescos como: “¿Es que no eres solidario?“, que es como preguntar: “¿Cómo que no eres tan tonto como yo?“. ¿Alguien escucha, a lo lejos, las carcajadas de ciertos políticos catalanes como Artur Mas?

En Cataluña, las élites políticas – todas, las de las dos partes – saben muy bien que tienen un público tan voluble como para creerse cualquier cosa. Por una parte pueden hacer creer que el castellano se persigue, y por la otra parte hacer creer que independizarse es cuestión de llevar lacitos amarillos y sonreir. Y, así, los cerebritos del márketing manipulador pueden sacarse cosas como que los traicionados paguen las multas de los traidores. Seguramente, las dos partes tengan contratadas a las mismas empresas de márketing.

Una cosas sí. La situación es tan absurda que da para partirse de risa. Cataluña, ahora mismo, es el hazmerreir del mundo. Catalán es sinónimo de pusilánime en todos los idiomas.

Y así están las cosas por estos lares. Pero tranquilos, que podemos superarnos en la estupidez. Sabemos que podemos.

Mirad catalanes, así es cómo se defiende una República

En la edad media europea, el término “catalán” era sinónimo de monstruo debido al exceso de violencia que ejercían sus mercenarios por doquier.

Hoy en día, el término “catalán” es sinónimo de pusilánime y cobarde debido a intentar independizar su República con lacitos amarillos, sonrisitas y unicornios de colores volantes. Vaya, el hazmerreir del mundo, a quienes nadie hace caso.

Mirad, catalanes, mirad cómo los franceses sí saben defender su República…

No digo más.