¿A cuánto va el kilo de las soluciones en el mercado ficticio?

Así sigue la cosa, sin capital detrás que abra las puertas a los medios de manipulación de masas no hay nadie que pueda tener visibilidad para ser votado en unas elecciones “democráticas“. Quien quiera de verdad tomar el “poder” tiene que tenerlo en cuenta. Cualquier movimiento “desde abajo” es puro entretenimiento para los idealistas. Se necesita a un George Soros que se enfrente a George Soros, con todo lo que ello comporta. El verdadero poder está en las grandes corporaciones.

No se me ocurre más que infiltrase en las propias grandes corporaciones o encontrar a un Donald Trump que arrastre a la masa. Lamentablemente la mayoría seguirá creyéndose todo lo que les digan desde una pantalla. Pero llegar al “gobierno” no sirve. Es en las corporaciones donde hay que actuar. Fijémonos como Goldman Sachs dio un golpe de estado en Italia colocando a sus títeres directamente sin pasar por las urnas. Hay que ir a por el poder real, no el ficticio.

No sirve de nada que un “Allende” sea votado presidente si luego desde una corporación lo quitan bombardeándolo. O como en los años 50 del siglo XX cuando la British Petroleum ordenó a la CIA derrocar al presidente de Persia elegido en las urnas. Hay demasiados ejemplos en la historia y en la actualidad.

Y aquí en las Españas no podemos dejar de lado el feudalismo del Opus Dei, los Legionarios de Cristo y los Jesuitas, que al fin y al cabo, son la Corporación Vaticano. Ante todo esto prefiero irme a una isla perdida del Pacífico y montarme mi propio chiringuito. Las leyes son creadas y/o revisadas en la UE, la “seguridad” se dirige desde la OTAN y la economía la dirige el BCE. ¿A qué clase de “gobierno” son candidatos estos señores que en la tele dicen que son candidatos?

De verdad, cuánta fe hay en este mundo para seguir creyéndose tanta propaganda y seguir dándose contra la pared 😛

La solución no pasa por crear más plataformas políticas sino por nuevas estructuras de sociedad que superen el estatismo colectivista actual. Inevitablemente, tiene que haber una destrucción de lo actual, una etapa de caos y una nueva estructura desde cero. Pura tabula rasa. Hay quien llamará a eso “utopía“, otros dirán que es imposible. Es lo que hay. Reformar sólo sirve para mantener, es el típico “que todo cambie para que no cambie nada“. En todo caso, es algo que va más allá de un “país” o un “estado“. El desastre actual es global.

Atención a esta nueva “crisis” económica que ya tenemos encima. Un nuevo despropósito de los señores con el monopolio de la fabricación del dinero del aire. Pronto nos explicarán la solución al problema que han creado ellos mismos. Y la población se la tragará hasta el fondo.

Ay, pero qué época más emocionante nos ha tocado vivir…

Cualquier caos es mejor que este orden

Cuando las autoridades nos menazan con el caos si no les obedecemos, lo que sin duda debemos hacer es abrazar dicho caos.

Porque incluso un mundo a lo mad max tiene más sentido que el actual en el que la guerra es paz. Como mínino las cosas estarían claras a primera vista.

Fijémonos, por ejemplo, en los argumentos que esgrimen los unionistas para meter miedo ante la secesión de Cataluña: que si no podrán usar el euro, que si saldrán de la UE, que si no serán reconocidos por las organizaciones internacionales, que si se quedarán sin pensiones, que enviarán el ejército a aplastarles, etc, etc.

Más parecen incentivos para alentar al independentismo porque cuanto más abren su boca, más independentistas aparecen en tierras catalanas.

Porque un estado verdaderamente independiente…

  • No estaría en la UE. Ese gigante organismo antidemocrático creado por la aristocracia del Club Bilderberg con el objetivo de someter a los países europeos al Cuarto Reich.

  • No usaría el euro ni ninguna moneda fiduciaria creada de la nada, ni le otorgaría el monopolio de la creación del dinero a un banco central privado.

  • No se formaría parte de unas organizaciones internacionales como las actuales que funcionan como una mafia criminal que lo tratarían como un súbdito y no un estado soberano.

  • No tendría un sistema de pensiones basados en un sistema ponzi que se colapsará cuando la pirámide de la población se invierta, cosa que ya está sucediendo, por cierto.

  • Uniría aún más a su población ante el ataque del ejército del país vecino en una guerra por su independencia.

En esta época del Gran Imperio Feudal Corporatocrático Mundial sin duda el caos natural sería más benigno a la Humanidad que este orden artificial impuesto para el beneficio de unos pocos.

En este mundo en el que este orden artificial nos hace vivir en constante guerra, no da valor a la vida y nos oprime en falsas divisiones, está claro que cualquier caos será mucho mucho mejor.

Y es que hemos llegado a un punto en el que lo conocido es mucho peor que lo desconocido, y el miedo, indudablemente, está en la perspectiva de que esta situación actual se perpetúe para toda la eternidad.

Por eso, soltémonos, seamos locos y atrevámonos a no ser parte de este orden opresivo y deprimente que no nos permite desarrollarnos como personas. Así de claro, y no hay vuelta atrás.