Algunos de mis blogs antiguos vuelven a estar accesibles

Tras un tiempo desactivados, vuelven a estar en línea algunos de mis blogs antiguos en blogger:

Además, en estos próximos días reconfiguraré mi original Crónicas Subterráneas para que vuelva a estar accesible por completo – ahora no funciona la página de inicio y las imágenes de los posts ya no se cargan. Precisamente, este blog, Crónicas Subterráneas, fue el lugar en el que practiqué html, php, lo diseñé desde cero, etc, etc. Mi idea fue crear un lugar único y así funcionó durante el tiempo en el que pasé horas y horas trabajando en él.

Éste es parte de mi legado en la red tras tantos años, bueno o malo, es lo que hice. Y así queda.

¡Milagro! Este blog sigue un año más

Quiero agradecer a los diez financiadores que mes tras mes dan su apoyo económico a este blog porque sus aportaciones han permitido poder pagar la renovación de su alojamiento.

Pese a quien pese, este lugar casi desconocido para la mayoría de humanos continúa adelante un año más. No puedo ser muy optimista en la situación actual porque la cosa no está para bollos, pero al menos es un paso positivo: seguimos siendo independientes.

Es el segundo año en el que podido renovar el alojamiento y el dominio, así que, mientras hay vida hay supervivencia.

No sé cómo va a ir la cosa en estos próximos meses, sin embargo haré todo lo posible para que vaya.

Sé que ya no escribo tanto como hace un tiempo; la cosa va por etapas, pero va.

Y, para qué negarlo, la cosa estaría mejor si hubiera un puñado más de financiadores, pero, al menos, los que están han permitido que pueda alegrarme porque están. Ellos son los responsables de que este blog pueda vanagloriarse de continuar en línea, y eso es mucho.

Y, por ello, los aprecio un montón.

Venga, ánimo, ¡seguimos adelante!

Va por épocas

Los que siguen mi trayectoria creativa saben que funciono por impulsos.

Hay épocas, etapas, en las que escribo mucho.

Y otras en las que apenas lo hago.

En este momento, mi enfoque no se aparta de Youtube.

No he querido hacer el enésimo post sobre lo que le está sucediendo a mi canal.

A veces pienso en escribir sobre lo que me está sucediendo últimamente, pero hago todo lo posible por guardarme la negatividad para mí.

No vale la pena quejarse, ya no tiene ningún sentido.

Estoy luchando por evitar lo inevitable.

No pienso perder tantos años de esfuerzos ahora.

Sin embargo, parece que ya no hay salida del túnel.

Que haga lo que haga, sin importar mis esfuerzos, el resultado va a ser el mismo.

De verdad, si salgo de ésta, comenzaré a creer en milagros.

Como siempre, el único camino que conozco es seguir hacia delante.

Hasta que no pueda hacerlo, claro.


WordPress me ha avisado que este blog ha alcanzado los 100 subscriptores. No, los un millón, los cien, después de tantos años escribiendo en la red…

Es lo que hay, sea en Youtube o aquí, me gano mi audiencia a pulso. Uno a uno.

Lo que pasa es que en la vida real las tortugas nunca sobreviven a las liebres.

En fin, que muy agradecido por estar ahí, sé que no soy un creador fácil de seguir. Muchos no entienden mis opciones y huyen despavoridos.

Por eso, son tan importantes los financiadores que mantienen vivo este blog. Son su oxígeno.

En fin, que éste es el fin… de este post.

Otro rato, más.


Son pasadas las dos de la madrugada; a ver si mi cerebro deja de darle vueltas a los problemas, y me permite dormir unas horitas.

¿Qué está pasando?

Parece como si me hubiera olvidado de escribir aquí.

Pasan los días, pasan los días y no publico ninguna palabra interesante.

Hay cosas que están pasando por debajo del radar de este blog.

Como la implantación del grupo de Telegram en donde respondo los comentarios de mi canal de YouTube, aunque hay quienes son incapaces de entender su sencillas reglas.

O como la preparación de mis vídeos, búsqueda de información, análisis y aplicación de ideas. Quien se crea que hacer un vídeo de 10 minutos es cosa de 10 minutos, está atontado.

O como la vida normal, con sus visicitudes diarias.

O como los sucesos inesperados.

O como que a veces pierda las ganas de escribir y tenga que recuperarlas.

Venga, acabo con…

Otro rato, ya se me ocurrirá algo.

Quiero aprovechar la ocasión para agradecer a mis financiadores su confianza en mí. Gracias a ellos estoy pudiendo pagar mi presencia en la red. Si todavía no eres un financiador, puedes unirte aquí.