Vamos, ¡censúrame!

¡Y QUÉ MÁS DA LO QUE PIENSES DE LO QUE HAGO O DEJO DE HACER! (1,8,1994)

¡Censúrame!

Y entonces sabré que lo que hago
Es lo que tengo que hacer
¡Censúrame!

Y persígueme por mis ideas
(Lo que hago es lo que tengo que hacer)

Y enséñame cómo me detestas
¡Censúrame!

Y entonces sabré que éste es
(Lo que hago es lo que tengo que hacer)

El camino que tengo que recorrer
¡Censúrame!

Sabré que no he errado
(Lo que hago es lo que tengo que hacer)

No me he equivocado
¡Censúrame!

Niega mi existencia todo lo que quieras
Pero yo estaré ahí porque lo desapruebas
Y te heriré como si te tirara piedras
Y te derrocaré por mucho que te defiendas
¡Censúrame!

Sí, hazme el favor de darme fuerza de esta manera
Porque has de saber que es el principio del fin de tu era
¡Censúrame una y otra y otra vez!

¡Vamos! ¡Censúrame!

Cuando ves las barbas de tu vecino poner a remojar

Ya se sabe, primero vinieron a por unos pero no hice caso. Luego vinieron a por otros pero no hice caso. Después vinieron a por aquéllos pero no hice caso. Al final, vinieron a por mí pero no quedaba nadie para ayudarme a defenderme.

En la guerra actual en Internet, éstas son las principales plataformas que están censurando y atacando de forma coordinada a la gente por su ideología:

Google

Youtube

Twitter

Facebook

WordPress

Patreon

Paypal

Stripe

Visa

Mastercard

GoFundMe

GoDaddy

Como se ve, en este momento estoy usando los servicios de un montón de estas compañías, y el hecho de estar en el mundo hispano y tener un impacto menor hace que todavía no hayan ido a por mí.

Veremos qué pasa.

En esto, están apareciendo otras compañías que están resistiendo este ataque como…

Telegram

Gab

Minds

Steemit

Bitchute

Duckduckgo

Y se están dando los pasos para crear nuevas plataformas monetarias, pues los creadores de contenido no podemos vivir del aire.

Pero mientras eso sucede…

Sí, nadie dijo que esta misión sería fácil sino todo lo contrario.

Gab vuelve a estar en línea

Gab, la red social que lucha por la libertad de expresión, vuelve a estar activa tras el ataque de la élite de Silicon Valley.

Estoy considerando convertirla en mi red preferida para compartir mis ocurrencias cortas, en substitución de Twitter.

Gab tiene versión para Android, pero hay que visitar la sección “Mobile” de su web, descargarla e instalarla manualmente en el móvil.

Si me sigues, avísame allí y te sigo.

Quién sabe, quizás acabe siendo un lugar como Twitter entre el 2009 y el 2011.

Contrataque de las fuerzas regresivas

En esta guerra por el control de nuestras mentes, las fuerzas totalitarias regresivas han dado un nuevo giro de tuerca a su constante ataque contra la libertad.

Con la excusa de que el sujeto detenido en relación al asesinato de once personas de religión judía en EEUU tenía un perfil en Gab, han logrado que las plataformas de dinero Paypal y Stripe cancelen las cuentas de gab.com y, es más, han logrado que Joyent, su proveedor de hosting la haya echado de sus servidores, dejándola sin servicio. (En el momento que escribo esto, ha vuelto su servicio.)

Es como matar a Gab a sangre fría ante millones de testigos.

Para quienes no lo sepan, Gab es una red social que defiende la libertad de expresión y es el lugar donde Alex Jones, y otros muchos más, siguen compartiendo sus informaciones tras haber sido expulsados de las principales redes sociales, como Twitter, Facebook y Youtube.

¿No te gusta Alex Jones? Da igual, que no te guste no significa que tenga que ser atacado y expulsado de la sociedad.

Es curioso como Twitter, Facebook y Youtube están llenon de criminales, pedófilos y demás escoria y no les pasa nada. ¿Por qué? Porque son parte activa del Imperio del Mal. Twitter y Facebook tienen detrás el apoyo económico de Arabia Saudí, por ejemplo.

Pese a todo, hay que resistir lo que se pueda en estas plataformas autoritarias, en territorio Comanche.

Y así hemos llegado a este punto en el que las fuerzas regresivas totalitarias están avanzando a pasos agigantados, eliminando del camino a todos aquéllos que no estén de su parte. Es una guerra total que nos afecta a todos de una forma u otra. Porque la red es mucho más que esos lugares.

Por mi parte, tengo perfiles en plataformas de la resistencia como Telegram, Bitchute, Minds o Gab, y otras. Pero, ¿por cuánto tiempo?