Cuando ves las barbas de tu vecino poner a remojar

Ya se sabe, primero vinieron a por unos pero no hice caso. Luego vinieron a por otros pero no hice caso. Después vinieron a por aquéllos pero no hice caso. Al final, vinieron a por mí pero no quedaba nadie para ayudarme a defenderme.

En la guerra actual en Internet, éstas son las principales plataformas que están censurando y atacando de forma coordinada a la gente por su ideología:

Google

Youtube

Twitter

Facebook

WordPress

Patreon

Paypal

Stripe

Visa

Mastercard

GoFundMe

GoDaddy

Como se ve, en este momento estoy usando los servicios de un montón de estas compañías, y el hecho de estar en el mundo hispano y tener un impacto menor hace que todavía no hayan ido a por mí.

Veremos qué pasa.

En esto, están apareciendo otras compañías que están resistiendo este ataque como…

Telegram

Gab

Minds

Steemit

Bitchute

Duckduckgo

Y se están dando los pasos para crear nuevas plataformas monetarias, pues los creadores de contenido no podemos vivir del aire.

Pero mientras eso sucede…

Sí, nadie dijo que esta misión sería fácil sino todo lo contrario.

Gab vuelve a estar en línea

Gab, la red social que lucha por la libertad de expresión, vuelve a estar activa tras el ataque de la élite de Silicon Valley.

Estoy considerando convertirla en mi red preferida para compartir mis ocurrencias cortas, en substitución de Twitter.

Gab tiene versión para Android, pero hay que visitar la sección “Mobile” de su web, descargarla e instalarla manualmente en el móvil.

Si me sigues, avísame allí y te sigo.

Quién sabe, quizás acabe siendo un lugar como Twitter entre el 2009 y el 2011.

Contrataque de las fuerzas regresivas

En esta guerra por el control de nuestras mentes, las fuerzas totalitarias regresivas han dado un nuevo giro de tuerca a su constante ataque contra la libertad.

Con la excusa de que el sujeto detenido en relación al asesinato de once personas de religión judía en EEUU tenía un perfil en Gab, han logrado que las plataformas de dinero Paypal y Stripe cancelen las cuentas de gab.com y, es más, han logrado que Joyent, su proveedor de hosting la haya echado de sus servidores, dejándola sin servicio. (En el momento que escribo esto, ha vuelto su servicio.)

Es como matar a Gab a sangre fría ante millones de testigos.

Para quienes no lo sepan, Gab es una red social que defiende la libertad de expresión y es el lugar donde Alex Jones, y otros muchos más, siguen compartiendo sus informaciones tras haber sido expulsados de las principales redes sociales, como Twitter, Facebook y Youtube.

¿No te gusta Alex Jones? Da igual, que no te guste no significa que tenga que ser atacado y expulsado de la sociedad.

Es curioso como Twitter, Facebook y Youtube están llenon de criminales, pedófilos y demás escoria y no les pasa nada. ¿Por qué? Porque son parte activa del Imperio del Mal. Twitter y Facebook tienen detrás el apoyo económico de Arabia Saudí, por ejemplo.

Pese a todo, hay que resistir lo que se pueda en estas plataformas autoritarias, en territorio Comanche.

Y así hemos llegado a este punto en el que las fuerzas regresivas totalitarias están avanzando a pasos agigantados, eliminando del camino a todos aquéllos que no estén de su parte. Es una guerra total que nos afecta a todos de una forma u otra. Porque la red es mucho más que esos lugares.

Por mi parte, tengo perfiles en plataformas de la resistencia como Telegram, Bitchute, Minds o Gab, y otras. Pero, ¿por cuánto tiempo?

¿Pero qué puñetera sensibilidad?

Estaba pasando esta tarde de domingo viendo en Youtube vídeos de los Pet Shops Boys, dúo musical británico de mi época de infancia y adolescencia, y cuando he puesto la maravillosa “Being Boring“, me he encontrado con un aviso de Youtube diciendo que podría “herir la sensibilidad del espectador“.

¿Pero qué puñetera mierda es ésta? Así, con todas las letras e hiriendo la sensibilidad del lector buenista.

Llevo viendo este vídeo desde 1990, y al principio lo veía en la propia televisión pública abierta y en el llamado estúpidamente horario infantil.

Joder, si un vídeo como el de “Being Boring” hiere la sensibilidad de alguien pues ¡que se joda! Y no lo vea.

Pero ¿hasta qué punto hemos permitido que la estupidez se crea que puede decirnos lo que sentir o no?

Vamos, que si la época en la que fui niño, los ’70-’80 del siglo pasado, se está convirtiendo en mítica es precisamente porque fue una época de experimentación extraordinaria. Pese a quien le pese.

Este tipo de sociedad actual no es la que quiero para mis hijos, quiero una en la que piensen por sí mismos y decidan por sí mismos y elijan lo que les dé la gana sin que ningún imbécil de turno, corporativista o gubernamental, les advierta de sensibelerías de mierda.

Ahí lo dejo dicho.