50 Años del anuncio de la cima de la colina de Coca-Cola

En julio de 1971 se emitió por primera vez el anuncio de la cima de la colina de Coca-Cola en EEUU.

Se supone que los anuncios van y vienen, y olvidamos el 99,9999% de ellos.

Pero eso no ha pasado con este anuncio y ha pervivido en la memoria.

Y eso lo hace grande.

Porque es lo auténtico, lo que el mundo quiere hoy (todavía).

Soy diverso y multicultural porque fui programado por Coca-Cola de niño

Ah, sí, Coca-Cola no me ha pagado por este post.

Hace mucho mucho tiempo, en un internet muy muy lejano

No sé qué día fue exactamente, pero en algún día de febrero de 2001 fue cuando me conecté por primera vez a internet.

Fue en mi primer trabajo remunerado – sí, un mes antes de cumplir los veintiocho años – y lo primero que vi fueron los bloques o ladrillos de la ya antiquísima conexión directa con la Seguridad Social española. Es que la TGSS (Tesorería General de la Seguridad Social) ni tan siquiera tenía una web para enviar los datos de los seguros sociales. Hoy, todo eso parece como la prehistoria.

La conexión a internet iba mediante un módem de 56kb llamando a un número de teléfono. Y, no fue hasta unos meses después que pude reunir el dinero para comprarme mi propio módem, de la misma velocidad, para tener mi propia conexión. Contraté un servicio de una compañía llamada “Eres Más” que funcionaba de 6 de la tarde a las 6 de la mañana, y ocupaba la línea del teléfono fijo, es decir, o tenía internet o tenía llamadas. Todavía recuerdo el sonido de la llamada y de cuando se lograba conectar. Luego descubrir los ‘splitter‘.

En fin, que la conexión era tan lenta que tenía que configurar el navegador, quizás el Internet Explorer 4 o 5, para que no cargara las imágenes. Y, así, comencé a investigar qué era eso de ‘internet’.

Tengo que añadir que el servicio de Eres Más ofrecía puntos por ver ciertas webs o así, y logré con el tiempo reunir los suficientes que gané, y me enviaron, un DVD de la primera película de “Spider-Man“. Vaya, el ciberespacio podía servir para algo, qué cosas.

Con el tiempo me descargué, e imprimí en papel, manuales del código html, el código base con el que se hacen las webs y comencé a programar páginas por mi mismo. Mi primera web, que creo que la guardé en algún viejo disco, la coloqué en un espacio gratuito que ofrecía por aquel entonces el Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat.

Y, estos fueron mis inicios que cambiaron mi vida para siempre. Lo curioso es que unos años antes había escrito un poema en contra de internet, basándome en la desinformación que había visto en la televisión, mi única visión del mundo de entonces. Con internet ya no era sólo el receptor, sino también el emisor, y descubrí que las posibilidades eran infinitas. Sobre todo porque no tenía que pedir permiso a nadie para expresarme como me diera la gana. Y sigo sin hacerlo.

Han pasado 20 años, quién me lo hubiera dicho, y mi conexión en casa ahora vuela a 1 Tb por cable, además del 4G del móvil. Y he logrado independizarme del mundo como antes solamente se podía soñar en los sueños más salvajes. Bueno, en un sentido, porque internet es recíproco y, para seguir independiente, necesito depender que ese mismo mundo vea lo que hago, claro.

Veinte años.

Guau.

Sólo ha sido el principio, claro.

Hasta que los huesos aguanten.

¡Milagro! Este blog sigue un año más

Quiero agradecer a los diez financiadores que mes tras mes dan su apoyo económico a este blog porque sus aportaciones han permitido poder pagar la renovación de su alojamiento.

Pese a quien pese, este lugar casi desconocido para la mayoría de humanos continúa adelante un año más. No puedo ser muy optimista en la situación actual porque la cosa no está para bollos, pero al menos es un paso positivo: seguimos siendo independientes.

Es el segundo año en el que podido renovar el alojamiento y el dominio, así que, mientras hay vida hay supervivencia.

No sé cómo va a ir la cosa en estos próximos meses, sin embargo haré todo lo posible para que vaya.

Sé que ya no escribo tanto como hace un tiempo; la cosa va por etapas, pero va.

Y, para qué negarlo, la cosa estaría mejor si hubiera un puñado más de financiadores, pero, al menos, los que están han permitido que pueda alegrarme porque están. Ellos son los responsables de que este blog pueda vanagloriarse de continuar en línea, y eso es mucho.

Y, por ello, los aprecio un montón.

Venga, ánimo, ¡seguimos adelante!

Hoy, hace tres años

En un 12 de febrero como hoy, pero de 2014, tomé una de las decisiones más transcendentales de mi vida: abrí mi cuenta gratuita en KARATBARS.

Decidí lanzarme y darme una oportunidad a mí mismo, aunque, en ese momento, no todo estaba claro.

Sin embargo, como suele pasar, mi intuición fue correcta, y aprendí lo que necesitaba saber con la experiencia.

Me di un plazo de tres a cinco años para desarrollar mi red, y ese plazo se está cumpliendo, porque así lo decidí, pese a los obstáculos impredecibles que siempre van surgiendo.

En este tiempo muchos se rindieron porque las dudas y el miedo corroen al espíritu humano, y una gran parte de la gente no se da cuenta de su propio poder.

Y lo más curioso es que tener éxito en una red de negocios no es cuestión de aptitud, sino de actitud.

Así que, aquí estoy, tres años después, consiguiendo lo que algunos decían que era imposible.

Y ME SIENTO GENIAL 😀