Estamos en la década más emocionante de la Historia de la Humanidad

Desde hace un tiempo estoy suscrito a la web de Robert Kiyosaki, http://www.richdad.com

richdad_500

Como puede verse en la imagen, estos días no han regalado a los suscriptores una versión en pdf de su libro «Ventaja Injusta» («Unfair Advantage», original en inglés).

Me lo he bajado y he comenzado a leerlo.

Es un libro escrito en 2010.

Y nos encontramos en su introducción con este párrafo (traduzco)…

La década más emocionante de la historia

Los próximos 10 años, la década 2010-2020, demostrará ser la década más emocionante en la historia del mundo.

Los próximos 10 años van a marcar el final del imperio americano. el dólar estadounidense demostrará ser un fraude, y surgirá una nueva economía mundial entera. Este mundo sin fronteras, impulsado por la tecnología de bajo costo, desatará el genio del mundo y revelará la ignorancia masiva que hizo funcionar a la vieja economía mundial.

Para aquellos que están educados financieramente, preparados, son flexibles y adaptables, los próximos 10 años serán el mejor de los tiempos.

Para aquellos que están esperando a que los días felices del pasado regresen, los próximos 10 años serán el peor de los tiempos.

Creo que no se puede decir más claro, y sin embargo cada día me encuentro con personas que no hay manera que lo entiendan. Les pongo en bandeja la posibilidad de ahorrar con oro en pequeñas cantidades para proteger sus pocos ahorros, que sin duda van a perder, pero me encuentro con pegas inverosímiles y absurdas.

Dudan si el oro es oro.
Son incapaces de entender que el oro es el único dinero.
Tienen envidia de las ganancias de la empresa.
Les sabe mal que cualquiera gane dinero por trabajar inteligentemente y no picando piedra.
Son incapaces de darse cuenta de que están esclavizados.
Están convencidos de que el dinero es la raíz de todo mal.
Etc, etc, etc.

Es como si el ser humano fuera el ser menos adaptable a su entorno, y el más cabezón en persistir en su error.

¿Lo expreso demasiado claro y eso duele? Por supuesto, ésa es la idea. Porque es mejor que duela ahora.

Tic tac tic tac… el tiempo se está agotando.

Los acontecimientos están ocurriendo tal como estaba previsto.

Y cuando sea demasiado tarde, lo siento, pero tendré la conciencia tranquila. Me negaré a tener remordimientos.

Los signos, los avisos y las advertencias siempre estuvieron delante de nuestras narices.

Bidireccionalidad, ¿hasta qué punto?

Al principio el creador se apunta a las redes, abre un blog, un canal en youtube y empieza a seguir a otros usuarios que también le siguen.

Todo muy bien, hay conversaciones tranquilas, el ruído no es muy alto y no hay problemas en manejarlo.

En este punto hay bidireccionalidad, es decir, es una relación punto a punto, de iguales.

Pero pasa el tiempo y puede ocurrir que ese creador comience a atraer a muchos otros usuarios porque éstos encuentran sus creaciones interesantes – que, al fin y al cabo, ésa era la idea inicial. Estos nuevos usuarios están interesados en sus nuevos mensajes, sus nuevos escritos, sus nuevos vídeos, y cada cual también da su opinión sobre las creaciones.

Y lo que eran conversaciones tranquilas ya no lo son tanto. Los comentarios comienzan a ser muchos y desbordan al creador que tiene que elegir entre leerlos y responderlos, o crear.

Ahora las respuestas ya no pueden ser conversaciones como al principio. Ya no es un reducido círculo de conocidos con los que se tiene cierta confianza. Ahora hay incluso comentarios que le atacan por expresarse de la manera en que lo hace.

En este momento le es complicado entonces separar el grano de la paja, y ya no puede leerlo todo porque de hacerlo acabaría en el desánimo y dejaría de crear al instante.

Por otro lado, si hiciera caso por completo a las ideas, sugererencias y críticas, el creador perdería la frescura e independencia de sus creaciones, que fue en primer lugar por lo que le empezaron a seguir, y caería en la complacencia y comodidad de ofrecer lo que le piden.

El creador tiene que rodearse de una dura capa para protegerse, y tomar decisiones que antes no hubiera tomado.

En este momento no le queda más remedio que romper la bidireccionalidad del principio porque ya le es imposible. Ya no puede, ni debe, responder a todos porque el tiempo no alcanza para ello.

Por supuesto, sabe que eso enfadará a algunos de sus seguidores más antiguos, pero la realidad ha cambiado y, por mucho que no guste, ya no es un intercambio entre iguales.

Ahora toca que todas las partes se habitúen a la nueva situación: los seguidores comenzarán a tratar entre ellos  exigiendo menos respuestas al creador, y el creador podrá sacar conclusiones de estas nuevas conversaciones que plasmará indirectamente en sus nuevas creaciones pero sin tener que participar directamente.

Si el creador y sus seguidores realizan este paso de una forma natural, el resultado será un enriquecimiento mutuo para ambas partes: El creador sabe que necesita de sus seguidores para continuar creando, y sus seguidores saben que el creador necesita su espacio para crear esas creaciones de las que disfrutan.

Publicado originalmente: http://blog.jmgoig.org/2014/04/bidireccionalidad-hasta-que-punto.html