10 de mis últinas reflexiones que he lanzado al mundo

Estas 10 reflexiones mías últimas se pueden encontrar en mis perfiles de gab, twitter y minds:

  1. El estado es el opio del pueblo.

  2. La libertad sólo es individual. No hay libertad ni de pueblos, ni de estados, ni de gobiernos, ni de grupos específicos. Toda mención de la búsqueda de una libertad colectiva es pura propaganda para manipular a la masa enfrentándola a otra masa supuestamente contraria.

  3. El gobierno comunista de China ha perfeccionado la maldad hasta niveles antes no imaginados. Demuestran que son todo lo peor que un humano puede ser contra otro humano.

  4. Los independentistas de las 13 colonias eran considerados como terroristas por el gobierno del Reino Unido. Y lograron independizarse gracias a la financiación del Imperio Español. Paradojas de la Historia.

  5. Hay nazionalistas españoles que confunden España con la Gran Castilla y, claro, se enfadan cuando los no-castellanos no lo aceptan.

  6. Los que tienen el monopolio de la violencia se quejan de que el otro bando quiere usar la violencia. Me parto.

  7. Puesto que los centralistas españoles no permiten que los gobiernos de la GenVal y la GenCat se comuniquen en catalán y no saben distinguir entre idioma y dialecto, pues que los gobiernos de España y Argentina se comuniquen en inglés porque tampoco hablan el mismo idioma.

  8. Quienes se preparan para la paz son las primeras víctimas de la guerra.

  9. El estado ha hecho creer a mucha gente que los sueldos proceden de la magia no de la productividad, al contratar funcionarios que paga con el dinero que roba a través de la coacción violenta llamada ‘impuestos’. El colectivismo estatista es un virus que hay que combatir.

  10. El bienestar de una población no depende de su sistema político; democracia, dictadura, reino, república, imperio… da igual. Depende del grado de libertad de cada individuo; cuanto más libre es el individuo y hay menos estado, más próspero es económicamente.

Por supuesto, se puede estar de acuerdo o no, pero son reflexiones que se me ocurren y las lanzo al mundo en el momento, con la inmediatez que nos da esta época tecnológica.

¿Me subvencionará la Junta de Andalucía para que aprenda castellano?

Mi familia materna es andaluza, por lo que se supone que entro en el grupo de descendientes andaluces nacidos en Cataluña que puede ser subvencionado por la Junta de Andalucía para aprender castellano, para luchar contra la inmersión lingüística del catalán. Porque, claro, qué rarito que en Cataluña la gente hable catalán.

Bueno, sí, ya sé que hablo castellano y que he escrito y publicado un montón de libros en castellano, pero si hay guita de por medio, me haré pasar por catalán monolingüe que tiene que ser rescatado del adoctrinamiento nazionalista catalán. Todo sea por la loable iniciativa promovida por VOX, que si no fuera por estos temas españolizantes, sería una formación política casi perfecta, es decir, la menos hipócritas de las que hay en el Congreso de España – ah, sí, he escrito España porque no tengo ningún pudor es decir las cosas por su nombre.

Resulta que en el casal del barrio, local dedicado al populismo colectivista del barrio, donde se realizan bailes, cursos y acontecimientos varios, siempre se oye flamenco, pasodobles y reguetón; nunca sardanas – baile típico catalán, por si alguien la desconoce – ni otro tipo de música con letras en catalán. Sin embargo, según la gente que vive fuera de Cataluña, el castellano está amenazado.

También, me resulta muy curioso que a mis dos abuelos maternos andaluces, que vivieron entre cuarenta y cincuenta años en Cataluña, nunca les oí una miserable palabra en catalán y desarrollaron sus vidas al 100% en castellano, con su dulce acento almeriense y palabras como alpargata y zagal. Pero, según la gente que vive fuera de Cataluña, el castellano está amenazado.

Además, de los siete supermercados más cercanos, sólo uno etiqueta sus productos propios monolingüísticamente en catalán, otro lo hace en castellano y catalán, otro usa las lenguas principales españolas – gallego, vasco, castellano y catalán – y el resto sólo en castellano o junto al portugués, inglés, francés, árabe pero nunca en catalán. El resultado del partido: el castellano aparece en seis, el catalán en tres.

Por otra parte, nunca en mi vida he visto a dos individuos discutir por el idioma con el que hablar – por eso siempre me he preguntado dónde está el supuesto conflicto del que claman tanto desde los diarios de Madrid – ciudad que me encanta con sus gentes amabilísimas, por cierto. Cada cual se acopla al idioma que mejor sabe, o intenta hacerse entender con el otro individuo. Por ejemplo, personalmente, si entro en un comercio suelo dirigirme en el idioma con el que oigo hablar al cliente anterior, o según el idioma en el que tenga el comercio sus etiquetas. Si los propietarios son pakistaníes o chinos, suelo hablarles en castellano el 99% de las veces. Y por la calle, más de una vez he tenido que responder en inglés a turistas desorientados.

¿Y en mi familia? Pues como mi mujer habla ruso, ucraniano y castellano y yo hablo catalán, inglés y castellano, pues nos comunicamos en castellano. Y, entonces, el idioma materno de mis hijos es el castellano y, por supuesto, en el colegio hacen las clases en catalán, hablan con sus amigos en castellano, y también están aprendiendo inglés. Cosa que, como anécdota, fastidia a mi suegra que es rusa monolingüe, y se niega a aprender otra lengua, y le da constantemente la tabarra a mi mujer con que mis hijos no saben suficiente ruso todavía – y sí, vive en ruso al 100% sin problemas desde hace casi veinte años en la zona de Barcelona; mi mujer le hace de intérprete en ocasiones que tiene que tratar con la administración.

En fin, que parece ser que a los que hablamos más de una lengua nos parece absurdo cualquier supuesto conflicto lingüístico porque sabemos adaptarnos, y a los monolingües parece ser que les da taquicardia que otros no hablen su precioso idioma y se niegan a adaptarse. Unido a la lucha de poder del nacionalismo que se enfrenta a otro nacionalismo, que es lo que hay tras esta decisión del parlamento andaluz.

Precisamente, una pregunta que sulfura a los nacionalistas españoles es cómo puede ser que tras más de cuarenta años de democracia, no se puedan hablar todas las lenguas oficiales españolas en los órganos centrales de gobierno españoles. ¿Qué sentido tiene imponer por la fuerza el castellano a estas alturas? ¿Por qué no hay ningún problema en que se hable castellano en el Parlamento catalán pero sí hay problema en que se hable catalán, gallego o vasco en el Congreso y Senado centrales? ¿Qué clase de España es ésta?

Una España, y una Cataluña, donde muchos niños no aprenden como lengua materna ni castellano, ni catalán, ni gallego, ni vasco sino la lengua que sea que hablan en Marruecos. Parece ser que, como no es catalán, eso no es ningún problema.

Ah, los falsos conflictos se suelen inventar para ganancias de pescadores en ríos revueltos. Y la gente normal, algunos caen en las trampas y otros no queremos más que nos dejen tranquilos, que suficientes problemas tenemos para evitar las barbaridades del estatismo colectivista, sean en el idioma que sean.

A ver, ¿dónde puede este pobre catalán adoctrinado descendiente de andaluces apuntarse para aprender castellano y que me llenen los bolsillos? LOL – uy, es un anglicismo, quería decir MPEC o Me Parto El Culo.

Un descuido y lo perdí todo

Los que leen este blog y ven mis vídeos hace tiempo conocen mi constante lucha con los bancos y el estado. Tengo mis cuentas bancarias embargadas por deudas con el estado, pero he ido logrando salvar lo que cobro de Youtube, que no es mucho todavía, gracias a estar atento a los tiempos.

Sin embargo, debido a una cuestión burocrática entre bancos – una entidad ha tardado una semana para “comprobar mi identidad” y darme acceso a una nueva cuenta – el gobierno me ha robado todas las ganancias que obtuve en julio de Youtube. Todas.

Es decir, al estar el efectivo más tiempo del necesario en la cuenta de recepción del pago, el gobierno se aprovechó para capturarlo y quedárselo.

En parte, es culpa mía por no haber realizado este trámite bancario antes, porque hacía tiempo que sabía que lo tenía que hacer, pero no me imaginaba que abrir una nueva cuenta por internet iba a tardar toda una semana entera. La casualidad hizo que esta nueva cuenta estuviera activa justo el mismo día del robo gubernamental. No hay más firme colaboración que la de los bancos y el estado, por supuesto.

En fin, que he perdido todo un mes de esfuerzo en Youtube – como si pudiera permitírmelo, tal como están las cosas, – es como si ese mes hubiera estado trabajando para el gobierno al 100%. Ya se sabe, el gobierno te aprieta, te ahoga y te mata, y te pisa para comprobar que estás muerto.

De fracaso en fracaso y tira por que te toca. No pasa nada, todo bien. Es una visicitud más, porque no puedo permitirme rendirme. Seguir adelante es el único camino que conozco.

Ya veremos si este próximo mes me funciona mi nueva estrategia, y si no me funciona, pues a cambiar de estrategia hasta encontrar una que funcione. Es como jugar al gato y al ratón. Qué divertido.


Quiero aprovechar la ocasión para volver a agradecer a los financiadores de este blog su importantísima generosidad que permite que pueda seguir luchando para tenerlo en activo. Nunca se sabe qué puede pasar mañana.

Calor, calor y más calor

Como cada año, tengo la obligación de escribir sobre la calor que me deja en pausa.

Y este año, la calor se ha pasado tres puertos. El termómetro llegó a los cuarenta grados celsius un día de la semana pasada. ¡Vaya!

Y el problema no está sólo en mí, sino también en los aparatos informáticos que pueden llegar a más de cincuenta grados y se ponen en peligro de derretirse. Literalmente. Sus circuitos pueden dejar de conectarse y, así, el aparato deja de funcionar.

Justo hace dos años perdí mi portátil porque se fundió la conexión de su tarjeta de vídeo. Sí, justo hace dos años que dejé de hacer vídeos en directo. No es ninguna casualidad.

Así que, la calor me deja tan chafado – añadiendo a mis hijos que pululan por todos lados, cosas de vivir en un piso con pocos metros –  que me quitan las ganas de hacer casi nada.

Ahora mismo me han entrado algo de ganas para escribir este post porque por fin está lloviendo, y porque por fin vuelvo a usar un teclado de un portátil, que he logrado comprar de segunda mano, muy barato para sus características, gracias a los ocho meses en los que he ahorrado parte las aportaciones de mis magníficos financiadores.

Sin embargo, ya estoy notando que este aparato se está acalorando demasiado, por lo que acabo ya estas letras. Además, parece que la batería se agota bastante rápidamente. Bueno, al menos no publico desde mi móvil, como he estado haciendo estos últimos dos años.

Hey, es un avance y estoy contento por ello.

P. S. – Veremos cuánto tardo en subir un nuevo vídeo a mi cuenta de Youtube. Creo que los pocos subscriptores que todavía ven mis vídeos estarán pensando que he desaparecido, me he ido de vacaciones a la otra punta del mundo o algo así. Quizás en el futuro pueda permitírmelo.

Mientras, únicamente me pasan cosas más profanas.

 

Va por épocas

Los que siguen mi trayectoria creativa saben que funciono por impulsos.

Hay épocas, etapas, en las que escribo mucho.

Y otras en las que apenas lo hago.

En este momento, mi enfoque no se aparta de Youtube.

No he querido hacer el enésimo post sobre lo que le está sucediendo a mi canal.

A veces pienso en escribir sobre lo que me está sucediendo últimamente, pero hago todo lo posible por guardarme la negatividad para mí.

No vale la pena quejarse, ya no tiene ningún sentido.

Estoy luchando por evitar lo inevitable.

No pienso perder tantos años de esfuerzos ahora.

Sin embargo, parece que ya no hay salida del túnel.

Que haga lo que haga, sin importar mis esfuerzos, el resultado va a ser el mismo.

De verdad, si salgo de ésta, comenzaré a creer en milagros.

Como siempre, el único camino que conozco es seguir hacia delante.

Hasta que no pueda hacerlo, claro.


WordPress me ha avisado que este blog ha alcanzado los 100 subscriptores. No, los un millón, los cien, después de tantos años escribiendo en la red…

Es lo que hay, sea en Youtube o aquí, me gano mi audiencia a pulso. Uno a uno.

Lo que pasa es que en la vida real las tortugas nunca sobreviven a las liebres.

En fin, que muy agradecido por estar ahí, sé que no soy un creador fácil de seguir. Muchos no entienden mis opciones y huyen despavoridos.

Por eso, son tan importantes los financiadores que mantienen vivo este blog. Son su oxígeno.

En fin, que éste es el fin… de este post.

Otro rato, más.


Son pasadas las dos de la madrugada; a ver si mi cerebro deja de darle vueltas a los problemas, y me permite dormir unas horitas.