50 Años del anuncio de la cima de la colina de Coca-Cola

En julio de 1971 se emitió por primera vez el anuncio de la cima de la colina de Coca-Cola en EEUU.

Se supone que los anuncios van y vienen, y olvidamos el 99,9999% de ellos.

Pero eso no ha pasado con este anuncio y ha pervivido en la memoria.

Y eso lo hace grande.

Porque es lo auténtico, lo que el mundo quiere hoy (todavía).

Soy diverso y multicultural porque fui programado por Coca-Cola de niño

Ah, sí, Coca-Cola no me ha pagado por este post.

Mi cucurucho de helado gigante casi anual

Mi cucurucho de vainilla y avellana

Este año he vuelto con mis hijos a la heladería de los cucuruchos gigantes en Barcelona. Solemos ir una vez al año y coincide con los años que puedo permitírmelo.

Así que este año me han ido bien las cosas. Nunca estoy seguro de que al año siguiente pueda repetirlo.

Lo más divertido son la miradas de la gente que nos cruzamos, casi todos turistas, mientras saboreamos las bolas de helado caminando.

¡Y cómo de pringosa que ha quedado mi mano!

Que ha estado muy bueno y ha sido nuestra comida – almuerzo – de hoy. Es un pequeño lujo que aprecio muchísimo, esas pequeñas cosas que tiene esta vida.

Pues veamos qué pasa este año.

Estas cosas no hay que decirlas porque quedan mal

Gracias al ‘agujero en la mátrix’ que me ha permitido fabricar divisas fiduciarias de la nada como si fuera un banco central, este último año he pasado de la clase subterránea a la clase baja y he logrado superar esta crisis inducida del virus chino de fábula, sin casi ni tener que esforzarme. Sin duda, ha sido uno de los mejores años de mi vida.

Por supuesto, pronto se me acabará el chollo, porque no puede ser de otra manera, y caeré de nuevo a la clase subterránea y volverán mis problemas habituales, incluso peores y definitivos, pero como se dice, que me quiten lo bailao.

He logrado ser un vago y un hikikomori financiándome a mí mismo, con mis propias reservas basadas en la especulación, sin parasitar a nadie ni depender de papá estado. Porque sí se puede.

Ha sido como un experimento que ha salido bien. ¿Cómo lo he hecho? Todavía no es el momento de entrar en detalles.

Sólo quería dejarlo escrito para constatar este hecho y vanagloriarme. Los que me odian, que sufran.

Cambio de subtítulo: “Las tribulaciones de un individuo libre”

Actualización para destacar que cambio el subtítulo de este blog a “Las tribulaciones de un individuo libre“.

El anterior, “Personalmente personalísimo, incómodo para las mentes blandas” ya ha hecho su función de altanería, y creo que tengo que dejarlo atrás.

Iba a cambiarlo por “El blog de un individuo libre“, pero repetiría ‘blog’ con el título, así que lo he descartado. Podía haber puesto ‘las cosas, los asuntos, las aventuras’, pero al final me he decantado por ‘las tribulaciones’.

Lo de ‘individuo libre’ creo que es una definición adecuada para mi camino por este mundo.

Por supuesto, es un cambio de sentido porque mi ‘yo’ de hoy no tiene nada que ver con mi ‘yo’ de cuando realicé el cambio anterior. Y por eso este blog tiene que reflejarlo.

Nada más, de momento.