Este mundo futuro es fascinante

Cuando era niño, a la edad en la que este niño Argentino ha ganado 900.000 dólares – sí, novecientos mil, cuéntalos -, trece años, por quedar quinto en un torneo mundial del videojuego Fortnite, apenas estaba descubriendo qué eran los videojuegos, y todavía me faltaba más de un año para que mis padres me compraran mi primer aparato, un Amstrad CPC 464, con cassette y pantalla a color, con el que aprendí a programar Basic y jugaba a unos videojuegos totalmente pixelados.

Y aquí estamos, yo un cuarentón, en este mundo futuro que procede de la imaginación infantil de aquella época: poder ganarse la vida, y muy bien, jugando a videojuegos. Tengo claro que se me pasó la época, y que ni lo intentaré, ya tengo bastante en mi lucha con Youtube, pero la juventud de ahora vive en un mundo verdaderamente fascinante, con sus pros y sus contras, por supuesto.

Muchos lo verán con ojos negativos, pero eso sucede siempre con cualquier tipo de innovación. La idea siempre es adaptarse y aprender qué se puede lograr con las nuevas herramientas. Como escribir estas letras desde mi móvil a las 03:14 de la madrugada, porque se me ha ocurrido hacerlo justo en este instante.

Ah, y como es habitual, ya expliqué en un vídeo hace unos meses que esto iba a ocurrir…

Fascinante.