Tontismo españolista

Logo del Govern de la República de Catalunya en el exilio

Me divierto un montón cuando hago creer que me pueden tomar el pelo. Eso hace que cierta gente use ciertos argumentos atontados y atontadores para intentar convencerme de su posición.

Puro tontismo.

Por ejemplo, hace ya años alguien me dijo que en la zona de Girona hay petróleo. Que hubo unas prospecciones secretas que lo confirmaron y que, ¡tachán!, “el único objetivo del separatismo es quedarse con sus ganancias.

Oh, ¡malvados y avariciosos catalanes! que quieren quedarse para ellos solos lo que está en su territorio.

😹

Buenooo… No tengo ni idea si hay o no petróleo, pero si lo hay, pues genial si en Catalunya lo tratamos como ha hecho Noruega con el suyo; o un desastre si lo tratamos como ha hecho Venezuela con el suyo.

Se esperaba que este argumento me condujera al bando de los defensores de la unidad eterna del Reino de España. Pues parece que no.

En otro espacio de tiempo posterior, otro individuo me aseguró que el plan del separatismo catalán está dirigido desde el sionista Israel.

Parece ser que dentro de unos años habrá una elevación de los mares, y los abyectos sionistas quieren asegurarse el territorio de los Pirineos. Que incluso los israelíes ya están comprando tierras allí, pero es un secreto que no se quiere que se sepa.

Incluso en este argumento se incluye la milenaria batalla entre los hermanos anunnaki Enki y Enlil.

Por supuesto, este informante negaba que el catalán fuera un idioma, y decía que había sido inventado recientemente para dividirnos.

Más 😹.

Buenooo… esta gente pensaba que con tales razones podían llevarme a su bando del, repito, Reino de España eterno e indivisible. Como mínimo me consideraron lo suficientemente importante – y tontito – como para intentar convencerme con tales chorradas. Qué le vamos a hacer.

Porque el hecho es que el pasado 1 de octubre de 2017 se proclamó la República de Catalunya mediante un referéndum. Y ya pueden inventarse las historias para tontitos que quieran, que no podrán remediar la existencia de nuestra república.

Sea un acierto o sea un error, es nuestro acierto o nuestro error. Y en el Reino de España que se miren a sí mismos porque tienen unos problemas de aúpa.

Sin acritud.