Poder obrero

Con chistes como éste se manipula a la masa atontada

Divertido chiste.

Lástima que en la realidad, mientras la gente siga saliendo a la calle a protestar, los políticos seguirán tranquilos en sus poltronas.

Recuerdo cuando desde el edificio de Foment – CEOE catalana – mirábamos a las manifestaciones y nos preguntábamos cuál tocaba ese día, y luego volvíamos a nuestros quehaceres como si no pasara nada, nada de nada.

Los “trabajadores” son tonticos en grado sumo 😈.

Antes se colgaban a los señores del árbol más alto, hoy se les pide permiso para “manifestarse“. Ningún peligro.

Veamos, la cosa, a grandes rasgos, funciona así:

Dejas que la masa sucia gaste su adrenalina en manifestaciones, luego aceptas parte de sus “reivindicaciones sociales“. Les pagas con divisas fiduciarias que no te han costado nada, y se las robas con los impuestos y la inflación. La “justicia social” ha sido servida y los trabajadores felices porque la “lucha obrera funciona“.

Lo llaman “poder obrero“.

Ay, que no paro de reir, que me parto 😹

Dos cosas

Mi viejo blog

Comienzo a publicar los posts de mi antiguo blog personal, que publiqué en blogger, en su orden cronológico (2012-2015) para concentrar mis creaciones en este sitio.

De peor a guatepeor

Mi PC principal ha dejado de funcionar, entorpeciendo mi forma de hacer las cosas. Llevo una temporada aguantando y retrocediendo, y éste es un nuevo clavo en el ataud. Todavía no he renovado el portátil que se me estropeó hace nueve meses y ahora esto. Sí, ya, los obstáculos son incentivos 😀

 

 

Hay que aguantar en territorio comanche

La idea últimamente es que hay que abandonar las grandes “redes sociales“.

Craso ERROR.

Ése es justamente el objetivo de los que quieren censurar las ideas inapropiadas para el poder.

Mira que no me gustan mucho esos lugares propiedades de amos colectivistas que se creen con derecho a programar a la masa, pero hay que resistir.

Porque la idea de esos señores de las redes es relegarnos a la inoperancia.

Ejemplo: ahora mismo tengo 3.017 seguidores en Twitter pero 105 en Minds. 20 Subcriptores en DTube pero 41.421 en YouTube.

La diferencia es abismal.

Sí, nos censuran y nos hacen shadowbanning, pero aún así, se llega a mucha más audiencia que en los lugares alternativos.

Esas ideas inapropiadas tienen que estar al alcance de cuantos más individuos, mejor.

Así que, mientras no ocurra que los lugares alternativos alcancen la misma popularidad, hay que mantenerse firme en territorio comanche, mientras se cultivan los nuevos lugares.

Sí, esa popularidad es imprescindible.

Porque difundir ideas al mayor número de individuos posibles para que entiendan que hay otras formas de pensamiento es lo importante, no crearnos una burbuja a gusto.

Incluso es posible que a partir de ahora comience a compartir mis vídeos en mi cuenta de Facebook, el lugar que más aborrezco de todos, pero es que hay que contratacar.

Ya no podemos irnos con chiquitas.

Hay que mantenerse en pie mientras podamos, hasta el último aliento.

No podemos rendirnos sin luchar, somos el último bastión de la resistencia humana.

Y hablo en plural, refiriéndome a nuestra alianza tácita como individuos independientes.

202 Lectores

Estaba probando el acceso a través de Firefox en un miniportátil Acer Aspire One que tengo desde hace unos años, y me he dado cuenta de que ahí fuera ya sois 202 individuos interesados en las actualizaciones de este blog, sea por correo electrónico o por el propio seguimiento de WordPress.

Es curioso, porque suelo seguir las estadísticas de mi canal de YouTube, pero las de este blog no las suelo mirar. Y eso que suelo tenerlas delante de mis narices.

Y es más curioso, porque llevo años escribiendo en este espacio y todavía no había alcanzado en todo este tiempo ni este par de cientos de lectores interesados por este blog.

Bueno, pues me toca agradecerte que estés ahí recibiendo lo que publico aquí, porque sé que este blog no es el blog más accesible de la blogoesfera. Es más, ya sabes que es justo lo contrario, difícil de encontrar y, muchas veces, complicado de digerir. Por eso tu seguimiento es un mérito del que estoy enormemente agradecido.

Por otro lado, normalmente suelo escribir desde mi móvil, con una pantalla de 5 pulgadas y un teclado virtual pequeñísimo para mis gruesos dedos. Es una cambio hacerlo desde un teclado adecuado. Puede que me acostumbre a encender de vez en cuando este miniportátil y escriba otras veces desde aquí.

Pues ya está, una actualización en una tarde de sábado lluviosa y tranquila para constatar este hecho estadístico.

Otro rato, más.

No se quieren enterar

Los subscriptores de mi canal de YouTube pueden tener buenas intenciones al decir que si abro los comentarios, mis vídeos serán más vistos.

Pero mi experiencia y las estadísticas demuestran que es justo lo contrario.

Pese a todo no voy a cerrar los comentarios, de momento.

Veamos el porcentaje de visualizaciones de mis últimos vídeos respecto a los subscriptores…

De más antiguo a más nuevo…

1.693, 4,09%.

2.973, 7,18%.

2.318, 5,60%.

1.984, 4,79%.

2.140, 5,17%.

1.661, 4,01%.

Total: 12.769 visualizaciones para 6 vídeos, o 2.128 visualizaciones por vídeo que corresponden a un 5,14%.

Es decir, que 41.366 – 2.128 = 39.238 subscriptores, o un 94,85% de mis subscriptores no suelen ver mis vídeos.

Y, por supuesto, menos visualizaciones significa menos ingresos.

¿Un ejemplo? En noviembre de 2016 cobré 1.000€, y me puse contentísimo porque pensé que por fin mi canal estaba despegando. El mes pasado cobré 95€. Sí, habiendo multiplicado el número de subscriptores por más de dos, cobré un 90% menos.

A mí, estas cifras me dejan estupefacto, la verdad. Ya no sé que hacer excepto seguir publicando vídeos hasta que me echen definitivamente.

La verdad duele, me duele mucho, pero es así. Tanto esfuerzo, tantos años, para nada.