Actualidad de la República de Catalunya

El objetivo de TODOS los políticos oficialistas catalanes, de ambos bandos, es desarticular el resultado del referéndum del 1 de octubre porque la gente se les escapó de las manos.

Y asegurarse su poltrona política con sueldo del estado vecino. 

Pura traición, como es tradicional.

Así es, el 21 de diciembre, elección ilegal, será el día en el que se consuma esta traición de los políticos contra el resultado del referéndum del 1 de octubre y la proclamación de la República de Catalunya.

Si votar permitiera cambios reales, estaría prohibido, claro.

Los parásitos nunca abandonarán su lugar por las buenas.

Si el objetivo es construir la República de Catalunya teniendo como ejemplo a Suiza, tiene mi más desinteresado apoyo. 

Si el objetivo es convertir a la República de Catalunya en una desgracia de Venezuela Bolivariana, tiene mi más feroz rechazo. 

Al pan, pan y al vino, vino.

No estoy para perder mi precioso tiempo en estupideces colectivistas. 

Tengo cosas mejores que hacer.

El colectivismo (comunismo, socialismo, fascismo – todos regímenes estatistas y falsas democracias) fue creado por la élite para mantener intacto su sistema feudal. 

La única solución es que los individuos seamos libres, desobedezcamos y no sigamos a ningún lider.

Este mundo no está troceado en estados sino en feudos, en plantaciones de esclavos donde se somete a los individuos como si fueran ganado de bestias.

La República de Catalunya es una gran oportunidad para romper esas cadenas feudales, pero su problema es la forma de ser de gran parte de la población catalana.

Con su cobardía de estar demasiado cómodos con su barriga llena; es la perdición de los catalanes. 

Se pasan de intelectualismo, y la casa se queda siempre sin barrer con supuestas jugadas maestras del ajedrez.

No, dejarse pisar no es una decisión inteligente ni tampoco ninguna jugada de Gran Maestro del ajedrez. 

Es una actitud de perdedores que se dejan pegar por el matón de turno.

Por cometer el grave error de intentar tener debates intelectuales con gorilas. 

Lo único que entienden esos gorilas españolistas es quién tiene el Tomahawk más rápido.

Quién pisa más fuerte.

No hay insurrecciones de sonrisitas.