El cliente nunca lleva la razón

Decía Steve Jobs algo así como que “el usuario nunca sabe lo que quiere“.

Y es totalmente cierto.

Estamos en una situación en la que el 99% quiere caer bien, agradar y dar lo que los demás creen querer.

Por eso son el 1% los que realmente tienen éxito.

Porque no les importa lo que los demás creen querer sino que se enfocan en innovar.

Podríamos decir que innovar es dar lo que los demás no sabían que iban a querer.

Innovar es sorprender.

Por supuesto, al principio muchas innovaciones han sido mal recibidas y se ha tardado un tiempo en ser aceptadas.

Sin embargo, para destacar no se puede actuar como el resto.

En un mar de ovejitas blancas no se puede ser otra ovejita blanca.

No se llega nunca a la excelencia siguiendo el camino de la mediocridad.

Una definición de locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes.

Por eso una vez expresé: “Soy humano y cometer errores es lo que más amo.”

No valen las simulaciones, fracasar en tiempo real es lo que otorga la experiencia para aprender lo necesario y alcanzar el objetivo que uno se ha propuesto, lo que llamamos éxito.

Siempre me ha parecido curioso esos que se hacen llamar creadores y están constantemente preguntando qué es lo que quieren ver o leer sus seguidores.

Nunca sorprenden y siempre siguen el camino marcado.

Pues, como es evidente, no soy de esos.

Soy de los que crean su propio camino.

De los que explican lo que han hecho y no lo que van a hacer.

De los que dan giros inesperados hacia sentidos que parecen no llevar a ninguna parte.

Irremediablemente, mi objetivo es estar entre el 1% y, es más, entre el 0,0001%.

El público, ese 99%, no sabe lo que quiere y, eso, es exactamente lo que ofrezco.

Ni más ni menos.