Este blog es mío

¿Alguien recuerda las veces que he explicado que no soy de nadie más que de mí mismo?

¿Que las etiquetas no me importan?

¿Que no soy de los tuyos sino de mí mismo?

Intentar convencerme de algo es futil.

Y lo que escribo no es para comenzar conversaciones.

No suelo ir a otros blogs a comentat salvo en contadas ocasiones, y cuando lo hago no pretendo convencer de nada al bloguero de turno.

Cada blog es propiedad de cada bloguero para que escriba lo que le dé la gana.

Y los comentarios no tienen mucho sentido, desde mi punto de vista.

¿Para qué sirven?

¿Qué objetivo tiene la gente que escribe comentarios más largos que el propio post?

¿Tienen algún problema que les impulsa a aleccionar a los demás?

La palabra blog procede de la expresión web log, o sea, diario en la web.

La idea es tener un lugar abierto para expresarse como un diario.

Y este blog, desde junio de este año, es un lugar en el que expreso mis ideas diariamente.

Yo escribo, los lectores leen.

Que no se me entienda mal, estoy muy agradecido a quienes me leéis, por supuesto.

Todo el que escribe lo hace para ser leído por alguien.

Ése es el único objetivo.

Y, pese a todo, está bien que algunos lectores expresen de maners corta y concisa lo que les sugiere su lectura de lo que expreso.

¿Quizás los comentarios sirven para eso?

Pero no entiendo la intención de los que se creen más listos que este autor y escriben parrafadas tan largas que acabo por no leerlas, por puro cansancio.

Son una pérdida del talento de los comentaristas y de sus comentarios, que deberían ser posts en sus propios blogs para deleite de sus propios lectores.

Quien quiere un debate usa un foro pero no la sección de comentarios de un blog.

Es más, mi blog tiene muy poca audiencia respecto a otros lugares en la red.

Tan poca que por eso me gusta escribir en él, es un lugar tranquilo en el que escribo y ahí lo dejo para una supuesta posteridad.

Nada más ni nada menos.

Expreso lo que pienso, quizás puedo ser una influencia pero no intento convencer.

Vamos, que hay pluralidad de ideas en la red y cada cual puede ser masajeado en sus preferencias.

No tiene por qué sentirse molesto porque alguien escriba cosas que no son de su agrado.

Hace click en el navegador, escribe otra url y su mente ya está a salvo en otro lugar.

Sin problemas.

Voy a seguir escribiendo igualmente.

Este blog es mío, no de mi audiencia.

Mis ideas, y mis posiciones, que suelen csmbiar al añadir nuevas experiencias son las que son.

No pienso dejar de ser yo mismo para agradar a nadie.

Eso lo hacen el 99,99% de los otros blogueros, por cierto.

Veremos que se me ocurre escribir en el siguiente post.

Ahora son las 00:32 CET y este ya es el post de este nuevo día jueves, escrito a oscuras desde mi móvil, a punto de dormirme.