3160

Llevo unos cuantos años ya – sí, años, dándome cuenta de que mi cuenta personal de Twitter nunca sobrepasa los 3160 seguidores.

Quizás alcanza los 3161 seguidores y en una horas vuelve a 3158 o 3156.

Y así, como un loop constante.

Es como si mis seguidores decidieran largarse siempre justo cuando alcanzo esa mágica cifra.

Justo, cuando alcanzo los 3160, parece que tuiteo siempre algo que fuerza a la gente a dejar de seguir mi cuenta.

Por lo tanto, ha llegado un momento en el que Twitter me da igual y ya ni respondo menciones ni mensajes ditectos.

Por ello también borré las listas.

Ahora lo uso sólo como divertimento, para ver cómo sube y vuelve a bajar la cifra de seguidores.

Y por eso escribo lo primero que se me ocurre, como un borrador de notas, de ideas del momento.

Hasta que den el paso y me echen por completo.

Supongo que ése ha sido siempre el objetivo de Twitter, echarme.
O quizás me doy una importancia que no tengo.

Seguramente sea esto.

Sea lo que sea, mientras, hoy a vuelto a pasar; y de 3160 seguidores he vuelto a 3158.

Qué cosas.

3 comentarios en “3160

  1. Todo apunta a que el Gran Hermano ha sido desde la década de 1960 la televisión. Pero los jóvenes actuales ya no veis la televisión tradicional, os informais y aprendeis por Internet. Los dueños de nuestro planeta lo tienen claro, y el Gran Hermano va a ser Internet, y los contenidos que sacan a la luz la verdad van a ser acosados hasta que esas personas que quieren ayudar se desmoralicen, se frustren, y abandonen.
    Cuando la audiencia de la televisión sea irrelevante en número, dentro de unos años, es posible que desaparezcan todas las cadenas de televisión. Esto le pasó a los radioaficionados que usaban emisoras pequeñas de onda corta consiguiendo telecomunicaciones intercontinentales, así como a las emisoras propagandísticas estatales que emitían a todo el planeta por onda corta en varios idiomas cada día, y hoy están cerradas. Con la llegada de Internet se ha podido comunicar cualquier contenido, pero en los años anteriores los radioaficionados tenían prohibido por un código que se autoimpusieron, hablar de política, de religión y de sexo, ya que entonces se iniciaban discusiones que hacían perder el tiempo interfiriendose y haciendo imposible entenderse, cómo en un bar los amigotes, y a los radiaficionados de entonces les interesaban más los aspectos técnicos de la radiodifusión.
    Espero que personas cómo José Manuel Goig sigan investigando la manera de escapar de la censura que se cierne sobre Internet.

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    1. En realidad, hace mucho mucho tiempo otros y yo sabemos cómo escapar de la censura en internet. El problema es que somos pocos y sería como crear un gueto porque requiere aprender unos conocimientos técnicos que la mayoría no se molesta en aprender. Así que usamos las webs públicas y las “redes sociales” para que puedan encontrarnos, los que están interesados en lo que decimos y los que quieren censurarnos. Es un juego de equilibrios en el que las grandes corporaciones pueden echarnos de la zona pública en cualquier momento.

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  2. Sin duda te han visto y han activado un funcionamiento para que no pases de tres mil ciento cincuenta y ocho. Como te hagan algo parecido en Youtube, va a ser un asunto mucho peor por lo del crecimiento del canal y sus ganancias, pueden ponerte un límite. A mí también me pasaron cosas raras en mi inexistente Twitter, que tuve alrededor de un año y tenía mucha actividad, más de mil tuits, etc. Cada vez que mis seguidores se acercaban a sesenta bajaban mis seguidores a menos de diez, de alrededor de diez en diez, y he aquí la prueba clara de que me vieron y me pusieron un límite de menos de diez seguidores, yo veía que muchos de mis seguidores nuevos eran de los que dejaban de seguirme, es decir, que cada vez que mis seguidores se acercaban a sesenta, se activaba un funcionamiento que cogía a mis seguidores de alrededor de diez en diez y los sacaba de mi número de seguidores, hasta bajar a menos diez. Después volvían a seguirme muchos de los que me seguían, un círculo vicioso, los mismos alrededor de cincuenta que huían de alrededor de diez en diez hasta casi cero volvían rápido. Si tienes tantos seguidores como tú, no puedes ver fácilmente quién te sigue y quién no. En fin… Yo me quité un buen peso de encima.

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