Excelentes notas

Hoy ha sido el día que teníamos que ir a recoger las notas finales de nuestros hijos.

Así que para allá nos hemos ido esta mañana.

Ha sido una experiencia… bueno… aduladora.

De verdad.

Ambas profesoras estaban encantadísimas con nuestros hijos.

No sólo por las notas escolares, llenas de excelentes.

La profesora de mi hijo menor, que el próximo curso irá a cuarto de primaria, nos ha dicho que no es necesario que compremos cuadernillos de repaso.

Que con que nuestro peque siga leyendo libros en castellano y en catalán este verano es más que suficiente.

Una curiosidad es que sabe que soy youtuber porque una vez se le escapó a mi pequeñín.

Pues vale.

Por el otro lado, la profesora de mi hijo mayor estaba como flotando de emoción; sí, sin exagerar, porque mi hijo ha superado de largo por la parte alta la media de toda Cataluña en los exámenes de Competencias Básicas.

Lo ha llamado “genio” varias veces.

Increíble.

Y, por supuesto, nos ha dicho que deje de estudiar este verano y que se divierta lo máximo posible.

Y el curso que viene, irá al instituto, a cursar ESO (Enseñanza Superficial Ofuscante).

Olga y yo nos hemos reconocido en las diferentes anécdotas que las dos profesoras nos han contado sobre nuestros hijos, porque ambos estuvimos siempre entre los mejores estudiantes de las clases a las que fuimos de niños.

Pero, de verdad, y ya lo he dicho varias veces, con la bajada de nivel en la educación, siempre hemos dado por descontado que nuestros hijos no tendrían problemas.

Es más, les es bastante sencillo destacar.

Por supuesto, no hemos dicho nada de esto a sus profesoras, les hemos agradecido su trabajo durante el curso y les hemos deseado un buen verano.

Sí, puede parecer hipócrita, pero no vale la pena sacar ciertos temas en estos casos.

Dejamos que el agua siga fluyendo y que tengan la imagen que quieran construirse.

Se lo dije a mis dos hijos desde el principio, desde que entraron a los tres años: “la escuela es muy fácil, hacedlo lo mejor posible y tendréis una época de escuela cómoda.”

Sin presiones, porque no son necesarias.

Y así está siendo.

El plan funciona porque es un buen plan.

Sencillo.

Sin sorpresas.

Bueno, en el colegio están convencidos de que el sistema educatvo funciona.

Ah, bien, que sigan creyéndoselo.

Nosotros a la nuestra.