Los cientificoides son unos creídos

En 50 minutos nadie se ha atrevido a dar “me gusta” a mi foto. Parece ser que mi comentario es demasiado “fuerte” para las mentes programadas. Eso es lo que pasa cuando se describe la realidad sin usar la neolengua.

Pero la realidad sigue estando ahí, delante de nuestras narices, aunque nos neguemos a verla.